Inicio de la Etapa oscura I

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Había comenzado 5to de primaria, nuevos amigos, reencuentro, nuevo salón, todo. 

Ese verano no había pasado mucho que digamos, pero ya me gustaba salir un poco a jugar pelota, pero no era muy bueno que digamos. El primer día de colegio fui a jugar pelota con los chicos, luego de ese día no jugué más. Comprendí que no servía para el fútbol como mi papá y no seguí ese camino. 

Semanas después de eso, me quedaba en el salón y no hablaba con nadie. Me quedaba echado en mi carpeta, así seguí durante 3 semanas más, hasta que un grupo de chicos me hablaron. 

Ya no me sentía tan solo, pero tenía un vacío emocional, y no sabía porqué. Mi madre me daba mucho amor y se preocupaba por mi, pero no fue hasta los 14 años que reconocí que tenía que poner una falsa sonrisa frente a todos y llorar en la oscuridad. Los pensamientos cayeron sobre mi, y no me sentía apto para nada, me sentía un inútil. Cabe resaltar que, como en todos los años, me hacían bullying. Ese año fue un poco diferente porque mis amigos defendían, pero las burlas igual seguían, y no había apoyo de profesores (nunca lo hubo salvo una que otra ocasión que más adelante se sabrán). 

Yo pensaba que necesitaba de una chica, que me llenase ese vacío que yo sentía, y bueno, como siempre hay un grupo de chicos, hay grupo de chicas. No sé como unieron los grupos, no me interesaba en esa semana que pasó, pero conocí a Jésica y Luana (Sí, dos chicas en una misma historia).

Jésica era divertida, extrovertida y cariñosa cuando quería, y me enamoré. No es que hablásemos mucho, pero mi mejor amigo de esa época me ayudó a que estuviese con ella, él me convenció que podía ser mejor de lo que pensé, y lo hice. 

Aunque parezca tonto, era un logro el poder hablar con una chica tan normal como fue. Yo en serio estaba enamorado de ella en ese tiempo. Andaba con ella, la buscaba en todo momento, di todo de mi, al ir al colegio le llevaba una flor cada día, y más cosas. 

Le había pedido para tener una relación, y ella aceptó.Así seguimos un mes y medio, hasta que la veía más con otro chico, noté que era más alegre con él que conmigo, y me temía lo peor. 

No pasó mucho hasta que me dijo: Terminamos

Con temblor en los labios le dije: Está bien... 

Será corto la historia, pero las consecuencias fueron peores. 

No mucho después me enteré que ella solo había estado conmigo por pena, dijo que era un feo y que no sabía porque anduvo conmigo. Recuerdo que de lo emocionado que andaba por ella, esa tristeza era notoria. Sentí que me tiraron como muñeco de trapo, que era una basura completa. Los sentimientos acumulados más una ruptura ,que para mi era tan significativo (Ya que algunos pensarán que es tonto), hicieron que mi voluntad comenzara a quebrarse. Como era tan sentimental en aquellos tiempos, lloré tanto que mis ojos andaban hinchados por las noches. (Y no fue la única vez) 

.No quería que los demás viesen mi dolor, y desde allí aprendí a ocultar mi dolor, mi pena y a poner una sonrisa frente a todo. No lo enfrentaba, y si lo hacía, era solo y no salía nada bueno. 

No había aprendido mi lección, solo era el inicio.


Relaciones rotasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora