Capítulo 6

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La puerta de la casa se abrió otra vez.

- Debe de ser mi madre. Da igual, ya la saludaré después. - dijo Will.

- Hola chicos, ¡ya he lleagdo! - definitivamente era Joyce. - ¿Chicos?

- Sí, ¡estamos aquí! - exclamó El des de su habitación. Su madre ya vio que no la írian a saludar, así que se fue hacia la cocina para empezar a preparar la cena.

Mike y Will ya habían vuelto a lo suyo, todo y que no tardaron mucho más en volver a ser interrumpidos.

Quince minutos después de que llegara Joyce, la puerta se volvió a abrir, dejando pasar a Hooper esta vez.

- Hey, hola. - saludó Joyce.

- Hola... Un momento... - entonces él se dio cuenta de que algo no iba nada bien.

- ¡TODAS LAS PUERTAS ABIERTAS UN PALMO! - gritó desesperadamente. - ¡Eh! ¿Me habéis oído?

- Oh, no, el viejo amargado al que no le gusta la felicidad ya está aquí. - dijo Mike, cosa que hizo reír a Will.

- Será mejor que lo dejemos estar, si no abrimos la puerta un palmo Hooper se enfadará de verdad. - advirtió Will.

- Sí, parece que hoy no es nuestro día. - dijo el otro yendo a abrir la puerta. - Pero, ¿pasará algo muy malo si la dejamos cerrada?

- Sí. - afirmó Will. - Parece que no le conozcas.

- Vale...

- Un momento, son las siete y cuarenta y cinco, a las ocho hemos quedado en casa de Dustin. - recordó Will.

- Es verdad, pues vamos tirando, ¿no? Así no tenemos que estar con Hooper... 

- Como te pasas... Pero es verdad que deberíamos irnos ya. ¿Avisamos a El y a Max?

- Sí, voy yo. Tú diles a tus padres que ya no vamos.

- Vale, perfecto.

Cinco minutos después los cuatro iban en dirección a la casa de su amigo. El trayecto no era muy largo, así que tardaron poco en llegar a su destino.

Llamaron al timbre,  y Dustin les abrió la puerta.

- Bueno, al fin llegáis. Venga, pasad. - dijo. Los otros le hicieron caso.

Estaban ellos seis solos en la casa, la madre de Dustin y no volvería hasta el día siguiente, por eso decidieron quedarse todos a dormir.

- Hemos pedido pizzas. - informó Lucas.

- Supongo que habréis pedido carbonara, ¿no? - preguntó Will. Esa era su pizza favorita.

- ¿Y barbacoa también, verdad? - preguntó Max, esa era su favorita.

- Yo sólo espero la de jamón y queso. - dijo Mike, refiriéndose a su pizza favorita.

- Emm... Sólo hemos pedido de esa. - explicó Dustin. - Es la que le suele gustar a todo el mundo, es que no teníamos claros vuestros gustos.

- Pero qué decepción... - dijo Max, muy decepcionada.

- La próxima vez mejor os esperáis a que lleguen todos. - sugirió Will.

- Bueno, por lo menos habéis pedido la que a mi me gusta. - agradeció Mike.

- Sí, el picante está buenísimo. - dijo Lucas, contento de que a alguien le gustara lo que habían pedido.

- Espera, ¿picante? - preguntó Mike. No soportaba el picante. - ¿La habéis pedido con picante?

- Sí... Pensábamos que os gustaba el picante... - afirmó Dustin.

- No puede ser... - dijo El.

- Vaya desastre, os podríais haber esperado a que estuviéramos todos. - dijo Max.

Ding, dong.

- Ah, deben de ser las pizzas, voy a buscarlas. - supuso Dustin.

Dustin fue a abrir la puerta y mientras tanto los otros le esperaron en silencio.

- Vale, ya está. Las dejo en la cocina. - explicó Dustin al terminar.

Cuándo las dejó, abrió las cajas para comprobar que las pizzas estaban bien, y se encontró con una sorpresa.

- Chicos, venid.

- ¿Qué pasa ahora? - preguntó Will.

Todos fueron allí y se encontraron con una pizza distinta a la que habían pedido.

- Esto tiene que ser una broma. - dijo El.

- ¿Pero quién pide una pizza de brocóli? - preguntó Max con cara de asco.

- Prefería la picante... - dijo Will.

- ¿Y la otra? - preguntó Mike.

- A ver... - dijo Lucas yendo a abrir la otra caja.

- Dame eso. - dijeron Will y Max a la vez al ver una pizza mitad carbonara y mitad barbacoa.

Los otros se miraron. Ya daban por echo que se tendrían que repartir la pizza de brocóli.

- Bueno, vamos a comer... - dijo El, desanimada.




OUR LOVE STORY (byler)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora