14 [Editado]

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Tocaron la puerta débilmente y ambos miraron en esa dirección, luego de eso, un soldado se asomó desde el lumbral de la puerta tras abrirla.

— ¿Qué? — Preguntó Hoseok levantándose del sillón.

— Llegó el momento, Kim Taehyung ordenó que Park Jimin cambie sus ropas y vaya directo a su ejecución. Espera que sea en menos de treinta minutos. — Bajó su cabeza en respeto a Hobi que se había acercado.

— Ya veo. — Hoseok contestó algo desanimado en parte. Luego llevó su vista a Jimin.

— Eso es todo. — Cerró la puerta de la habitación generando un silencio.

Jimin se levantó de la cama y fue directo al armario. Lo abrió, una hermosa y larga tela de color blanco con pequeños detalles de flores se hizo presente.

— ¿Me tengo que poner esto? — Preguntó y lo miró algo preocupado, no le gustaba para nada ese tipo de vestuario.

— Sí, hazlo rápido. — Asintió y volvió a sentarse en el sillón.

— Va a parecer que estoy desnudo, no me gusta. — Hoseok miró la ropa y luego a Jimin.

—No será así — Tocó la ropa. —. Vi a otras personas usarla y a nadie se le vio nada. Si te la pones bien, no pasara eso. Cualquier cosa puedes arreglarlo antes de salir. — Jimin dudó pero sonrió algo extraño.

Agarró la ropa y se cambió. Los ojos de ambos se conectaron.
La bellas ropas largas de color blanco, mezcladas con la piel de Jimin lo hacían ver como un hermoso Ángel.

— ¿De verdad tengo que ponerme está cosa? — Estaba todavía dudando de lo que tenía puesto, no parecía algo que él se pondría.

— Si, lo siento por eso — Dijo de mala gana y abrió la puerta de la habitación. — Llegó el momento.

— S-sí. — Se acercó lentamente y de manera torpe hasta la puerta, las ropas llegan al suelo, parecía un vestido pero no lo era y era nuy incómodo de usar para Jimin.

Caminaron, caminaron y caminaron. Jimin ya estaba arrastrando los pies de la pereza que le generaba tanto caminar. Notó que estaba ensuciando un poco su ropa y se enderezó, miró la espalda de Hoseok y habló:

— Hoseok~ — Jimin volvió a llamarlo arrastrando las últimas letras.

— Por séptima vez, ¿¡qué!? — Le gritó ya cansado. No era la primera vez que lo pasaba en medio del camino para preguntarle cuando llegarían.

Hoseok era conocido como una persona paciente, energética y un ser de luz para la gente de su alrededor pero, cuidar de Jimin lo estaba alterando bastante. Ya había entendido y aprendido que al más joven no le gustaba en lo más mínimo caminar.

— ¿Ya llegamos? — Hobi soltó el suspiro de su vida.

— Como te dije hace dos segundos atrás, estamos yendo donde están los soldados para escoltarte, debes de ser paciente — Lo miró atentamente. —. ¿Por qué tanta desesperación por llegar? Parece que ya quieres morir.

— No es eso, solo que, odio llamar demasiado la atención. — Señaló una de las pequeñas aberturas del castillo, una pequeña ventana que daba hacía afuera, se acercó notando que había gente esperando su ejecución.

— Ya veo, se trata de eso.. — Se alejó de la ventana y comenzó a caminar nuevamente seguido de Jimin. —. No te preocupes, llegaremos pronto a destino.

Hoseok aún seguía pensando en las palabras de Namjoon pero, había un problema, si Jimin no llegaba a la hora acordada, llamarían a Hoseok traidor y, además, lo mandarían a buscar inmediatamente por todos los soldados del reino. Sumado a todo eso, había demasiada gente en el castillo esperando la ejecución, cualquiera podría verlos y delatarlos.

En ese momento, Hoseok se detuvo en sus pasos haciendo que Jimin se chocará con su espalda.

— ¿Por qué te detienes? — Le preguntó después de un pequeño tambaleo. No dijo nada a lo que Jimin se puso junto a él pero no hubo reacción alguna.

Jimin miró a ambos lados y no vio a ningún soldado, no había razón para detenerse.

— Jimin — El nombrado miró a Hobi que levantaba la cabeza lentamente para darse vuelta y caminar para al lado contrario donde estuvieron caminando por más de quince minutos. —, camina.

— Claro — Lo siguió nuevamente desde atrás, observando por las pequeñas ventanas a la gente de afuera. —. ¿Mmm? ¿Por qué cambiamos de dirección? ¿Hubo un cambio de planes? Oh, hay demasiada gente afuera, quien lo diría.

— Algo por el estilo. Te llevaré por la parte de atrás del castillo, no tienes de que preocuparte. — Le sonrió de costado a lo que Jimin contestó de la misma forma

— ¿Caminaremos mucho?

— No te preocupes por eso. — suspiró.

Luego de unos minutos un tanto largos de caminata, Jimin y Hoseok llegaron a una puerta.
Hobi sabía perfectamente que del otro lado de la puerta probablemente haya soldados y eso sería muy peligroso.

— Jimin — Park levantó la vista para mirarlo mejor. —, necesito que me des tu ropa. Espera un segundo. — Hoseok se fue corriendo para el lado contrario y Jimin solo lo miró.

Se sacó un par de telas que eran parte del enorme vestido que tenía puesto hasta que Jung llegó.

— Ponte esto. — Le dio ropa que había sacado de uno de los soldados.

— ¿Para qué? — Preguntó confundido hasta que notó lo que ocurría, era muy obvio que lo estaba ayudando a escapar pero no entendía el porqué.

— Cambiate rápido y dame el vestido. — Hoseok se dio la vuelta, dejando que Jimin se cambiara rápidamente.

Al terminar le dio el vestido y se miraron en silencio.

— Quiero que me escuches atentamente, ¿bien? — Jimin asintió. — Abriré la puerta, cuando salgamos, si ves soldados, corre para el norte... No importa que pase, ¿correcto? — Jimin volvió a asentir y susurró un “correcto”.

Luego de una leve respiración honda, Hoseok abrió la puerta.
Asomó su cabeza, mirando a ambos lados y ambos jóvenes salieron. Allí estaban las escaleras para salir directamente del castillo. Las bajaron con lentitud, sin hacer ningún ruido pero, de seguro, si lo hubiera hecho no los hubieran oído. Todo el ruido que provenía de la gente de afuera probablemente habría dejado sordo hasta al mismísimo rey.

— ¿Crees que logremos salir? — Preguntó Jimin un tanto desconfiado a ver tanta gente.

— Claro pero si algo sale mal, me pondré el vestido y me haré pasar por ti por unos minutos.

— ¿No será peligroso? Digo, podrían confundirte conmigo y ejecutarte.

— No lo harán, antes de que eso pase me mostraré. — Se detuvo en sus pasos y se asomó por el umbral de la puerta, mirando atentamente a unos soldados que estaban a unos metros de ambos.

Hoseok miró a un costado, notando unos troncos un tanto grandes a un costado. Agarró dos, uno se lo dio a Jimin y el otro se lo quedó él. Con señales un tanto malas y estúpidas, Jimin entendió que debía de golpear en la cabeza al soldado dela izquierda, mientras Hoseok el de la derecha.
Se separaron sólo unos centímetros y al mismo tiempo noquearon a ambos soldados, cayeron al suelo y se miraron entre ellos, dejaron en el suelo los troncos y volvieron a correr, saliendo del castillo. Encontrándose con el bello jardín que se encontraba en la parte de atrás, donde no había ni un alma.

Criando A Un Demonio ;; JimsuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora