Capítulo 2: Promesa, Verdad y Reconciliación.

9 0 0
                                    

Despertando, aún confundido, Athol contempla el techo de su habitación. Así pasa casi un minuto entero, hasta que se da cuenta que no está solo: A su lado se encuentra Elisabeth y Karen.

“Karen… ¡…!”

“¡El monstruo es… Karen Kites!”

—  ¡Tú eres un monst- — Antes de terminar la frase, Elisabeth había sacado un báculo, colocando uno de los extremos de este (el más filoso) en su cuello.

— No te asesiné allá arriba, no me hagas hacerlo aquí.

Athol se calmó y al mismo tiempo Elisabeth quitó el báculo de la garganta de él.

 — Lo siento…

— No pierdas tiempo, haz lo que tienes que hacer — Expresó Karen.

— A qué se refiere… — Athol empezó a asustarse.

— ¿Cómo te lo explico? Digamos que, viste más de lo que deberías, así que debo matarte. Suena lógico ¿No?

Cuando Elisabeth terminó de decir esto, Athol no podía decir nada, estaba asustado. Al recuperar el aliento, hizo una petición.

— Yo… realmente no entiendo nada, por lo tanto… Me gustaría que… —

Karen lo interrumpe con un tono de molestia.

— No hay tiempo para esto ¡Mátalo!

— Calma Karen, deja que pida lo que quiera, si no me parece una petición justa lo asesinaré — Elisabeth dijo esto de una forma calmada, demasiado calmada para la situación en la que se encontraba. — Entonces ¿Cuál es tu petición?

— Explícamelo todo.

— Uh ¿A qué te refieres con “todo”?

— ¿Por qué me tienes que matar? ¿Qué pasó allá en la construcción? ¿Qué es exactamente esa persona que está a tu lado? Me parece que tengo derecho a saber eso.

— ¿¡Qué!? Tienes que ser demasiado estúpido como para creer que…-

— Está bien, te lo explicare — Dijo Elisabeth — Karen, sé que te vas a oponer, pero al menos a mí me parece justo darle una explicación.

—… Haz lo que quieras… — Murmuró Karen.

— Empezaré por lo principal, debes entender cómo funciona el alma humana:

Dentro del cuerpo, más allá de los órganos y los huesos se encuentra el alma. Los registros explican que se ven como una pequeña llama, cuyo color varia, luego te explico el por qué. En fin, lo que mantiene encendida esta llama son los latidos del corazón, cada latido hace que la llama mantenga su forma constante y no se apague o como se le conoce formalmente, se ‘desluzca’.

— Entonces cuando el corazón para de latir, la llama se ‘desluce’ y la persona muere ¿verdad?

— Exacto, pero al momento de morir, puede ocurrir lo que se podría decir que es un milagro. El espíritu de la persona muerta sal del cuerpo antes de ‘deslucirse’ y puede conseguir otro cuerpo, pero hay un truco, para poder tomar el nuevo cuerpo es necesario que este no esté poseído por otra alma, y claro, que el corazón funcione perfectamente.

Otro detalle importante, el color del alma: Generalmente es blanco y azul, pero este se puede teñir de un color más oscuro si se cometen pecados; asesinar, robar, mentir en exceso, todas esas cosas harán que el alma se ponga oscura. Pero, ¿qué pasa si una persona que tiene el alma de color muy oscuro muere?

—Pues...

— No, cállate. Esa persona se va a transformar en un Blind Biest, es parecido a lo que Karen realmente es pero no es lo mismo. Verás Karen no nació cuando un humano murió, si no que emergió del mismísimo Vorholle, es decir, el Infierno. Por lo tanto ella es considerada un Biest normal. Los Biest generalmente van directamente al Vorholle, pero consiguen la forma de escapar de ahí, en el mundo humano empiezan a comer personas, específicamente sus almas, su fuente de vida. Para mantener un equilibrio existe una organización llamada los Flugel, humanos con suficiente Seeffe para matar un Biest. Ah, el Seeffe es el poder espiritual de una persona, por si te lo preguntas.

Geha inne UngeistDonde viven las historias. Descúbrelo ahora