015

1.4K 89 38
                                        

En el bus con su largo trayecto cayó un poco cansado reposando su frente en el vidrio de la ventana viendo su alrededor pasar los edificios a una velocidad prudente.
Su mente se llenó de Sana por un momento, animandose al pensar en esa chica y después recordando aquellas palabras él es mi novio había dicho, ¿Su novio? Le dolió el corazón, su pecho se estrujó y quiso golpearse por haber dejado pasar desapercibido las palabras de la pelinegra, ¿Cómo había podido olvidar aquello?
Estuvo tan entretenido con la llamada de Lu Han y los nervios de verse nuevamente que había tomado el interés en sus clases para terminarlas rápido y marcharse de ahí, no la había visto en el segundo receso ni se había volteado a verla en la salida simplemente se fue. Ignoró un suceso que se suponía era muy importante para él, y ahora que lo recordaba no disminuyó la desilusión que debió sentir.
Viendo a su alrededor cuando paró el autobús se dió cuenta que era su parada, bajando mientras cerraba su chaqueta por el frío, el otoño estaba siendo muy fresco y su madre le había advertido abrigarse bien, sintió un escalofrío en el cuerpo al empezar a caminar a paso calmado por aquellas calles llenas de hojas con tonos anaranjados, veía cada tienda por la que pasaba y sus ojos se iluminaron ante el cartel llamativo de la cafetería sus manos se cerraron en sus cuerdas de la mochila soltando un poco de vaho y sentía su nariz levemente fría caminó para entrar en la tienda de café.
El establecimiento tenía calefacción por lo que al entrar su cuerpo tuvo mejores reacciones, buscó con la mirada al chico peliazul que conoció hace una semana atrás y aunque sonara precipitado él había notado algo familiar en aquel chico que hizo tomarle confianza en pocos segundos, LuHan no parecía un mal chico.
Sonrió al encontrar el cabello extravagante de su acompañante y se acercó con una sonrisa en su rostro por detrás y se asomó por encima de su hombro para saludar.

— Hola Hyung -arrugó su nariz cuando esté le tocó con su dedo índice esta misma- no me trate así, no soy un niño -volteó el rostro yendo a sentarse frente a él.

— Eres mi bebé, Jimin. -rió al ver la cara de desagrado del menor- debería gustarte, no tengo apodos tan cariñosos para todos. -posó sus manos juntas sobre la mesa mientras se recostaba en su lugar.

— No me quejaré entonces -volteando para colgar su mochila en el respaldar de su asiento.- ¿Cómo ha estado?

— No tan bien como después de verte en uniforme -sonrió coqueto.

— Hyung, se da cuenta que eso suena muy de pedófilo -enarcó una de sus cejas y cerraba sus manos en su pantalón- además usted también está con uniforme. -señaló para luego ser interrumpido por una chica que llegó a pedir su orden.

Pidiendo un americano para LuHan y un capucchino para Jimin con una tarta de fresa.

— Si eso es todo, me retiro -sonrió la chica descaradamente a Luhan que respondió a la mueca con una dulce sonrisa cerrando sus ojos al hacerlo- volveré pronto con su pedido -hizo una reverencia que también fue correspondida para luego marcharse.

— Realmente la chica no tiene vergüenza -su mirada seguía sobre ella y el mayor volteó hacia él al oírlo hablar riendo por su rostro de confusión- ella le coqueteo, ¿Enserio le coqueteo?

— Solo está haciendo su trabajo, Jimin -volteó hacia la ventana viendo por fuera dejando su perfil a la vista del castaño que entre cerró los ojos.

— No debe hacerse el tonto, yo lo ví. -asintió para el mismo- definitivamente estaba coqueteandole.

— ¿Eres un experto, cierto? -rió, volviendo su mirada suave y divertida.

— Hyung, tal vez yo no sea consciente de muchas cosas pero sé cuando alguien está coqueteando con otra persona -le miró casi ofendido- tampoco soy tan inocente.

No puede ser Hetero - JiminxBTSHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora