Vivías en lo alto de la torre, y cuando mirabas por la ventaba, absorta en tus pensamientos jamás mirabas abajo, desde donde tu fiel servidor, solía espiarte, con cautela y desde la sombría vereda de enfrente lugar desde el cual, registraba tus movimientos de forma permanente. Mi afán no era sofocarte, no era ser yo quien te suplicara por un contacto mutuo. El primer paso, lo había dado yo cientos de veces, y tu, nunca lo habías notado, sin embargo, tenía la fe, la esperanza, de que algún día, eso...iba a cambiar.
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Hermosa obsesión
Historia CortaMente contra corazón. Rebeldía contra mansedumbre. Destrucción contra perseverancia. Frialdad contra calidez. Ansiedad contra paciencia. Una construida maldad contra una inconmensurable bondad. Quién vencerá?
