ERA EL PRIMER SAN VALENTIN QUE PASABA SIN BEN EN UN LARGO TIEMPO, y se sentía como la mierda. Estaba con gripe, en cama, sola y con el corazón roto. Aquel daño que ella misma se había hecho y que había causado a los demás, aquel que le hacía preguntarse cómo podría vivir con eso de ahora en adelante. Ese año no habría maratón de películas románticas como Quiero robarme a la novia, amor a segunda vista o el diario de bridget jones, no escucharía el piano soñar y a Ben cantando eufórico sobre el amor, tampoco prepararian galletas juntos, comerían chatarra en la cena y no habría una noche lujuriosa.
Ese año no habrían abrazos de Ben.
Ese año no habría Ben, solo ella, y el feto que seguía creciendo en su útero.
Lo único que había era las opiniones de los demás, los pañuelos con mocos, los medicamentos, los papeles de divorcio sin firmar y la guardia periodística en la puerta del lugar. Se sentía mal, había hecho las cosas mal y su destino no parecía querer mejorar, al menos no a corto plazo. Madison tosió con fuerza y se levantó de la cama antes de que la picazón horrible que tenia le provocará un vómito pero el mareo que le agarro la tumbo al piso, llevándose consigo la bandeja que había en la mesita de luz.
—¡¿Madison?!— la voz de Ben se escuchó en el pasillo y sus pasos aparecieron por la puerta, la rubia se esforzó en que su vista se pusiera nítida con rapidez, levantó las cejas sorprendida cuando reconoció el rostro de su...¿esposo? ¿Ex-esposo? a un lado de ella en cuclillas —¿Que te pasa? ¿Te sientes mal?— preguntó agarrándola por el brazo, Madison asintió levemente
—¿Que haces aquí?— preguntó, Ben la miró fijamente por unos segundos antes de bajar la vista de nuevo y elevar las cejas asustado para levantarla del suelo y sentarla en la cama
—¡Te lastimaste!— exclamó mirando las manos de la rubia antes de salir en dirección al baño. Madison bajo la mirada a sus manos notando la sangre que tenía debido a algunos vidrios que se había clavado de la taza que hizo añicos en el suelo, por suerte había sido todo superficial. Ben regreso con rapidez y tiro las llaves de entrada encima de la mesita de luz para acercarse a ella y abrir el botiquín. Tomó alcohol y humecto los guantes blancos con eso para sacar cuidadosamente los vidrios que estaban incrustados superficialmente sobre la piel de la mujer, Madison se quejó varias veces pero concentró su atención a volver en si, y además, no mirarlo a la cara. No podía. —Debes ser más cuidadosa — murmuró el hombre cortando el silencio letal que había entre ellos, Ben intento pasar la gasa con alcohol lo más cuidadosamente posible, aún así, Madison se removió varias veces, era sensible a esas cosas.
—Gracias...— murmuró la mujer cuando el soltó su manos, Ben suspiro y las atrajo de nuevo a él con rapidez
— Aún no termino — informó cuando los ojos de la rubia se elevaron para intentar hallar una respuesta a su comportamiento. Madison sonrió levemente al notar como el hombre ponía banditas de Pucca sobre las heridas más visibles.
Tenía que remodelar su botiquín de primeros auxilios.
—¿Desde cuándo estás enferma?— preguntó el pelinegro, Madison se removió antes de levantarse de la cama y caminar hacia la cocina en busca de la escoba para limpiar el desastre de vidrios.
—Desde el sábado— dijo refiriéndose al fatídico día en el que él abandonó la casa, la abandonó a ella y abandonó el matrimonio, aunque con clara razón. Ese día había estado más de una parada bajo la torrencial lluvia esperando que el auto de Ben volviera a aparecer por la esquina pero eso no pasó y sus fotos llorando mojada bajo la temperatura helada fueron tapa de todos los periódicos de él siguiente día. Ben sabía de eso, había visto todos y cada uno de esos periódicos.
Madison encontro los elementos para limpiar pero se detuvo cuando giro sobre si misma y vio que Ben no tenía intención de moverse de su lugar, no permitiéndole pasar por el pasillo. —Debes cuidar tu salud, ahora más que nunca— la mirada de Ben se dirigió por milésima de segundo hacia su abdomen y las ganas de llorar de la mujer se intensificaron.
Definitivamente había cagado su vida.
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ATLANTIS | BEN BARNES (4)
FanfictionA | "Construimos nuestro amor en tierras inestables"
