Epílogo

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Giorno Giovanna, Guido Mista, Trish Una, Panacotta Fugo y Narancia Ghirga se encontraban de pie frente al mar en la costa de Napoles, los cinco miraban el mar de forma triste y melancólica, recordando con un profundo afecto al hombre que había dado su vida por ellos, un año había pasado desde la muerte de Bruno, y los cinco sobrevivientes habían acordado reunirse en el lugar donde Bruno había crecido, para recordarlo en todo su esplendor

-porque un pirata? -

Le habia preguntado Giorno la primera vez que se vieron, no entendiendo como alguien en escencia noble podía estar bajo el yugo de alguien tan nauseabundo como lo era Diavolo

-es complicado... - respondió Buccellati desviando la mirada-  pero creo que era lo mas acorde a lo que yo quería, veras Giorno, los piratas se dedican a buscar tesoros en el mar, y eso es lo que yo hago-

-oro?... Es por eso? Tu estas buscando solo un tesoro -

-es mas que oro Giorno, es algo que me pareció haber visto hace mucho tiempo, puede que incluso solo haya sido producto de mi imaginación, pero fue tan real, tan vivido que no pude ni he podido sacarlo de mi cabeza, talvez ingenuamente tengo la fe de que ese tesoro sigue ahí, en algun punto del inmenso mar... Quiero verle aunque sea una vez más-

Giorno suspiro al recordar esa pequeña platica, Buccellati nunca le había dicho cuál era exactamente el tesoro que estaba buscando, pero donde quiera que estuviera ahora, esperaba que lo hubiese encontrado, porque si de algo se había dado cuenta Giorno (y posiblemente toda la tripulación) es que el tesoro de Bruno no eran joyas ni oro, era algo más especial, algo como los atardeceres que solía contemplar de forma tan anhelante

-creo... Que es hora de marcharnos- dijo Fugo al ver cerca la puesta de sol-

-si- susurro Narancia mientras se secaba una lagrima

-regresaran a Florencia? - pregunto Giorno

-si, Narancia tiene que regresar a clases y yo al trabajo -

Fugo y Narancia se habian retirado hace siete meses de la piratería, llendose a vivir a Florencia, Fugo habia conseguido trabajo en una importante empresa mercantil y Narancia habia retomado sus estudios, cumpliendo asi los deseos de Buccelatti por verlo estudiar

-yo también tengo que irme ya-

Dijo Trish, quien ahora radicaba en Roma y se encontraba como una cantante en ascenso, Trish había sido la primera en irse del gang, todos lo comprendieron al momento, era obvio que después de la muerte de Buccellati y el derrocamiento de Diavolo ella ya no quisiera saber nada de piratas, aunque por tratarse de Buccellati hizo una excepción y fue a Napoles por su aniversario luctuoso

-si... Creo que ya es hora de partir, vamos, Mista-

Giorno y Mista fueron los únicos siguieron siendo piratas, el primero como el nuevo rey y el segundo como su mano derecha, merito gracias a Giorno, quien matará y derrocara a Diavolo una semana después de la muerte de Buccellati, Giorno, a mando del "Golden Experience Requiem" un barco otorgado por un Jean Pierre Polnareff, ex general francés y enemigo de Diavolo, ayudo a los cinco sobrevivientes en su último enfrentamiento, el cuál tuvo lugar en Costa Esmeralda, Cerdeña, tras una dura batalla Golden Experiencie Requiem logro hundir a King Crimson, acabando con la vida de Diavolo y su reinado de terror

Trish se fue, seguida de Narancia y Fugo, Giorno se quedo unos minutos mas contemplado el mar

- vamos a cenar? - preguntó Mista

-si... Claro-

Mista se adelantó, Giorno se dio la vuelta para ir tras él pero en ese momento escucho un ruido raro, como un chapoteo, se dio la vuelta pero no vio nada, solo el inmenso mar  bajo el cielo estrellado

-Giorno! -

-ya voy-

Giorno corrió tras Mista y ambos se alejaron del mar, mientras tanto, bajo la superficie del agua Abbacchio suspiraba con resignación

-diablos... Eso estuvo cerca -

-lo siento - se disculpo Bruno con una pequeña sonrisa - creo que aun no domino bien eso de ocultarme de los humanos-

Abbacchio también sonrió de forma discreta, miro a Buccellati y lo tomo de la mano

-no importa- susurro

Bruno había muerto en el mundo superficial , su humanidad se había ido al momento en que Abbacchio lo había besado y lo había arrastrado consigo al mundo de las sirenas, había perdido las piernas, ahora en su lugar tenia una larga cola con escamas blancas y algunas manchas negras, sus hombros también tenian escamas, sus orejas habian cambiado y su cuerpo formo branquias para respirar bajo el agua, para unirse a Abbacchio por la eternidad

-creo que nosotros deberíamos irnos también -

-no quieres pasar mas tiempo en la superficie? - pregunto Abbacchio

-no, ahora que se que los chicos y Trish estan bien ya no le veo la necesidad -

Abbacchio asintió, ambos se miraron a los ojos y después se dieron un pequeño beso en los labios, nadaron de regreso al corazón del mar.

Fin

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Chale, haciendo mas fics en lugar de terminar los que ya empecé XD bueno, es que no podia sacarme esta idea de la cabeza hasta escribirla, espero les haya gustado tanto como a mí, ahora si, me voy, nos leemos luego

Sayonara!

Entre el cielo y el marDonde viven las historias. Descúbrelo ahora