Escuchame

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El alemán estaba sentado en el sofá rojo de la sala, apoyando un codo en el respaldo, que a su vez, apoyaba con su puño la cabeza. Observaba cómo su pequeño Italia miraba atentamente la película que presentaban en la tele. Estaba riendo. El rubio amaba su risa, no podía creer toda la historia que tenían juntos, todo lo que habían pasado.Si décadas atrás le hubieran preguntado donde creería que estaría con su compañero...no quería recordar esos momentos, donde en vez de un sillón rojo era una gran roca y el suelo, la ropa que llevaban eran sus antiguos trajes militares, los ruidos de la televisión eran lo gritos de agonía y disparos del enemigo, él viendo el aparato electrónico era disparando un arma tratando de defender...y lo peor de todo, la risa del pequeño que se encontraba junto a él eran sollozos y lágrimas mientras se tapaba los oídos y cerraba muy fuerte los ojos...su pálido cuerpo antes estaba vendado en ciertas partes...de toda la guerra, eso era lo que más odiaba, la voz del pequeño suplicando a gritos que todo acabara...no lo soportaba. Italia era lo que le daba fuerzas para avanzar, ver como a pesar de sus heridas seguía sonriendo alegremente, inclusive cuando el alemán llegaba con sangre, el italiano lo recibía con los brazos abiertos porque, según él, no quería que terminara como su abuelo, esas palabras siempre le causaban nostalgia por alguna extraña razón al más alto ...quería que todo terminara para poder ver sólo su sonrisa y no sus heridas.

Ahora, si le preguntan donde lo imaginan el rubio responderá que espera verlo algún día vestido de blanco mientras camina hacia él y un padre.

Se escucho el timbre del correo, por lo cual, Alemania tuvo que levantarse de su cómodo momento para atender.

-Itaria, hay junta dentro de 2 semanas. Y esta vez tienes que ir sin dormirte, ya tenemos suficiente con Grecia- dijo el rubio mientras regresaba del buzón leyendo una carta. Sus pensamientos eran la última junta donde Italia y Grecia estaban incluso roncando al unísono

-Veeee~- se quejó el italiano mientras se dejaba caer hacía atrás al sillón, cruzaba los brazos y fruncía el ceño con un puchero -Pero son aburridas

-No empieces, sabes que tenemos que ir y punto- puso determinación en esta última frase el alemán mientras se cruzaba de brazos de forma autoritaria, pero, al ver a su pequeño Italia con esa mirada, fue comprensivo, sabía que las juntas era prácticamente lo mismo: E.U mandando mientras comía hamburguesas, Inglaterra peleando con Francia, Japón estando de acuerdo con todo lo que dice E.U,Grecia durmiendo, China diciendo que se calmen todos, etc, etc, no hacían casi nada, acabaría el alemán poniendo orden y dando un discurso hasta qué termine la junta. No culpaba al castaño, era aburrido y casi no lo llamaban a participar, aún así, tenían que ir por sí surgía algo importante.

Alemania se agachó doblando sus rodillas, quedando frente a Italia, el cual seguía en la misma posición.

-...Ve~ ¿En serio es muy necesario?- puso su carita de perrito bajo la lluvia

-Si, y lo sabes...sé que pueden ser aburridas, pero es nuestra responsabilidad- seguía el alemán - ¿Esta bien?- pregunto como un adulto haciéndole entender a un niño su deber, esperando una respuesta del italiano

Italia volteó la mirada a la de Alemania, encontrándose con sus ojos. La mirada cambió de dirección más abajo de los ojos, justo debajo de su nariz, fue acercándose poco a poco a la cara del alemán a la vez que relajaba un poco los brazos, no dejaba de ver sus labios.

-Ok- dijo Italia mientras rozaba los labios de Alemania -Entiendo- finalizo con un beso dulce que, a pesar de todo el tiempo, al mayor le sorprendía sus acciones espontáneas, no era como sí le molestara, al contrario, le gustaba sentir sus labios en los de él.

El alemán empezó las caricias delicadas sobre la clavícula del italiano, llevándolas al cuello y de ahí a la espalda, el beso pasaba a dejar un pequeño camino hacia el cuello, a la vez que Italia retrocedía en el sillón mientras, con las manos en el cuello de el mayor, lo jalaba hacia encima de él. Alemania cambió su posición de la boca al cuello, empezaba a mostrar más el pecho de su pequeño conforme cada beso, desde el cuello hasta el pecho, de fue dejando besos húmedos solo para parar en el simple pecho del castaño claro. El alemán oía los pequeños gemidos de su novio mientras los dedos del mismo jugaban, apretaban y jalaban su cabello, que para ese tiempo ya estaba despeinado.

Muchas veces solo gustaban de mimarse uno al otro, sin llegar a algo más que escuchar sus gemidos, ambos conocían perfectamente sus tonos y a veces solo necesitaban oírse sin más.

-mhg...Doi-oitsu...ah- empezaron los gemidos del italiano mientras restregaba su parte inferior contra la rodilla del mayor, el cual estaba tallando la pierna por un costado mientras acababa de quitarle la camiseta al italiano

-¿Hoy quieres que toque allí?- dijo pícaramente el mayor mientras presionaba al propósito el miembro del menor, obteniendo como resultado una asentada de cabeza muy rápida a la vez que tiraba su cabeza para un lado, tratando de contener los gemidos

El italiano empezaba a escuchar como su cinturón empezaba a desaparecer y sentía entrar el aire por estómago. El alemán acerco su boca a las telas sobre el miembro del menor, empezó a morder levemente sobre la tela, movía sus labios lenta y torturadora mente a la vez que el italiano cubría su boca entre abierta con su puño, estaba soltando gemidos fuertes cada vez que hacia presión el alemán, su respiración ya era pesada, sólo pensaba en más y más y como quería que el alemán lo acariciara con sus fuertes manos como siempre lo hacía.

El rubio empezó a deslizar los dedos por el borde de los calzoncillos del italiano para ir bajándolos lentamente...pero fue cuando se escucho como abrieron la puerta de patada

-¡WEST! EL AWESOME DE MI SOLO PASARA POR UNAS COSAS- entró gritando Prusia juntó a Gilbrid. Esto provoco que la pareja se separara rápidamente, el italiano se tapó con un cojín y el alemán se peinó como pudo -¡HEY!¿qué tienen? Parece que vieron un fantasma- dijo Prusia al ver las caras en shock y la pálida piel de ambos (sumada a su respiración agitada) -Como sea, iré con España y Francia de juerga, no me esperes despierto- dijo el albino cerrando la puerta con la misma fuerza con la que entró

La pareja se miró una a la otra unos segundos para después exhalar todo el aire de presión y desplomarse en el sillón.

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Holu! ^J^/ Pido una disculpa por tardar tanto, escuela+exámenes- tiempo libre/ sueño + inspiración en tareas + no inspiración en tiempo libre al cuadrado= tardo mucho en subir. TNT

Perdón si tardo en subir :3 aún así, los amo con mi love, espero que les gusté y y y y y y y y y y sus comentarios hacen que el kilo de limón sea más barato >:D

Lo-VE~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora