Capítulo 4

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Young Bae caminaba mirando el suelo, estaba aterrorizado, ese día habían pasado muchas cosas y recién cuando volvía a casa se daba cuenta de la real magnitud de todo lo que había pasado. 

 Esa mañana lo habían enviado a casa de su tía Dara a dejarle un poco de comida, ella era una anciana y vivía de la cooperación de sus parientes en el otro extremo del pueblo. Cuando iba de vuelta a la granja atravesando el mercado se topó con un alboroto en este, ahí estaba ese gitano que tanto le había llamado la atención, SeungRi estaba siendo llamado ladrón injustamente y por poco lo golpean de no haber sido por su interrupción, defendió a su nuevo amigo en vista de todo el pueblo de Rise. 

 SeungRi había comprado unos tomates que se destruyeron en el alboroto, por eso Bae lo llevo a su granja, en realidad solo lo acerco porque no podía llevar a una persona como él a su casa, sabia muy bien que su padre tenia un problema con los gitanos, aunque no supiera exactamente cual problema, tenia claro que no los soportaba, como la mayoría en Rise, el jefe de la familia Dong era un prejuicioso. 

 Young Bae estaba en graves problemas, no solo todo el pueblo lo había visto defendiendo a un gitano, sino que también desobedeció a su padre por primera vez, esa tarde cuando acerco a SeungRi a su granja lo dejo esperando fuera y corrió a reunir algunas verduras y frutas para él, era su modo de disculparse porque las personas en el pueblo habían arruinado los tomates que compró. Mientras iba de acá para allá con el costal su padre lo vio, no quería que se fuera de la granja, quería que se pusiera a trabajar, pero Bae desobedeció y se fue porque SeungRi estaba esperándolo afuera. 

 Young Bae nunca había desobedecido a su padre, no sabia como este reaccionaría, esa tarde tan solo había corrido sin dejarle decir nada mas, pero ahora que volvía a casa quizás lo regañaría o tal vez simplemente no le importaba, después de todo, Bae ya no era un niño, tenia veinte y tres años y trabajaba arduamente cada día, tenia derecho a una tarde libre. 

 En todo esto pensaba el moreno mientras caminaba de vuelta a la granja, tenia miedo de lo que podrían decir en su casa, además ya había oscurecido, la hora de cenar ya había pasado, su madre de seguro estaría preocupada porque no solía llegar tan tarde, ni siquiera solía salir de la granja muy a menudo. 

 Había sido un tonto, pensaba, se dejó llevar como un adolescente, SeungRi lo había embobado, la pasaba tan bien hablando con él, escuchando las historias que tenia para contarle, las historias del mundo que había visto que no se dio cuenta como paso el tiempo, solo la oscuridad les recordó a ambos que debían llegar a sus respectivos hogares. Cómo los dos tenían prohibido llevar al otro a sus casas, se quedaron en un claro de largo césped, comieron algunas manzanas del costal que Bae le había regalado y hablaron hasta que el sol se ocultó. 

 Fue una tarde buena para ambos y a pesar de todo Bae no estaba arrepentido, quizá debió avisarle a su madre que llegaría tarde, pedirle mas disculpas a su padre por no ayudarlo ese día en los quehaceres de la granja o darle un a mejor excusa, pero es que SeungRi era una persona muy interesante y disfrutaba conversando con él, hasta solo mirarlo le era agradable y ante eso dejo de pensar e hizo las cosas de forma impulsiva. 

 Atravesó la vieja cerca de la granja de su familia, vio la leve luz amarillenta entre las ventanas, alguien aún no se iba a la cama, saboreo la posibilidad de que el farol simplemente estuviera prendido por olvido del último en irse a la cama. Atravesó la puerta que se abrió con chillido, su padre estaba sentado en la mesa del comedor, reconoció su espalda, vio de reojo a Lucy durmiendo en el suelo en su pequeña cama de paja y a su madre en la cocina, lo miro con expresión de angustia cuando atravesó la puerta. Habían estado hablando entre ellos, hasta que el joven entro en el lugar. 

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⏰ Última actualización: Jul 01, 2019 ⏰

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