La puerta de la casa se abrió otra vez.
- Debe de ser mi madre. Da igual, ya la saludaré después. - dijo Will.
- Hola chicos, ¡ya he lleagdo! - definitivamente era Joyce. - ¿Chicos?
- Sí, ¡estamos aquí! - exclamó El des de su habitación. Su madre ya vio que no la írian a saludar, así que se fue hacia la cocina para empezar a preparar la cena.
Mike y Will ya habían vuelto a lo suyo, todo y que no tardaron mucho más en volver a ser interrumpidos.
Quince minutos después de que llegara Joyce, la puerta se volvió a abrir, dejando pasar a Hooper esta vez.
- Hey, hola. - saludó Joyce.
- Hola... Un momento... - entonces él se dio cuenta de que algo no iba nada bien.
- ¡TODAS LAS PUERTAS ABIERTAS UN PALMO! - gritó desesperadamente. - ¡Eh! ¿Me habéis oído?
- Oh, no, el viejo amargado al que no le gusta la felicidad ya está aquí. - dijo Mike, cosa que hizo reír a Will.
- Será mejor que lo dejemos estar, si no abrimos la puerta un palmo Hooper se enfadará de verdad. - advirtió Will.
- Sí, parece que hoy no es nuestro día. - dijo el otro yendo a abrir la puerta. - Pero, ¿pasará algo muy malo si la dejamos cerrada?
- Sí. - afirmó Will. - Parece que no le conozcas.
- Vale...
- Un momento, son las siete y cuarenta y cinco, a las ocho hemos quedado en casa de Dustin. - recordó Will.
- Es verdad, pues vamos tirando, ¿no? Así no tenemos que estar con Hooper...
- Como te pasas... Pero es verdad que deberíamos irnos ya. ¿Avisamos a El y a Max?
- Sí, voy yo. Tú diles a tus padres que ya no vamos.
- Vale, perfecto.
Cinco minutos después los cuatro iban en dirección a la casa de su amigo. El trayecto no era muy largo, así que tardaron poco en llegar a su destino.
Llamaron al timbre, y Dustin les abrió la puerta.
- Bueno, al fin llegáis. Venga, pasad. - dijo. Los otros le hicieron caso.
Estaban ellos seis solos en la casa, la madre de Dustin y no volvería hasta el día siguiente, por eso decidieron quedarse todos a dormir.
- Hemos pedido pizzas. - informó Lucas.
- Supongo que habréis pedido carbonara, ¿no? - preguntó Will. Esa era su pizza favorita.
- ¿Y barbacoa también, verdad? - preguntó Max, esa era su favorita.
- Yo sólo espero la de jamón y queso. - dijo Mike, refiriéndose a su pizza favorita.
- Emm... Sólo hemos pedido de esa. - explicó Dustin. - Es la que le suele gustar a todo el mundo, es que no teníamos claros vuestros gustos.
- Pero qué decepción... - dijo Max, muy decepcionada.
- La próxima vez mejor os esperáis a que lleguen todos. - sugirió Will.
- Bueno, por lo menos habéis pedido la que a mi me gusta. - agradeció Mike.
- Sí, el picante está buenísimo. - dijo Lucas, contento de que a alguien le gustara lo que habían pedido.
- Espera, ¿picante? - preguntó Mike. No soportaba el picante. - ¿La habéis pedido con picante?
- Sí... Pensábamos que os gustaba el picante... - afirmó Dustin.
- No puede ser... - dijo El.
- Vaya desastre, os podríais haber esperado a que estuviéramos todos. - dijo Max.
Ding, dong.
- Ah, deben de ser las pizzas, voy a buscarlas. - supuso Dustin.
Dustin fue a abrir la puerta y mientras tanto los otros le esperaron en silencio.
- Vale, ya está. Las dejo en la cocina. - explicó Dustin al terminar.
Cuándo las dejó, abrió las cajas para comprobar que las pizzas estaban bien, y se encontró con una sorpresa.
- Chicos, venid.
- ¿Qué pasa ahora? - preguntó Will.
Todos fueron allí y se encontraron con una pizza distinta a la que habían pedido.
- Esto tiene que ser una broma. - dijo El.
- ¿Pero quién pide una pizza de brocóli? - preguntó Max con cara de asco.
- Prefería la picante... - dijo Will.
- ¿Y la otra? - preguntó Mike.
- A ver... - dijo Lucas yendo a abrir la otra caja.
- Dame eso. - dijeron Will y Max a la vez al ver una pizza mitad carbonara y mitad barbacoa.
Los otros se miraron. Ya daban por echo que se tendrían que repartir la pizza de brocóli.
- Bueno, vamos a comer... - dijo El, desanimada.
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OUR LOVE STORY (byler)
FanficMike es el mejor amigo de Will. WIll es el mejor amigo de Mike. ¿Pero seguro que son amigos? Quizás hay algo más que aún ni ellos mismos logran entender...
