Encuentro

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– Mamá, saldré a fotografiar las flores del parque Haneul, volveré en un rato-.

– Está bien, ve con cuidado ¡vuelve antes de la cena!-.

– Ya lo sé ¡adiós!-.

Tomé mi bicicleta y emprendí el rumbo al afamado parque, que queda a unos cuantos minutos de mi hogar.

Cada año desde que tengo memoria iba junto a mi padre a fotografiar las flores del parque en primavera, este año es diferente, él ya no se encuentra a mi lado. Prometí que lo seguiría haciendo en su memoria y cumpliré con eso.

Mi nombre es Mi-joo Choi, tengo 25 años y soy estudiante de medicina en la Universidad nacional de Seúl.

Generalmente mi vida se basa en estudiar, pero en estos momentos estamos en receso en la facultad, por lo que aprovecho mi tiempo libre en hacer lo que me gusta.

Estuve esperando con ansias este día, donde las flores del parque han llegado a su punto máximo de floración.

Al llegar al lugar dejo mi bicicleta atada en un árbol y emprendo el rumbo hacia el interior del parque, adentrándome poco a poco hasta donde se encuentra la pradera cubierta de flores color violeta.

Saco la cámara que me regaló mi padre en mi cumpleaños número 20 y ajusto el lente para poder capturar la belleza que me rodea.

Camino confiada, sé de sobra que los días miércoles es cuando menos gente viene al parque, por lo que no me preocupo de chocar con nadie.

Tras algunas fotografías de la pradera y algunos primeros planos de flores pequeñas, me sorprende el tono amarillo de una flor que no había vito antes en este lugar. Enfoco y disparo el flash, capturando una hermosa foto de un solitario narciso amarillo.

Me quedo contemplándolo un par de segundos, cuando de pronto escucho el sonido de un obturador, levanto la mirada y mis ojos se cruzan con los de un chico de cabello color menta. Su cámara estaba apuntando hacia mí, por lo que me puse de pie de un salto sorprendida.

– L-lo siento señorita, no quise asustarla. Lamento haber tomado una foto sin su consentimiento-.

– No me molesta en lo absoluto, simplemente me ha sorprendido – él me observaba bajando la mirada algo avergonzado – ya que he sido la modelo para su fotografía ¿podría verla?-.

– Claro, ha salido perfecta – sonrió mientras me entregaba su cámara – si no le molesta la exhibiré en mi próxima exposición-.

Tomé la cámara de aquel chico, para mi sorpresa era una profesional, carísima por lo demás. Observé la imagen que estaba en la pantalla, me parecía extraño verme en una fotografía tan hermosa. El color blanco de mi vestido combinaba perfectamente con el fondo color violeta y la bella flor amarilla frente a mí, él debía ser un profesional de la fotografía para lograr aquel resultado.

– Es hermosa – devolví la cámara a su dueño – ¿así que hará una exposición? ¿Es usted algún fotógrafo famoso?-.

– No sé si tan famoso – su rostro se ruborizó un poco – lamento no haberme presentado soy Jihyun Kim, en el mundo de la fotografía me conocen como V-.

– ¡No lo puedo creer! ¿Usted es el famoso V? debe ser mi día de suerte, mi padre era fanático de sus fotografías-.

– Eso es un halago, me alegra saber que hay personas que aprecian lo que hago-.

– No soy muy conocedora, pero sus trabajos son increíbles, mi padre siempre quiso ir a una de sus exposiciones, pero lamentablemente eran con invitación y jamás logró conseguir una-.

La flor que nos unió (V x MC)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora