Sali del ascensor no tengo a donde ir, me siento vacío y solo, por primera vez en mi vida tengo miedo, muchas memorias con mi madre llegan a mi cabeza mientras corro sin rumbo fijo, quizás el carro de policía me persigue siento las miradas de todo el mundo, pero ¿que podría hacer? Soy solo un joven de 22 años que lo único que quería en esta vida era graduarme y ser un orgullo para mi madre, mientras mi cabeza pensaba todo aquello, me detengo en un parque no muy lejos del instituto y me quito la bata manchada de sangre la dejo en una bolsa negra de basura y luego pienso en alguien ... así es, la persona que amaba no sé, si puede ayudarme pero no tengo opción solo al recordar tal escena con mi amigo más bien con esa persona me llena el corazón de dolor, pero la policía ya debe estar buscándome y no tengo tiempo de pensar que hare con mi vida luego, sin más , me voy para la casa de Elizabeth, mi diario lo sostengo firmemente en mis manos mientras camino, camine como nunca en mi vida había caminado, parecía estar dando vueltas a la manzana ya que el camino me parecía eterno pero al fin llegue a mi destino, el atardecer es hermoso y justo a tiempo llegue a su casa observo la ventana que estaba en un segundo piso y busco pequeñas piedras las lanza a su ventana esperando ansioso, pero mi ansiedad es más fuerte y grito su nombre: ¡Elizabeth ¡ abre la maldita ventana! Elizabeth!; luego de estar gritando como un loco 5 minutos, las luces se prenden y guardo silencio mientras mi mente se imagina que sale su madre y me lanza un balde de agua fría como un friki rechazado, pero al contrario de eso, abre la ventana y observo un hermoso su rostro que mira el mío nos quedamos viendo un rato y escucho su hermosa voz:
-Romeo, Romeo ¿Por qué eres tú romeo? Niega a tu padre y rehúsa tu nombre; o si no quieres, júrame tan solo que me amas, y dejare yo de ser un capuleto.
- Pero que mierda está diciendo – pienso parpadeando un poco confundido guardando silencio, la verdad era una bienvenida que no me esperaba, pero era tan hermoso escucharla hablar que solo espero que termine su frase cursi mientras ella continua:- ¡Sólo tu nombre es mi enemigo! ¡Porque tú eres tú mismo, seas o no Montesco! ¿Qué es Montesco? No es ni mano, ni pie, ni brazo, ni rostro, ni parte alguna que pertenezca a un hombre. ¡Oh, sea otro nombre! ¿Qué hay en un nombre? ¡Lo que llamamos rosa exhalaría el mismo grato perfume con cualquiera otra denominación! De igual modo Romeo, aunque Romeo no se llamara, conservaría sin este título las raras perfecciones que atesora. ¡Romeo, rechaza tu nombre; y a cambio de ese nombre, que no forma parte de ti, ¡tómame a mi toda entera!
-Ok, ahora si estas locas, necesito que me ayudes Elizabeth deja de cursilerías, ella se ríe a carcajadas al finalizar su frase y yo solo frunzo el ceño, aunque mi corazón se llena de regocijo y luego señala una escalera que lo rodeaba flores y varias plantas a su alrededor, la miro y suspiro diciendo entre mis adentro: ¿es una maldita broma verdad? Sin más, empiezo a escalar poco a poco hasta llegar a su ventana, me recordó al cuento de rapunzel que el príncipe encuentra a su princesa, pero lastimosamente Elizabeth ya no era más mi princesa, una vez que llego a su ventana logro entrar a su habitación, típico de ella rosado con blanco, cuarto ordenado y cuarto de princesa, nuestras miradas se cruzan nuevamente, pero ella sonríe, ¡solo como ella sabe hacer que mi corazón latiera rápidamente y si! Debo admitir que al verla me enamore nuevamente y en las próximas vidas lo seguiría siendo quizás en este momento me sintiera como tiara y el sapo un sapo que perdió sus cabales que solamente busca ayuda y tiene miedo de morir o mas bien de perder a esa mujer que ama, sin hablar y sin juzgarme me abraza sorpresivamente rodeando sus brazos a mi cadera y nuestros cuerpos se juntan y su cabeza se regocija en mi pecho, aspiro su olor de su cabello ese olor de frutilla que siempre la distinguía, no sé, si el tiempo se detuvo o simplemente parecíamos dos idiotas jugando a los enamorados pero fue el mejor y hermoso momento de mi patética vida y del momento que estaba pasando ahora, cuando al fin ella me suelta vuelvo a mi realidad y entendí porque la había buscado.

YOU ARE READING
El diario de un Suicida
Teen FictionTras de sufrir bullying toda su secundaria Eithan decide que es momento de acabar con su vida con solo 23 años, un joven que según su familia tenia un futuro por delante, nunca mostró debilidad ante sus conocidos y su trágica historia hace pensar do...