"No eres como yo"

73 11 2
                                    

Te observo con deseo,

Con picardía y con la ilusión de tenerte a mi lado,

Anhelando cada tacto de tus suaves manos,

¡Esas manos!

Que me hicieron esclavo de tus encantos

¡Esas manos!

Que hicieron que cada segundo a tu lado,

Sea el más enternecedor obsequio,

¡Es un martirio tenerte lejos!,

¡Es una pesadilla no encontrarte!,

Cuando no estas con migo,

Siento que la obscuridad me consume,

Me aprisiona y,

Acaba con mi cordura,

Solo bastan segundos de tu mirada risueña,

¡Alegre!, y con ese típico encanto

Que rompe el cascaron

De la amargura, la desdicha y la frustración.

Soportaría miles de enfermedades,

Ganaría todas las batallas,

Haría las tonterías más denigrantes del mundo,

Aguantaría todo eso y más,

Con la única condición de;

Verte, abrazarte y,

Decirte lo mucho que me haces falta, y

Que cada mañana al despertar,

Tu rostro,

Sea el primero en ver y en acariciar,

Recibiendo a los cálidos rayos del sol,

Con la sonrisa que más amo,

Pero... el capricho de esta vida,

¡Sufriría miles de veces más!,

Para que nuestras almas no se junten,

Para que seamos nada más que desconocidos,

Que nadan entre ilusiones y mentiras,

Dejándome, con la resignación en el corazón y,

La duda en mi cabeza,

Con el pecho repleto de emociones descontroladas y,

Una sonrisa en el rostro,

Aceptando que, ¡No eres como yo!.

REMORDIMIENTOSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora