Saludo a mis alumnos extendiéndoles la mano en cuanto aparecen. No estoy acostumbrado al contacto físico, pero la situación lo requiere. Tampoco me incomoda demasiado hacerlo cuando se trata de trabajo. Me gusta, pues nada me desestresa más que desfogarme con el saco de boxeo. Soy el tipo de persona que necesita estar activa, de lo contrario, tiendo a sobrepensar las cosas, y eso nunca es beneficioso.
Dejo caer mi mochila de entrenamiento en el suelo mientras mis alumnos se preparan, colocándose las vendas en las manos.
Hace relativamente poco que empecé a impartir clases en este gimnasio. Entré gracias a la recomendación de un amigo, Taehyung. Nos conocimos en el ring de boxeo cuando apenas teníamos diecinueve años, y desde entonces nos volvimos cercanos.
Mi amigo me dedica una sonrisa socarrona. Ha terminado de dar sus lecciones, pero acostumbra a quedarse una hora más para entrenar. A diferencia de él, yo decidí hace años enfocarme en la enseñanza; me di cuenta de que el combate no era lo mío. El mundo del deporte es muy competitivo y no sirvo para dedicar toda mi energía a algo tan exigente. Hace tiempo que decidí tomármelo desde otra perspectiva, prefiero llevar una vida simple y sin complicaciones.
Como ya dije, no me gusta sobrepensar, siempre trae un quebradero de cabeza innecesario. Me decanto por un estilo de vida sencillo, donde el trabajo me permita vivir tranquilo.
—Eh, tío. —Taehyung se acerca y me rodea los hombros en un gesto amigable—. ¿Qué tal el día?
—No me puedo quejar —respondo, esbozando una sonrisa de oreja a oreja. Él alza una ceja, siempre susceptible.
—¿Todo bien con Yoona, entonces?
—Claro. Ya sabes cómo soy, a veces la saco de quicio, pero todo bien.
—Me alegro.
Mi sonrisa se mantiene, pero pierde su chispa en cuanto pienso en ella. Yoona es mi novia, quizá la persona más importante de mi vida, pero últimamente no hacemos más que discutir. La última vez fue porque insistió en vivir juntos y yo le aclaré que no estaba listo. A veces siento que somos como perro y gato.
Aunque, contra todo pronóstico, no nos hacemos daño. No por el momento. No me gusta socializar en exceso, pero tampoco la soledad, y estar con Yoona es un término medio.
—No te imaginas cuánto me alegro yo —digo, sin mucho interés por profundizar en detalles.
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Costuras | Namjin
أدب الهواةPalestina libre 🇵🇸 • Ganadora de los Carrot Awards 2020 • Ganadora de los Premios Versalles 2021, segundo lugar en FanFic • Ganadora del Concurso Wattlas 2021 -No seas así, Jin. -Nos miramos fijamente, él parece pedir misericordia mientras que y...
