*Narrador omnisciente*
–¿Tú eres... imbécil?–Dijo Nadia con los ojos llenos de lágrimas y con voz melancólica.
–¿Por qué dices eso?–Preguntó Eric extrañado.
–Todo este tiempo sabías quien era y no me lo dijiste.– Respondió Nadia sosteniendo sus manos contra su pechos por el dolor que le causaba.
–¿De qué hablas Nadia?¿Todavía te duele tu hermoso culo de la follada que te he metido y no puedes pensar con claridad o qué?–Siguió preguntando Eric con un tono burlón.
–¿Qué dices gilipollas? Te estoy preguntando que si sabes quién soy. Acaso no te sueno de nada?–soltando un resoplido para que parase ya con sus jueguecitos.
–¿Nadia necesitas un médico o que te lleve al hospital?–Preguntó Eric preocupado pero con una pizca de burla.
–Eric, no me tomes el pelo, porfavor dimelo, eres tú verdad?–dijo por último Nadia.
Eric seguía callado, pero con una mirada de intriga hacia Nadia. ¿Acaso el tiene que saber quién es? Si solamente es una chica de por ahí, aun que para él en realidad le había gustado bastante esta chica, no es como las otras, esta tiene algo... Que le atrae.
Seguía sin saber porque se había puesto de tal manera al ver una foto de su infancia, aunque...
–Nadia, mira perdón creo que ya sé de qué me hablas–dijo Eric.
–¿Ah, sí?–preguntó ella.
–Si, eras una de esas chicas que me vino por la calle y me empezó a coquetear? Joe pobre, ¿que te hice? ¿Te traté tan mal?–sonrío Eric y se fue arriba por las escaleras para dormir un poco más, le cansaba, prefería el sexo y nada de conversaciones serias, eso le estropeaba toda la magia, la cual en ese instante solo la recuperaba si dormía.
Nadia se quedó callada, no pudo creer lo que había escuchado, aunque por otra parte es normal y mejor para ella que no la haya reconocido porque a lo mejor... No, no quiere ni pensar lo que habría hecho, ya fue suficiente con ella en el pasado.
Se dispuso a irse de esa horrible casa, no podía creerlo, le tenía que haber reconocido de primeras pero... <Ha cambiado bastante, y mucho, aunque era de esperar la actitud que tiene, despues de todo es igual a su padre > pensó.
Nadia ni si quiera limpió los cristales del vaso, no era su casa, no era su obligación de hacerlo, asi que subió las escaleras y empezó a vestirse. Eric estaba tumbado boca abajo con los glúteos al aire, era un chico atractivo y ella lo sabe, cualquier chica que le veía pensaría en acostarse con él y con razón. Pero hasta aquí llegó su bonita y horrible historia, ha de esperarse que sea así, no le gustaría volver a encontrarse con él, le traía muchos recuerdos que no le apeteceria recordar.
Así que dispuesta a salir, Nadia cogió el movil, vió si tenía suficiente batería para poder llamar a Megan y localizarla, <no sería extraño encontrarla tirada en la orilla del mar completamente desnuda>pensó.
Mientras Nadia bajaba las escaleras escuchó un ruido que provenía del dormitorio, no se quiso dar la vuelta, no quería volver a mirarle a la cara. Aceleró un poco el paso para salir ya de esa casa y no volver a verle. Al llegar a la puerta se sintió aliviada, pero no por mucho tiempo, giró el pomo de la puerta y antes de abrirla escuchó un ruido que provenía de detrás suya, miró y le vió arriba de las escaleras, mirándola, tenía los ojos con una expresión vacía, no expresaban nada, los pómulos de sus labios estaban tensos, la cara que antes podría a ver atraído a cualquier chica sexualmente, se convirtió en una horrible mueca llena de dolor y odio. Salió corriendo sin mirar atrás, llegando a ver por el rabillo del ojo, como fue corriendo tras de ella llamando su nombre...
*Noche anterior con Megan*
–Megan–la llama Cristian.
–Dime–
–Queria preguntarte si te apetecería...–
–No hace falta que preguntes peque, claro que sí, vamos a tu casa?–le corta Megan ya toda caliente y con mas ganas que nunca.
Cristian con las mejillas rojas, se sorprendió a tal respuesta, pero algo en ella le encendía, y mucho.
–No te preocupes por Nadia y Eric, él la cuida muy bien–contesta Cris y se acerca más a Megan para cogerla en brazos.
–Tranquilo, no es una niña pequeña, ella ya sabe que hacer–contesta y se agarra a Cris–Ay mi pequeña putilla- dice megan a lo bajo y lanza una risita.
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TENTACIONES (+18)
RomanceEric es un chico de 19 años, el cual estudia una carrera de arquitectura en la universidad. Es el típico mujeriego popular, uno de los más guapos de la uni. Aun que... ha pasado por muchos momentos dificiles los cuales le han llevado a ser así. Nadi...
