Me desperté a las 7:00, puse alarma y no desayuné; después de mi bochornoso momento llorando en frente de un desconocido y olvidado mi clase del día de hoy, estaba listo para darlo todo en el zumba, Jungkook no me había mandado un mensaje ayer, si, habíamos cortado, pero pensé que a lo mejor por nuestros dos años de relación recapacitaría y terminaríamos juntos otra vez. "Creo que no será así" me dije a mi mismo y con esta frase me dirigí a tomar un baño, se me hacía algo innecesario ya que, haría ejercicio pero, no quería llegar oliendo mal a mi clase. No creo quedarme más de una pero siempre una primera impresión es importante, me imagino que el instructor de zumba debe ser un hombre de aproximadamente 45 años, semi calvo que sólo va a ligarse a las señoras de la iglesia; las señoras me caían bien, conocía a la gran mayoría de ellas, ya que, se llevaban bien con mi mamá, creo que todavía siguen hablando con ella, no es que mi madre haya muerto o algo por el estilo, simplemente me mudé a un departamento. No era el más lujoso, pero tampoco estaba mal, me gustaba la zona dónde estaba ubicado y que tenía su propio estudio.
Desde que tengo memoria siempre me ha gustado el arte, dibujar, cantar, bailar y tomar fotografías siempre me ha gustado, mi madre me ha apoyado en mi sueño de ser artista desde que era un niño. No necesariamente limitarme cantar y bailar, mi sueño era dominar todos los campos posibles en el arte, por eso, cuando tuve el dinero suficiente para comprar un departamento, escogí uno con un estudio y es la parte favorita de mi casa.
Cuando recién lo compré, estaba adaptado para ser parte de una oficina, con un poco de inversión, tiempo, sangre y sudor, lo convertí en mi espacio sagrado, dónde puedo realizar mis pinturas y hacer diversas canciones o coreografías.
Realmente no le mostraba mi estudio a muchas personas. Las únicas que han entrado eran Jimin, Jungkook y mi madre.
Cuando le conté a mi mamá, sus ojos se llenaron de alegría e incluso lloró un poco, siempre le hacía feliz verme hacer lo que a mi me gustaba, igual a mi abuela, pero ella, lamentablemente murió antes de que pudiera mostrarle todos mis logros relacionados al arte. Me encantaría ver su cara de alegría cuando ella supiera que puedo vivir de mi música y mi arte.
Si bien mi arte es popular, me gustaría que mi fotografía también lo fuera, lástima que sólo me contratan para bodas, bautizos y quince años; me gustaría hacer la fotografía para alguna película alguna vez en mi vida y no para fotografiar a Julio Jimenez y a Vicente Juárez con la hija de Doña Yolis en sus quince. Pero eventualmente las oportunidades llegarán tal y cómo en la rosa de Guadalupe.
Terminé de bañarme y me sequé el cabello, lo miré atentamente pensando en que ya necesitaba un retoque, se veía bastante deslavado el rojo que solía usar, ahora era una cosa rosa pastel con raíces negras, no me mal entiendan, se veía bien pero no cómo el rojo intenso que solía usar, me puse mi ropa para hacer ejercicio, la cuál, Jimin siempre hacía hincapié en que parecía ropa de anciano; siempre me ha gustado el estilo vintage y tanto mi ropa cómo mis gustos sacan a relucir ese lado mío.
Me siento muy agradecido por tener a Jimin en mi vida, es mi mejor amigo desde la secundaria, bailamos juntos desde ese entonces, él es demasiado bueno en su baile, parece cómo si estuviera flotando cada vez que realiza un paso, lo cuál me hacía cuestionarme el porqué quería inscribirse en una clase de zumba, digo, puedo entender que constantemente quiera aprender nuevos ritmos y cosas de esa índole pero ¿ir a la iglesia a tomar zumba? Se me hacía sospechoso.
Finalmente llegó Jimin a recogerme, no sin antes recordarme que mi ropa parecía sacada del closet de su abuelo.
-Tae. Eres mi mejor amigo pero, en serio necesitas una renovación de closet, te vistes...
-Con la ropa de mi abuelo.- finalicé la frase con el tono regañón que siempre usa. -Vámonos antes de que me arrepienta, Jimin.
-Está bien, pero cuando te estés divirtiendo, te diré que te lo dije. Te aseguro que vas a querer regresar a esa clase.-
-Ya veremos dijo un ciego.- nos reímos y comenzamos nuestra travesía hacia la iglesia.
La iglesia no quedaba muy lejos, pero siempre nos tardábamos más porque veníamos haciendo tontadas por el camino.
-¿Por qué quisiste meterte a zumba Jimin?- pregunté
-Se veía interesante. No es algo que sueles ver, ni oír. Ya sé que se tiene estigmatizado de que sólo van las señoras pero, a mi no podría importarme menos.- tomó un pequeño respiro para continuar. -Cuando tomaba ballet de niño, nuestra maestra era bastante mayor, pero aún así, no le quitaba que bailara cómo una veinteañera, "el ejercicio te mantiene joven" siempre nos decía eso, así que por eso no dudo de las habilidades de danza de las señoras del zumba; al contrario, me gustaría aprender de ellas y a través del profesor, claro.- finalizó, no sin antes agregar.
-Además la clase estaba a veinte pesos, si no me gusta, no tengo mucho que perder.- ambos sonreímos y estábamos en la puerta de la iglesia junto con las demás mujeres que venían a tomar la clase.
-¡Tae! Cuánto has crecido ¿cómo está tu mami?-
-Muy bien señora Jeon.-
-Ya casi no la veo por el rumbo ¿necesita que alguien más que la ayude?-
-No, por el momento no, está muy ocupada con mi hermana.- me abrazo y todos entramos a la clase.
Realmente solo estaba siendo atormentado por muchos comentarios sobre mi madre, no estábamos poniendo atención cuando de repente, entró un chico con pantalones arcoiris y aplaudiendo.
-¡Muy bien chicas! Comenzaremos a calentar antes de bailar.- la voz del instructor me resultó familiar... era la voz del chico de ayer, no puede ser, mierda, mierda, mierda.
-Jimin...-
-¿Que pasa?-
-El instructor de zumba... ¡es el chico de ayer!
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Zumba || HopeV
Teen FictionJimin invita a su mejor amigo Taehyung a ir con el a unas clases de zumba en la iglesia de su barrio sin saber que podría terminar enamorándose del instructor de la clase. °Historia hecha en colaboración para una dinámica de Facebook.°
