Suni no lo negaría, se lo estaba pasando bien con la bolsa de dulzura, apodo que se le había quedado pegado. Le quedaba. Rika era una bolsa de inocencia y dulzura que al verla así, no se podía imaginar que esta pequeña niña terminaría siendo lo que ella conocía de su vida pasada. Una mujer enloquecida y enferma.
En este momento ambas se encontraban en el patio trasero de la vivienda teniendo un picnic preparado por ambas, con gran ayuda de Suni para abreviar. El sol golpeaba con delicadeza las pieles de ambas niñas. Rika estaba feliz, Suni lo era todo para ella, era su segunda amiga y además de que eran familia! Estaba feliz, realmente feliz, pero....
Rika miró algo ida a su prima que disfrutaba de su bocadillo dulce mientras miraba hacia el cielo con un rostro que se clasificará sin emociones, pero si mirabas más de cerca, podrías ver la comodidad que sentía en ese momento. Ella era hermosa, tenía una hermosa piel pálida sin ninguna imperfección, sus ondulados cabellos de un fascinante violeta revolotean por la ligera brisa cálida de la tarde y sus divinos ojos menta brillaban bajo la luz del sol.
Rika tenía miedo de perderla. Ya había perdido a alguien y volver a hacerlo sin duda la enterraria en un abismo de angustia que sería difícil de salir. Tenía miedo de confesarle sobre sus orígenes, de que fue adoptada y no eran familiares de sangre. No conocía a sus verdaderos padres, pues había sido llevada al orfanato cuando solo era una bebe y es ahí donde conoció a su primera amiga. Un toque frío en sus mejillas la saco de su ensoñación.
— Oye, estas bien Rika? Por que lloras? — el toque en sus mejillas había sido su prima, la cual con delicadeza había limpiado algunas de las lágrimas que sin duda no se había dado cuenta que había dejado escapar.
Su mirada jade chocó con la mirada menta de su prima la cual reflejaba un tinte de preocupación y confusión. El corazón de Rika se estrujo con una gran calidez. Cerró sus ojos dejando que el resto de sus lágrimas cayeran, siendo inmediatamente removida por la frías, pero cálidas manos de Suni, la cual se encontraba realmente aturdida, no sabía la razón de su tristeza que salto de repente.
— Y-Yo... — balbuceo Rika sin poder terminar al sentir nuevamente aquel tacto que tanto la reconforta sobre su cabeza. Abrió sus ojos llorosos y con lo que se encontró fue con una de las sonrisas más hermosas y genuina que jamás había visto.
— Tranquila, Rika. No me debes explicaciones, cuando sientas que sea el momento, yo estaré allí para ti cuando necesites desahogarte. Ok? — Las palabras habían salido por si solas de la boca de Suni y no le dio explicaciones o excusas sobre esto, era claro que la quería y que quería lo mejor para ella.
Un suspiro de realización y pesadez se deslizó de los labios de Suni al saber lo que debería hacer.
— Habrá veces en la cuales no podré estar para ti, Rika. — confesó — Pero eso no impide que nos volvamos a encontrar y en ese momento yo te recibiré con los brazos abiertos para cualquier cosa. Todo esto lo digo, porque ambas sabemos que no siempre estáre aquí por el trabajo de mi papá, pero aún así nos podemos comunicar por teléfono y te escucharé y espero que tu también lo hagas conmigo. — Rika estaba conmocionada, su corazón palpitaba a mil por hora y tenía algo de vergüenza de que Suni pudiera escucharla. Así que hizo lo primero que le dictó su corazón, se lanzó hacia ella y la abrazo por la cintura, después de todo, desgraciadamente era más baja que su prima.
Suni se sorprendió, pero aún así con una pequeña sonrisa le devolvió el gesto con otro suspiro que se salía de todo su ser.
Pues, que se le iba hacer. Trataría de ayudar en lo que pudiera, aún que eso conllevará a cambiar el rumbo de las cosas. Por Rika, lo haría. Miro hacia el despejado cielo, y sonrió con cansancio con un toque de determinación en sus esferas menta. Tendría mucho trabajo que hacer y sabría que eso le costaría muchas noches de insomnio.
Pero a veces las cosas no siempre saldrían como ella lo esperaba.
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— Eh?... Tenemos que irnos otra vez? —
— Si, así es. Lo siento, cariño, pero te prometo que volveremos. —
— Y cuando será eso? —
Suni estaba histérica, pero trataba de no demostrarlo, había pasado 2 meses desde que le habia dicho esas palabras a Rika y desde que había decidido meterse en esta locura, y ayudar. Estos dos meses se lo había pasado genial con Rika, pasaba más tiempo con ella, conociéndose más una a la otra. Suni esperaba que Rika se abriera más a ella y le contará sobre su pasado, pero no fue así y ella no la empujó. Debe ser difícil para ella.
También estos dos meses comenzó a escribir en su computador, todo lo que sabía sobre los personajes principales del videojuego otome; sus edades, historias, etc(todo esto se guardaba en un pendrive con una seguridad de acceso bastante buena para su actual conocimiento) . Para que poco a poco vaya ingeniado alguna clase de "plan". El insomnio y la falta de sueño le pasaron factura y en varias ocasiones se había enfermado, pero nada que Kwan no pudiera solucionar, después de todo la empresa que tenía se trataba sobre la medicina. Creando y haciendo productos farmacéuticos, escuelas para futuros doctores/ras, etc. Cuando se había enterado de esto, el foquito se había iluminado al darse cuenta que era algo lógico, pues, el era el encargado de revisar su salud y darle esas inyecciónes del demonio cuando era bebé. Pero a todo esto, ahora tenía que irse y no podría estar cerca de Rika. Sin duda no podría decir que algo malo podría pasarle o que tenía conocimiento sobre el futuro, la meterían a un loquero sin duda.
— Meses, tal vez años Suni. No lo sé, todo depende de como vaya el proyecto con la empresa compañera. — confesó con sinceridad el rubio de 40 años los cuales no se le notaban.
Suni palidecio, AÑOS??!
Trato de respirar con normalidad, tendría que calmarse para poder pensar con nitidez. Su cerebro comenzó a idear planes y estrategias una vez que se había calmado. A la edad de 18 años, Rika conocía a V el cual tendría entre 21 y 22 años en una galería de fotos, en la cual Rika queda impresionada con una de sus fotos, lo que la lleva a ir casi todos los días a verla, cosa que le llamó la atención a V..... Rika ya de por si conocía al pequeño hacker que vivía con su hermano gemelo y maltratadora madre, y.........
Kwan se sobresalto cuando vio como su niña dejaba caer su cabeza sobre la mesa del comedor en donde comían todas las noche. De seguro estaría rojo, pero no llegando a un moreton. El golpe había sido fuerte, pero no para tanto.
— Suni?... — trato de llamarla para ver si estaba bien.
— Estoy bien, solo que extrañare a Rika y a los tíos. — era la verdad, pero no del todo completa y era algo que no debía de saber Kwan. En cambio este, le dio una sonrisa algo triste cuando su niña levantó nuevamente la cabeza frotándose un poco la frente por el golpe.
— Lo se y yo también los extrañare. Pero prometo que volveremos. Además, por lo que se tu y Rika tienen sus números telefónicos no? Al menos podrán comunicarse. — era verdad y Suni quería golpearse nuevamente contra la mesa, pero no quería un moreton en medio de la frente.
Suspiro resignada.
— Lo entiendo. Pero espero que antes de irnos tengamos una cena de despedida y no se, tal vez poder quedarme a dormir con ellos? — pregunto estoicamente, aún que se podía ver la esperanza en sus ojos que brillaban más de lo normal.
Kwan río con ganas por la cara de su hija. Obviamente le dijo que si y llamó a su hermano para darle la noticia en la otra habitación.
La peli violeta se desplomó sobre la mesa del comedor, le dolía mucho la cabeza, era insoportable. Un suspiro largo se le escapó, lleno de carga. Se sentía muy pesada con solo pensar en las cosas. Tal vez, solo tal vez, este viaje podría relajarla y hacerla olvidar un poco las cosas.
No tengo que preocuparme. Pensó. Faltan años hasta que todo suceda, ya con mi llegada parece ser que cambie un poco mucho las cosas. La adopción de Rika por parte de mis tíos es un gran ejemplo. Tal vez por ello ya de por si cambie todo por completo. Suspiró con irritación. Tengo que dejar de pensar en esto y solo irme a dormir un poco. Me estoy muriendo.
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La cena había transcurrido maravillosamente entre charlas, bromas y preguntas aquí y allá sobre el viaje que tendrían en dos días. Las artes culinarias de su tía era exquisitas. Su estómago más redondo de lo normal lo demostrama.
Todo correcto, solo que había un pequeño problema....
Rika era como chicle en el cabello, no se despegaba de la impasible, pero desesperada Suni que discretamente pedía ayuda a través de sus ojos a los adultos que se encontraban charlando amena mente con un café en la mano, teniendo como respuesta, risas mal disimuladas.
Se vengaria cuando tuviera la oportunidad y Kwan vio esto, pero la ignoro y siguió con la charla con su hermano y cuñada.
Suni podría comprender el estado pegajoso de Rika, pues cuando su papa había anunciado sobre el viaje, inmediatamente Rika se había puesto como loca diciendo cosas sin sentidos. Con un pequeño consuelo por parte de sus padres y Suni, pudieron tranquilizarla, pero no separarla de ella después de aquella escena. Ni siquiera cuando fue hora de dormir, literalmente la siguió hasta el baño cuando se preparo para ir a la cama y literalmente la arrastró a su habitación y cama. Adonde ahora llegamos a la escena presente, donde una Rika refunfuñosa se aferraba a una ya desesperada Suni como koala entre las sábanas.
— Rika, no puedo respirar.... — hablo como pudo la mayor, teniendo como respuesta un mohín por parte de la menor.
Que bueno que la renacida fuera paciente.
Con un suspiro, trato de relajarse y moverse para quedar cara a cara con su prima rubia, la cual su expresión había sido transformada a lo que realmente sentía; tristeza, desesperación, anhelo.
— Rika... Recuerdas lo que te dije hace tiempo, verdad? — dicha niña asistió bajando su mirada y para alivio de Suni su agarre se había aflojado. — No importa la distancia o el tiempo, siempre estaré allí para ti, tal vez no físicamente, pero siempre podemos llamarnos por teléfono o hacer videollamadas. Tal vez no sea lo mismo, pero recuerda Rika, nunca estarás sola. — con amor, Suni acarició la mejilla ya mojada de la pequeña con rizos dorados que hipaba.
— Te voy a extrañar, Suni... — dijo entre hipos incontrolables.
Suni ya no pudiendo soportarlo más, la atrajo hacia su pecho, donde Rika podía escuchar los latidos del corazón de su prima. La calmaba y más sus caricias en sus finos rizos, llevándola de a poco a un sueño sin sueños, los cuales no siempre tenía la suerte de tener.
— Yo igual Rika, yo igual.... — susurro la peli violeta cuando el ligero ronquido de Rika y sus suaves herbas la llevaron a los brazos de morfeo.
Suni sabía que desde que comenzará su viaje, la cosas darían comienzo.
Pobre de ella. No sabía en lo que se metía.
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Change [Mystic Messenger]
FanfictionLa muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es, y cuando la muerte es, nosotros no somos. ×Mystic Mensseger y sus personajes desgraciadamente no me pertenecen , le pertenecen al Dios Cheritz a excepción de mi Oc y otr...