Capitulo 6:

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NARRA MARTINA 
Diego… ¿puede haber en el planeta un chico tan sexy como él?, no lo creo. Su voz tiene un toque especial que cada vez que la oigo cerca se me eriza la piel, sus ojos verdes me hipnotizan, te olvidas de que el resto del mundo existe mirando esos ojos verdes. Su perfecto cabello, su cuero firme y seguramente bien marcado, me vuelve loca, aunque no lo conozca lo suficiente, es como si fuera un príncipe sacado de un cuento de hadas. No puedo dejar de mirar sus perfectas facciones, es algo tan… tan… ¡PERFECTO!, sí perfecto es la palabra para describirlo
-Acá esta la película- anuncio Diego con su gruesa y sexy voz.- ¿Quieren palomitas?- Alargó.
-Yo si- anuncio Gemma rápidamente, la verdad que esta niña me cae muy bien.
-Sí claro como quieran.- dije arreglando los almohadones del sillón.
Unos minutos más tarde, llegó DIego, que venía con un pote lleno de palomitas en las manos.
Me senté junto a Gemma, la cual me miro algo raro. Diego se había sentado en otro sillón cerca de mí.
-No, Martina, me quiero sentar sola.- Dijo Gemma caprichosa. Ahora ya no me cae tan bien
No tenía más remedio que sentarme con Diego, así que lo hice.
Diego, puso la película y tomo el pote con las palomitas. De un momento a otro ya no quedaban. De vez en cuando re ojeaba a Diego. No puede ser tan sexy.
Cuando la película iba casi por la mitad Diego me hablo.
-Martina, Gemma se durmió.- susurró cerca de mí oído, provocando que mi piel se erizara por completo.
-¿quieres que la lleve a su habitación?- susurré mirando a Gemma.
-No, no, yo la llevo, pero ¿te animas a sacar la película?- Yo solo asentí con la cabeza al instante en que Diego se paro para agarrar en sus fuertes brazos a Gemma.
Diego subió las escaleras con Gemma en sus brazos, y yo saqué la película del DVD para ponerla devuelta en su caja. Si ya Gemma se durmió, será mejor que me valla.
Subí las escaleras para poder ir a buscar mis cosas al cuarto de Gemma, pero en el camino me choque con Diego.
-Lo lamento, yo emm…- comencé a tartamudear- venía a… buscar mis… cosas, como Gemma se durmió será mejor que… me valla- Pude terminar de decir.
-Ah-hiso algo parecido a un puchero- ¿ya te tienes que ir?- agregó.
- Emm… en realidad me tendría que quedar hasta dentro de 20 minutos más pero… tu hermana ya se durmió así que… no lo sé.
Diego querrá que yo me quede? No es una idea que me moleste pero….
-¿No te quieres quedar?, digo por si Gemma despierta- preguntó algo nervioso.
-Emm…-¿Qué le digo ahora?- Esta bien, pero capaz me quedo un ratito mas porque emm… tengo cosas que hacer.- Accedí a quedarme con DIego, aunque me incomoda un poco, estará bien conocer un poco más con quien pasas casi toda la tarde. ¿O no?
Diego comenzó a bajar las escaleras, pero yo di una vuelta para ir al cuarto de Gemma. Diego se percató de que no lo seguía y volteo a verme.
-La sala es por acá- dijo gracioso.
-Sí, lo sé pero voy a buscar mis cosas al dormitorio de Gemma.- aclaré, él me sonrió y siguió el camino por las escaleras.
Entre en total silencio, procurando no hacer ningún tipo de ruido. Tomé mi chaqueta y mi mochila, y bajé por las escaleras para encontrarme con Diego quien estaba sentado en un sofá de la sala, mirando… ¿Bob Esponja?, lo único que le faltaba a Diego para ser perfecto era eso.
-¿Te gusta Bob esponja?- Hable desde el último escalón de las escaleras.
-Ha, me asustaste- rió en un susurró- Emm… puede que sea un poco infantil pero, Bob Esponja es mi dibujito animado favorito.- Dijo un poco avergonzado.
Reí-El mío también, en la secundaria algunos amigos se burlan de que me gusta.- Caminé y me senté en otro sillón.
-¿Secundaria? ¿Cuántos años tienes?- preguntó algo sorprendido.
-Si secundaria.- reí.- Tengo 17 ¿por?- Dije acomodándome en el sillón.
-No te daba 17, si no me lo decías seguiría pensando que tenes, no sé, 19.- Dijo aun un poco sorprendido.
¿De verdad me das 19?- Me levemente sonroje.- Siempre me dan menos, ya sabes por mi altura, soy un poco baja …-
No es que me moleste como soy pero hay veces que deseo ser un poco más alta.
-Si de verdad, y lo de la altura- rió -
-Ya, no te burles- le tire un pequeño almohadón- soy baja pero con orgullo.- Reímos ambos.
-y tú… ¿Cuántos años tienes?- pregunté para ver si Diego dejaba de reírse debido a mi altura.
No me molesta el hecho de que se rían de mi estatura, a no ser que sea alguien que me cae muy mal, me lo tomo todo como un chiste.
-Yo tengo 22, los cumplí hace 3 meses.-Hablo un poco entrecortado debido a su risa.
-Ya, ¿te vas a seguir riendo?- pregunté graciosa también.
-Ok, ok, no me rio más.- Dijo intentando controlar su hermosa risa.
-Gracias.- Dije tirándole otro almohadón

La Niñera-Dietini....*ADAPTADA*Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora