17 [Editado]

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— ¿Enojado? — Jimin desvío su atención de la pequeña ventana del enorme pasillo. Había salido fuera de la habitación, estaban todos muy felices por todo y Tae muchísimo más después de haber conocido a Jungkook.

Yoongi lo había seguido para hablar con él.

— ¿Y si te digo que no?

— Yo diría que sí lo estás. — Sonrió un poco de lado, le parecía algo graciosa la situación. Además, para Yoongi, todo estaba resuelto.

—  Entonces, ¿para que pregunta?

— Bueno, lo siento, ¿si? — Se tomó una pausa y continuó. — La verdad es que creí que funcionaria todo esto pero, siempre supe que Tae no te haría nada y él es un niño, un pequeño demonio que es débil, nada más.

— Para ser tan débil te sacó de tu trono, ¿no? — Sonrió burlón.

— Si supieras como me mordió y me sacó del trono, pensarías que fue hecho por un niño pero... Si, en ese momento fui algo débil, debo de admitirlo, seguí su juego y perdí.

— Muy bien por admitirlo, su Majestad. — Se rió nuevamente.

— Una cosa más — Jimin se apoyó contra la pared del castillo y lo miró atentamente. —, es momento de demostrarte mi sumo agradecimiento. — Comenzó a caminar haciéndole un gesto para que lo siga.

— ¿Dónde vamos? — Preguntó mientras iba tras de él.

— A mi habitación. — Jimin lo miró de lado.

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Sus dedos se deslizaron por lo largo de su cuerpo. Lentamente se fue deteniendo cuando llegó a su rostro, sujetó el mismo para mirarlo muchísimo mejor. Un maravilloso rostro, el rostro de Min Yoongi era una verdadera belleza, algo que no cualquiera podría mirar de cerca y Jimin lo sabía a la perfección.

Una pequeña sonrisa se formó en su rostro antes de que ambos juntaran sus labios, era como un pequeño sueño para Jimin, quien se sentía en las nuebes cada vez que tocaba la hermosa piel blanca del mayor.
Cuando ya estaba sobre él, pudo notar como las mejillas de Min estaban completamente rojas, junto con sus orejas que estaban del mismo color. Una vista adorable.

Llevó sus labios a su cuello y comenzó a depositar besos como si no hubiera un mañana. La habitación solo era testigo de los gemidos de Yoongi, cosa que había asombrado a Jimin porque recién habían empezado.
Las manos de Jimin fueron bajando lente ante hasta llegar al miembro semi-erecto de Yoongi, para comenzar a masajearlo de arriba a abajo, logrando que el mayor llevara sus manos al rededor de la nuca de Jimin. Sus ojos cerrados y con el miembro de Yoongi ya erecto, comenzó a hacer movimientos aún más rápidos.

De un segundo a otro, Jimin se detuvo y se separó un poco de Yoongi, mirando su mano directamente que tenía restos del semen del mayor. Jimin sólo lo miró sonriendo dijo: "Fue bastante rápido". La piel de Yoongi se erizo, no esperaba venirse tan rápido pero, era la primera vez que un hombre lo tocaba allí.

Sin esperar contestación alguna y ente pequeños espasmos de la primer venida, Jimin llevó sus manos mojadas por el semen a la parte trasera de Yoongi. Lo primero que hizo fue introducir un dedo de forma lenta, para que Yoongi no sintiera ningún tipo de dolor, cuando al fin logró meter el primer dedo, continuó con los siguientes, logrando un total de tres adentro.

— ¿Te gusta así? — Movió los dedos tratando de encontrar el punto jugoso de Yoongi, no era fácil mucho más en un lugar tan cerrado como ese.

Con cada movimiento se abría más y más.

— Aa- — No logró controlar los gemidos pero gracias a que Jimin depósito un beso en él se quedó callado.

Sus lenguas comenzaron a chocar como si se tratara de un juego de niños. De un momento a otro el miembro de Yoongi ya volvía a estar erecto, al igual que el de Jimin.
El menor se separó dejando un hilo de saliva entre ambos que los separaba, sacó sus dedos haciendo que Yoongi lo mirara deseando más.

Criando A Un Demonio ;; JimsuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora