El placer entre la tormenta

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Sergey: qué pretendes?- sentándose frente a él
Oleg: no entiendo
Sergey: tú mandaste a antinarcóticos a la frontera en San Peter, crees que soy estupido?
Oleg: para nada, eres muy astuto- prendiendo su puro
Sergey: si piensas que esto te acercará a Yulia, estás muy, pero muy equivocado. Crees que no me atrevería a quitarte del camino??
Oleg: ya veremos... por lo que veo no sabe la verdad aún y respecto a tu pregunta, que no se te olvide que tengo la mitad de Rusia conmigo, las cosas no son como antes- sonriendo de medio lado
Sergey: escúchame bien mal nacido, ella no se va a enterar de nada! No dudaré en atravesar tu maldita cabeza con una bala, me oyes?! Yo tengo a la otra mitad, así que no cantes victoria!
Oleg: me gustaría verte intentarlo- relajado
Sergey: ya estás advertido- saliendo de ahí furioso
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Yulia estaba en su apartamento, acostada en su cama y pensando en que ahora tendrían que trabajar en Kazán cada vez que llegue mercancía, quería y no quería ver a Oleg, se contradecía constantemente en sus pensamientos, tan metida estaba en ellos que no había dado señal de vida ante la pelirroja durante toda la semana, sus amigos le escribían y llamaban, pero ella había apagado su celular, sentía un caos mental inmenso, ni ella misma se entendía.
El timbre llamó a su puerta y la sacó de su concentración.
Ni siquiera se molestó en ver por el ojal, sólo abrió la puerta, dando paso a su pelirroja.
Yulia: Lena- algo desconcertada, la pelirroja no dijo nada, sólo entró- no estabas castigada?
Lena: por qué no respondes?
Yulia: mira, no estoy de humor para discutir sí?- cerrando la puerta y sentándose en el sofá
Lena: estaba preocupada por ti y lo único que tienes que decir es eso??
Yulia: no quería hablar con nadie Lena, apagué mi celular, eso es todo
Lena: lo dices como si estuviera bien, podrías mandar un mensaje y decir que necesitas espacio o algo- con molestia
Yulia: la próxima lo hago- indiferente. La verdad era que ni ella sabía porqué se estaba comportando así, cuando lo único que quería era besarla, abrazarla y demostrarle cuánto la extrañó.
Lena: no te preocupes- conteniendo sus lágrimas y la morena lo notó- no habrá próxima- saliendo del apartamento.
Una vez que llegó al elevador, pensó que la morena la seguiría y le diría que lo sentía, pero la puerta permaneció cerrada, entonces al entrar dejó salir una lágrima.
Yulia estaba aún en su sofá, pensando en lo que acababa de pasar, sabía que la había lastimado, le dolió ver esas lágrimas acumuladas en sus ojos, pero todo lo que le estaba pasando por la cabeza en ese momento no la dejaba pensar claramente.
Se dirigió al bar al que solía frecuentar, Arman se sorprendió al verla ahí después de tanto tiempo.
Arman: Yul!
Yulia: hola Arman
Arman: estás bien?- viendo su mirada triste
Yulia: me das lo de siempre- ignorando su pregunta, el muchacho asintió y empezó a ver cómo con el paso de las horas, la morena se embriagaba más y más.
Yulia: qué hora es?- apenas
Arman: las 9, quieres que te lleve a casa?
Yulia: sí
Arman dejó a otro muchacho a cargo, ya que aún era temprano, en el camino la morena miraba por la ventana y una loca idea cruzó su mente, entonces tomó el volante y lo giró a la derecha bruscamente.
Arman: estás loca?- asustado
Yulia: no iré a casa
Arman: y dónde piensas ir??
Yulia: sigue derecho, yo te digo cuando lleguemos- tropezando con sus palabras
Una vez que vió el lugar indicado, le pidió que se detenga.
Arman: Yulia que hacemos aquí?
Yulia: yo necesito decirle que lo lamento... la necesito- saliendo apenas- gracias, puedes irte
Al entrar, los guardias notaron que estaba algo ebria, pero no dijeron nada, después de todo ellos sabían que era de la confianza de Sergey.
Tocó la puerta de forma insistente y Dora abrió y sintió un fuerte olor a alcohol.
Dora: señorita Yulia... se encuentra bien?- ayudándola, ya que casi cae al entrar.
Yulia: Lena, dónde está?
Dora: están cenando... tal vez debería volver luego
Yulia: mmno vengo a arreglar mis errores, yo la lastimé- Dora sólo la observaba, pues sospechaba que tenían algo, pero la morena se lo acababa de confirmar de cierta forma, lo que le preocupaba era que no estaba en sus cabales en ese momento y que lo más probable es que un enorme problema se arme esa noche.
Dora: mi niña- abrazándola- nada bueno saldrá si estás así, vuelve mañana
Yulia: por qué no quieres que la vea?
Dora: estás ebria
Yulia: dónde están?
Dora: no haga un escándalo, se lo pido- escuchó unas risas y voces en el comedor y empezó a caminar con dificultad hasta allá- espere!- yendo tras ella, pero ya era muy tarde, pues ya estaba ahí- yo... lo siento señora Inessa, no quiso escucharme
Inessa: descuida, puedes retirarte- viendo como la morena miraba a Lena y apenas se mantenía en pie- quieres sentarte Yul?
Yulia: no- tratando de hablar lo más normal posible- Lena necesito hablar contigo- la pelirroja sintió su piel erizarse por los nervios.
Todas voltearon a ver a Lena, Tanya le hizo una seña con la cabeza para que hablen, pues le contó el problema que tuvieron.
Inessa: ve Lena- sonriéndole- seguro es importante- la pelirroja se levantó y caminó hacia su habitación con Yulia, pero esta tambaleaba todo el rato.
Yulia: no podré subir todas estas gradas Lena- apoyándose en el barandal.
Lena: eso te pasa por beber como idiota- molesta y ayudándola a subir
Yulia: así idiota me quieres
Llegaron a la habitación y Lena se quedó mirándola, esperando que diga lo que tiene que decir.
Yulia: yo... lo siento- bajando la cabeza- no quiero que te alejes- acercándose y la pelirroja sintió un olor fuerte a vodka
Lena: cuánto bebiste?- poniendo sus manos en sus hombros para que no se acerque más
Yulia: no sé, te estoy pidiendo disculpas y eso me dices??
Lena: me lastimas cuando te alejas Yulia, lo primero que hiciste fue embriagarte y luego vienes a pedirme disculpas, esperas que te felicite?
Yulia: espero que nunca me dejes- arrodillándose y abrazándola de la cintura, como una niña pequeña
Lena: qué haces? Párate, no hagas eso- escuchando como empezaba a llorar pegada a su abdomen
Yulia: no te merezco Lena- entre sollozos- te lastimo y no sé porqué sigues conmigo- abrazándola más fuerte
Lena: porque algo dentro mío me dice que no es tu intención- acariciando su cabeza- estás aprendiendo a querer Yul- sonriendo
Yulia: quédate conmigo sí?- mirándola- curare mis heridas sola, pero necesito que te sientes a mi lado mientras lo hago, que no me dejes sola
La pelirroja la tomó del rostro y la besó con suavidad, sintiendo ese sabor a whisky de fondo. Yulia se paró y la tomó de la cintura, pegándola contra la puerta y profundizando ese beso tan majestuoso, el alcohol empezaba guiar la situación para la morena, encaminó a la pelirroja hacia la cama de forma lenta, cayendo encima de ella. Lena no quería que la primera vez que estén juntas sea con Yulia en estado de ebriedad.
Lena: Yul- separándose- ahora no
Yulia: por qué??- frunciendo el ceño
Lena: no quiero que estés ebria cuando me entregue a ti- acariciando su mejilla
Yulia: como ordenes- levantándose- me iré a casa
Lena: te llevaremos- arreglándole la chaqueta
Yulia: quiénes?- pegándola bastante hacia ella y besando su cuello
Lena: Yul...- cerrando los ojos- Tanya y yo te llevaremos, aún no saco mi licencia
Yulia: bien- dándole un beso tierno en los labios- pero puedo tomar un taxi
Lena: ja! En el estado en el que estás?? No me hagas reír Volkova, vamos- tomándola del brazo.
Lena bajó y le explicó a su madre que Yulia necesitaba que la lleven a casa, la mujer sólo asintió, no quiso presionar a su hija, sabía que cuando esté lista se lo contaría.
Tanya: dónde vive?- mirándolas por el retrovisor
Lena: sigue derecho y yo te indico- la morena se acercó a su oído
Yulia: tu trasero se ve extremadamente apetecible en esos jeans- mordiendo su lóbulo
Lena: Yulia!- sonrojándose- quédate quieta- riendo y empujándola un poco
Tanya: no estén haciendo cochinadas ahí atrás eh
Yulia: tu prima es demasiado hermosa Tanya, es inevitable- riendo cansinamente
Lena: no le hagas caso- riendo
Llegaron a su edificio y Lena la acompañó hasta su habitación y la arropó.
Fue cuestión de segundos para que la morena quede rendida.
Ambas se dirigieron a la mansión de nuevo y hablaron de lo acontecido. Inessa escuchó lo que su pelirroja hija le decía, no se sorprendió, pues ya sabía desde hace un tiempo que algo tenían, por otro lado Zenya y Nadenka estaban sorprendidas, no sospechaban nada, pero le dieron su apoyo, todas las mujeres Katin quedaron en que nadie diría nada, ya sabían como era Sergey en cuanto de Lena se trataba.
Sergey llegó ese fin de semana, Lena quería ir a ver como estaba la morena, así que su madre la asistió diciéndole que haga reservaciones para unos vestidos que usaría en la siguiente fiesta de caridad, su padre estaba más metido en los asuntos que lo atormentaban, así que sólo aceptó y entró a su despacho.
El portero la reconoció y la saludó amablemente.
Después de insistir en la puerta, finalmente se abrió y vió a Yulia en un boxer celeste y un brasier negro, que deleite.
Lena: buen día, te sientes mejor?
Yulia: no... mi cabeza duele- cerrando la puerta con la pelirroja dentro
Lena: pues bebiste demasiado, qué esperabas?- dejando unas bolsas en la mesa
Yulia: esperaba que vengas y me mimes- abrazándola por atrás
Lena: para eso estoy aquí- dándose la vuelta y rodeando su cuello con sus brazos- vamos a tu habitación- empujándola hacia atrás lentamente y sin separarse
Yulia: y mi beso?- la pelirroja la besó dulcemente y con delicadeza.
Llegaron a la habitación y se acostaron, Yulia se acostó en la posición que más le gustaba, con su cabeza en los pechos de la pelirroja y entre sus piernas, su dolor de cabeza desapareció con las caricias que le proporcionaba Lena y a su lado sentía una paz inmensa.
KAZÁN
?: vino a hablar con usted?- decía su infiltrado
Oleg: más que hablar me amenazó- riendo un poco- Yulia no sabe la verdad y ese es su punto débil
?: piensa decírsela?
Oleg: aún no, quiero divertirme con Sergey primero
?: no se tome sus amenazas a la ligera, tenga cuidado
Oleg: confío en Sergey- el muchacho lo miró confundido
?: por qué?
Oleg: las malas personas nunca cambian y es por eso que puedes confiar en ellos... será mejor que vuelvas a Moscú cuanto antes, aún necesito que cuides de mi pequeña- ambos hablaron un poco más y se despidieron.
Su informante de dirigió a su auto, sin contar con que alguien lo estaba fotografiando de forma discreta desde un auto negro.
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Yulia fue la primera en despertar, topándose con esa imagen angelical de la pelirroja dormida, si despierta parecía un ángel, dormida era aún más angelical, mientras la observaba se preguntó "quién diría que estás loca de remate?"
Yulia: Lena- susurrando y besando su cuello- preciosa
Lena: mmm- estremeciéndose ante su tacto
Yulia: tengo hambre
Lena: vamos a la cocina- sintiendo como le dejaba besos húmedos por el cuello
Yulia: pero no de comida
Lena: Yul- acariciando su pelo
La morena se separó de su cuello y se quedó mirándola directo a los ojos, perdiéndose en ese verde que era tan distinto al resto, para luego besarla sin apuro, acariciando su cuerpo y aprovechando la suavidad de su blanca y pecosa piel. Sus lenguas se encontraron, una batalla intensa se armaba, la temperatura de ambos cuerpos incrementaba. La pelirroja disfrutaba el momento, acariciando esa tersa y delicada piel morena, saboreando esos dulces y delicados labios que se volvieron su adicción sin que ella se diera cuenta.
Yulia bajó por su mentón y atacó su cuello de nuevo, mientras levantaba su blusa y se disponía a quitarla del camino. Lena irguió su cuerpo para que sea más fácil, quedando en un hermoso blanco brasier, Yulia quedó maravillada viendo ese par de atributos que se veían tan apetecibles, siguió con su labor y bajó con besos hasta ese par de pechos, tomó el broche y lo desabrochó, bajó los tirantes lentamente, hasta que por fin esas maravillosas montañas quedaron al aire, la pelirroja se sonrojó por la forma en la que la estaba mirando la ojiazul, tenía la mirada llena de deseo.
Yulia: no te avergüences- dispersando besos por su rostro- te miro así porque jamás había tenido tremendo monumento frente a mis ojos.
Lena: ya tonta!- riendo y escondiéndose bajo su cuello
Yulia: quieres que siga? No quiero que te sientas presionada- acomodando un rizo rebelde detrás de su oreja
Lena: si te detienes, te mataré con mis propias manos Volkova- la morena sonrió complacida y continuó.
Al quedar frente a sus atributos, no se contuvo más y tomó uno entre sus labios, succionándolo con dedicación y gusto, mientras masajeaba el otro. La pelirroja estaba sintiendo el placer recorriendo su cuerpo, su respiración se agitaba cada vez más y el calor que sentía no estaba dispuesto a dar tregua.
Yulia se entretuvo un poco más en ese lugar y bajó por su abdomen, los nervios la invadían, sentía cómo si fuera la primera vez que estaba con alguien, se sentía una inexperta a pesar de ser todo lo contrario. Tomó el jean de la pelirroja y lo quitó, notó que estaba algo tímida, entonces le regaló una sonrisa muy tierna para tranquilizarla y tomó la braga por ambos lados, a medida que se la quitaba, dejaba besos por sus extremidades. Lena era un manojo de nervios, pues sería la primera vez que se envuelve sexualmente con una mujer, pero entre las caricias y sonrisas que le daba la morena, sus nervios se controlaban.
Yulia estaba ansiosa por probar a Lena por completo, hacerla suya y de nadie más.
Lena: Yul...- la morena la miró- nunca he estado con una mujer antes- sonrojándose, la morena se acercó y quedó frente a frente
Yulia: prefieres que paremos?
Lena: no... es sólo que cuando me toque devolverte el favor- riendo un poco y acariciando su rostro- no sabré cómo tocar o qué hacer
Yulia: haremos esto, yo sé que hacer y dónde hacerlo, entonces voy a guiarte y decirte que se siente bien o mal, por último si no te sientes cómoda haciéndomelo, lo dejamos ahí y ya, además yo estaré más que satisfecha si tú lo disfrutas, quiero hacerte mía- dejando un cálido beso en sus labios
Lena: bien- viendo cómo la morena bajaba nuevamente.
Yulia abrió sus piernas con caricias y besos, para luego fijar su mirada en ella
Yulia: si no se siente bien, sólo me lo dices- a lo que la pelirroja sólo asintió con algo de vergüenza
Le dió un beso en el monte de Venus, causando que el cuerpo de Lena se estremezca, no quiso esperar más y metió su lengua en esa hermosa ranura, dando el primer lengüetazo,sintiendo su humedad, su tibieza, suavidad y dulzura. Lena dejó salir un suspiro fuerte, entonces la morena supo que le gustó, pasó dos dedos por sus labios menores un par de veces, al ver su botoncito de placer, se relamió los labios y acercó su lengua para masajearlo, haciendo pequeños círculos a una velocidad constante. La pelirroja se retorcía del placer, pues con los únicos dos muchachos con los que estuvo no le hicieron sentir ni la mitad de lo que la morena le estaba haciendo sentir en cuestión de segundos. Yulia distraía a su lengua con el clítoris de la pelirroja, una vez que sintió que estaba lo suficientemente lubricada, metió dos dedos lentamente, sintiéndola caliente, entonces empezó a sacarlos y meterlos sin apuros. Lena gemía de forma sensual, cada vez se escuchaba más y más fuerte.
Yulia utilizó su mano libre para masajear uno de sus pechos, apretándolo y jugando con su pezon, haciendo que los gemidos de la pelirroja resuenen en todo el apartamento. Después de subir la velocidad y embestirla con más fuerza, sintió sus paredes contraerse y apretar sus dedos, supo que era la señal de que estaba llegando a un explosivo orgasmo. Lena ya no podía pensar en nada, la timidez y vergüenza desaparecieron por completo, sentía un cosquilleo en su vientre, mezclado con un calor intenso. Unos segundos después, la morena escuchó un sonoro y hermoso gemido de la boca de Lena, sintió su esencia bañar sus dedos, así que los sacó y los chupó, luego prosiguió a limpiarla por completo, bebiendo todo ese majestuoso y delicioso fluido, fue la mejor experiencia de su vida, por fin la hizo suya en cuerpo y alma.
Lena: Yu...lia- recuperando el aliento
Yulia: ven- riendo un poco y jalándola para que se acueste encima de ella- te gustó?- acariciando su pelo
Lena: demasiado- mirándola- te toca- sonriendo
Yulia: no tienes que hacerlo si no te sientes cómoda- besando su frente
Lena: quiero hacerlo Yulia- sentándose encima de ella
Yulia: no me resistiré- sonriendo de forma coqueta y observando ese perfecto torso desnudo que estaba frente a sus ojos.
Lena jaló a la morena, cuestión de que quede sentada, esta sólo se dejaba llevar, una vez que se enderezó, la tomó por la cintura, sintiendo cómo la pelirroja le desabrochaba el brasier. Una vez que logró quitárselo por completo, apreció esos pechos firmes y no muy voluptuosos, la empujó suavemente para que se recueste de nuevo, la besó con intensidad, paseando sus manos por su cuerpo, rozando sus pechos con los de ella y sintiendo como sus pezones se endurecían por la excitación. Bajó por su cuello con mordidas, la morena lo disfrutaba al máximo, al llegar a sus pechos, la inseguridad apareció.
Lena: dime cómo te gusta sí?
Yulia: haz lo que piensas que me hará sentir bien- sonriendo de forma encantadora
La pelirroja tomó aire y se decidió por aprisionar uno de sus pechos entre sus labios, trataba de recordar cómo lo hizo la morena, pero los nervios no la dejaban, así que empezó a hacer lo que consideraba que le daría placer, pasó su lengua y usó sus labios para succionarlo sin mucha fuerza, dirigió su mano al otro pecho y lo apretó sin lastimarla. La morena empezaba a agitarse cada vez más, Lena realmente sabía como usar su lengua. Al terminar de consentir a los atributos de Yulia, bajó besando ese hermoso abdomen y jugó un poco con su perforación, atrapándola entre sus dientes y continuando con rumbo hacia sus bragas. Antes de quitárselas, dió un profundo suspiro y trató de calmar sus nervios.
Yulia: hey, preciosa- haciendo que la mire- yo te diré cómo hacerlo, no te pongas nerviosa, es así como yo aprendí- la pelirroja asintió y procedió a quitárselas, abrió sus piernas y pasó sus lengua por sus labios mayores, la morena sintió como un corrientazo de placer la invadía. Ahora decidió meter su lengua más profundo, haciendo que roce con su clitoris, en ese momento escuchó el primer gemido suave por parte de la morena, entonces supo que estaba bien lo que estaba haciendo, su botoncito de placer estaba siendo estimulado como nunca antes, la pelirroja lo succionaba, hacía círculos e iba de arriba a abajo, veía el cuerpo moreno retorcerse, sus caderas se movían descontroladas. En ese momento la morena pensó "es demasiado buena como para no tener experiencia", sentía que la estaba elevando al cielo, definitivamente sabía lo que hacía y lo hacía muy bien. Lena escuchaba sus gemidos retumbar en el apartamento, metió dos dedos y la sintió completamente mojada y caliente, entonces empezó a embestirla con cuidado, subiendo la velocidad gradualmente. La morena maldecía y se retorcía del placer que estaba sintiendo en ese preciso instante, apretaba las sábanas y gemía incesantemente.
La pelirroja sentía a sus dedos ser presionados, asumió que pronto llegaría al orgasmo, entonces aceleró la velocidad de sus dedos y lengua, un sonoro y perfecto gemido fue emitido por su morena, succionó toda la esencia de Yulia y le encantó, si hubiera sido por ella, se quedaba en ese delicioso lugar por siempre.
Yulia: dios...- agitada- con que no sabías qué hacer eh?- riendo
Lena: estuvo bien?- acostándose a su lado y abrazándola
Yulia: no tienes idea- su celular empieza a sonar- aló
?: tengo a un posible sospechoso señorita Volkova
Yulia: quién?
?: esta noche le llegarán las fotos, conjuntamente con el nombre, aunque probablemente no lo necesite, ya que usted conoce a esta persona- colgando
La morena se quedó pensando, definitivamente este sería un día lleno de sorpresas...
SE VIENE LO INTENSOOOO, ESPERO LO ESTÉN DISFRUTANDO 🖤✨

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