Tras la muerte del Capitán Meliodas la tristeza se apoderó de muchos... Gilthunder y Howzer han empezado a prepárarse para luchar contra las amenazas que puedan venir por parte de los Diez Mandamientos y el resto de los Siete Pecados Capitales han tomado diferentes decisiones y caminos entre prepárarse para combates o esconderse por motivos de seguridad y fuerza mayor... Pero yo no sabia que hacer... Siendo un niño que no tenía ni siquiera una magia estable para usar y los sobrevivientes del torneo que iban a luchar en Camelot me querían llevar y entrenarme pero Hendrickson no los dejó...
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Están locos o que? Como pueden meter a un bebé en esto? Los guerreros le dijeron que en una situación como esa hasta los niños pequeños debían actuar como un adulto y luchar pero Hendrickson me abrazó y les dijo: No tienen ni idea de hemos pasado por culpa de los Mandamientos... Uno de ellos tomó el cuerpo de un amigo mío y padre de este pequeño y es mi deber proteger a este niño... Yo solo lo miraba tembloroso... Los guerreros hablaron con Sir Arturo y este dijo que respetaría la decisión de Hendrickson y al mismo tiempo Hendrickson le agradeció su comprensión hacia nuestro caso y tomandome en brazos, Hendrickson me cargo hacia un lugar donde estaría seguro... Mientras amanecía Hendrickson intentaba no distraerse y yo solo lo miraba sin decir uno palabra... Me quedé dormido en los brazos de Hendrickson y mis sueños eran pesadillas que me aterraban y la imagen era siempre la misma... Veía a papá lleno a la misión de Danafor y no volviendo jamás... Mi padre con ese extraño tatuaje en su ojo y sus ojos totalmente corrompidos y negros... La muerte de Sir Meliodas rebotaba en mi cabeza y el dolor de Lady Elizabeth que presenciamos me invadía... Todo lo que vivimos juntos eran sólo mentiras? Y desperté llorando y muy asustado pero al darme cuenta estaba en una casa y me desconcerte... Al fin te despertaste cariño... Al voltear mi mirada vi a Hendrickson frente a mi con el uniforme que nos dio Sir Meliodas puesto aún y algo herido y con su espada al costado y me levantó de la cama y abrazándome dijo: No tengas miedo porque yo estoy aquí para protegerte, Griamore...
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Para protegerme solo a mi? Le pregunté con voz nerviosa y estando en sus brazos me abrazó un poco fuerte y me miró con una mirada tierna seguida de un beso en la cabeza y me dijo casi entre lágrimas: Soñabas con Dreyfus verdad? O soñabas con tener tus músculos de vuelta? O con lo que le sucedió a Meliodas? Mira Griamore, se que me odias por lo que hice en el pasado y se que también me consideras culpable de que te volvieras un niño y tienes toda la razón para odiarme... Pero a pesar de eso yo no te odio... Y solo lo empecé a abrazar y el me dijo: Se que quieres luchar y defender al reino pero eso me lo puedes dejar a mi... Mientras me abrazaba me dijo: Veo que tienes un par de rasguños... He preparado un baño caliente... Al ver que sus heridas eran más fuertes que las mías le pregunté en tono amable: No te duelen? Si quieres bañarte conmigo y que yo te cure las heridas no me molesta... Además que este no es mi cuerpo verdadero... Hendrickson algo sonrojado aceptó y después de terminar me acerco a él y me acomodé en sus brazos... Y logré oír: Dreyfus... Te juro que te traeré de vuelta sin importar que y estarás de nuevo al lado de tu hijo y al mio como antes... Durante ese tiempo estuve con Hendrickson y él me cuidó pero un día todo cambió y nunca lo olvidaré...