Capitulo 2

25 4 3
                                        

Narra Yuki:

Primer día de clase y ya Kokoro hace de la suya.


{Hace 20 minutos atras}


Estaba desayunando panqueques tranquilamente hasta que escucho alguien tocar la puerta. Yo lo ignoré y seguí disfrutando de mi desayuno, hasta que escucho la voz de Kokoro hablar con mi madre. Es mi fin y rezo mentalmente que ella no esté hiperactiva. Mi madre entra a la cocina al rato y me mira con una gran sonrisa.

Trago mi comida y la miro -¿Que succede mamá?- Dije al mirarla y ver su cabello negro recogido en un moño bajo algo revolcado, piel blanca y ojos negros.

-Nada nada solo, Kokoro vino a llevarte a la escuela.- Dice mi madre con una sonrisa burlona.

-¿Que? ¿Ella ya guía?- Dije confundida, terminando mi desayuno con mi calma.

-Si, sabe guiar su bicicleta a la perfección.- Vi como mi madre sonríe divertida por la situación que viene. Nunca falla los primeros días de clases.

-...Ay no, ya empezamos mal.- Dije para luego tomar mi jugo, con la mala suerte que me entra.

-¡Te escuché!- Grita Kokoro desde el pasillo o esperándome en la puerta.

Mi madre comenzó a reírse y simplemente me levanté para dejar los trates en el lavado e irme a buscar mi bulto que lo dejé en mi habitación. Cuando bajé, noté a Kokoro muy emocionada, ¿A esta le dieron dos galones de jugo de fruta? ¡Esta muy hiperactiva y montarse con ella en una bicicleta es un suicidio! Cuando llego a la entrada de la cocina,ve a mi madre me hacerme la cruz, me da su bendición y se echa a reír. Que mucho se lo está gozando ella, ama cuando Kokoro me viene a buscar. Cuando fui a decir algo, Kokoro aparece a mi lado, se despide de mi madre y me hala hasta afuera y cerrar la puerta detrás mío. Claro, dejándome ponerme mi zapato y agarrar mi celular.

-¿Que rayos comiste?- Cuestioné por su hiperactividad.

-Comida.- Kokoro sonríe de forma adorable, solo ella puede sonreir así.

-No, enserio, estas muy hiperactiva.- Solté un gran aire con pesadez, este día será bastante largo, para volver a mirarla.

-Ya tu sabes, lo que siempre cuento.- Me contesta Kokoro, al fin.

-Tu solo quieres ver a tus amigos de la infancia ¿verdad?- Dije con obviedad.

-Sip. ¡VAMOS!- dice Kokoro saltando alegremente.

Buddha, dale toda mi suerte a Midori. Nos dirijiamos a la casa de Akemi y mientra miraba las casas pasar, comenzé ha cuestionar varias cosas. ¿Porque siento que una vez que entremos a Karasuno, todo cambiará? Desde que desperté con este presentimiento, no puedo evitar preocuparme. Más porque Kokoro esta hiperactiva y conduciendo la bicicleta, que cosas malas que puede pasar una vez que empezemos nuestro primer día de clase. Cuando la bicicleta para, me doy cuenta que estamos afrente de una casa blanca con toque roja, el hogar de Akemi. Noto a la Sra. Hirano afuera poniendo varias cosas en su auto y Kokoro y yo bajamos de la bicicleta, para acercanos.


-Buenos días, Sra.Hirano ¿Akemi se irá con usted?- Pregunta Kokoro con curiosidad.

Siete VidasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora