4.

998 102 6
                                        

Dedicado a AteneaScarlet gracias por mostrarme este bello shipp ~


Tenían una nueva misión, ambos sabían que tarde o temprano pasaría.  Habían estado casi una semana completa descansando en una posada, cuidando de su salud y comiendo sin parar.

Tristemente, el lugar al cual debía acudir ahora estaba a días de camino y debían partir cuánto antes, lo cual era complicado porque debían atravesar una gran cantidad de personas ya que, al parecer, se habían topado con un festival.

Los tres cazadores de demonios debían ir a Tokyo a buscar rastros y proteger tanto como le fuese posible ya que era el lugar donde, últimamente, las personas desaparecían misteriosamente pero aún así debían asegurarse de que el pueblo en el cuál estaban era seguro.

Los tres hicieron un plan, mezclarse en el festival, separarse y atacar. Zenitsu se había ofrecido a llevar y cuidar de Netsuko para poder infiltrarse, mientras los dos chicos patruyaban y veían que todo estuviese de manera "normal", sin demonios acechando o matando de cualquier tipo de forma... Lo cuál era difícil para el par de cazadores... Por un par de cosas.

Estaban en medio del festival, rodeados por una enorme multitud de personas e Inosuke parecia querer meterse en líos cada segundo... Aunque eso ya era normal.

— toda esta gente empujando y molestando...¡ Deberían abrirnos paso ! Después de todo, salvaremos sus vidas — gruñía el chico, el cuál hacía notar su enojo a pesar de estar usando su máscara de jabalí.

Inosuke no estaba acostumbrado a los lugares tan concurridos, con tanto ruido,ni brillantes... Mucho menos a que tantas personas lo empujasen o si quiera, lo ignorasen. Él era el gran Inosuke, el rey de la montaña...¡ Todos esos humanos débiles debían de reconocerlo ! ¡ Y temerle a su gran fuerza, por supuesto!

— Inosuke, dame tu mano...¿ Si ? Será mucho más fácil caminar así — la voz dulce y calmada de su compañero lo había distraído por completo pero no se negó, Gopanchiro siempre tenía razón así que lo mejor era hacerle caso.

Eso y... Que Inosuke no quería admitir que en realidad tenía un poco de miedo, el pequeño salvaje estaba asustado.

Con cuidado, se aferró a la mano de Gopanchiro y ambos siguieron caminando por entre la multitud, avanzando un poco más rápido.

El ambiente era calmo, las decoraciones y puestos artesanales eran preciosos pero... No podían permitirse distraerse con ello.

Todo parecía ir bien, Inosuke estaba alerta a cualquier cosa extraña y Tanjirō buscaba la forma más rápida de salir de entre la multitud .

Lo cuál logró tras esquivar a algunas personas y carretas.

— ¡ Gopanchiro ! ¡ Ahí, mira !— Inosuke estaba señalando algo que no podía ver bien pero si oler.

Miedo, desesperación y...

— ¡ Tanjirooooo! ¡ Ayúdame !— el fuerte e inconfundible grito de Zenitsu huyendo de un demonio. Y, exactamente, eso fue.

A las lejanías se veía a Zenitsu corriendo por su vida mientras abrazaba la caja en la que estaba Netsuko.

— ¡ Vamos, Inosuke, Zenitsu nos Necesita !— dijo alerta el chico de cabellos Burdeos, corriendo mientras aún sostenía de la mano a Inosuke.

El salvaje chico jabalí no lo entendía...¿ Cómo alguien podía darle tanta calidez y provocarle a la vez tantas cosas extrañas ? Sin duda Kamaboko Gopanchiro era una rareza que el rey de la montaña debía proteger.

InoTan; DrabblesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora