"Emma, ¿Qué?" Ruby lucia perturbada.
"No ahora, tal vez en siete o diez años." Negué pasando las manos por mi cabello. "Los bebés no son cosa sencilla, los bebés necesitan atención, cuidados, se necesita dinero." Estaba a punto de darme un ataque, mi estomago empezó a revolverse como si me encontrara recién comida y sobre una montaña rusa de emociones. "Shawn y yo a penas podemos con el alquiler, mi trabajo es una basura, las comisiones son malas, estamos estudiando la universidad y las cuotas no son baratas pero eso no es ni una quinta parte de lo que nos costara lo que necesite un bebé, y-yo, de-de-monios, nuestra vida va a cambiar, ¿y si el tampoco quiere un bebé? y-yo no se que..."
"Emma tranquilízate." Ruby me tomo de los hombros. "Estas hiperventilando, Emma."
Y todo se volvió oscuridad.
Me removí incomoda, mis ojos se abrieron lentamente adecuándose al luminoso foco sobre mi. "Hey."
Ruby me sonrió. "¿Cómo te sientes?"
"Y-Yo ¿Dónde estoy?" Balbuce mirando a mi alrededor, me encontraba sobre una superficie dura y rodeada de pequeños lockers azules.
"Seguimos en el boliche, es la zona de empleados, aquí tienen un botiquín." Dijo levantándose de mi lado. " Shawn quiso llamar a una ambulancia, pero me parece que solo te llevaremos al hospital.
"No necesito una ambulancia, solo me desmaye." Dije sosteniendo mi cabeza. "No quiero ir al hospital."
"Emma debes ir, esto no parece una simple fiebre." Ruby se cruzo de brazos.
"i¿Ya despertó?!" La voz de Shawn hizo que intentara levantarme pero mi cabeza me dio una mal jugada haciéndome marear, todo se movía a mi alrededor y yo solo quería que parara.
...
"¿Necesitan un segundo?" La doctora Barker ni siquiera nos dejo contestar cuando ya estaba saliendo de la habitación.
"En-ton-ces." Shawn balbuceo. "Seremos padres."
"Lo siento, lo siento mucho." Me sentía tan mal, pase las manos por mi rostro húmedo, cubierto de lágrimas desde que entramos al consultorio, habían pasado dos días de misterio y de evitar a Shawn a toda costa pero el había escuchado mi conversación con Ruby, el también tenía la misma sospecha.
"¿Qué dices?" Dijo jalando mis brazos dejando mi cara a la vista. "¿Por qué piensas que estoy molesto?" Solo pude llorar mas.
"Arruine tu vida, un bebé no es lo que tu querías, no ahora." Solloce. "Lo siento tanto Shawn, soy una idiota."
"¿Te estas escuchando Emma? No es como si tu hubieras hecho a nuestro bebé sola." Mi corazón dio un brinco al escucharlo, nuestro, era nuestro bebé. "Emma lo hicimos juntos, y yo lo amo, tanto como a ti, es cierto no tenía planes de un bebé ahora pero eso no significa que no lo quiera. Lo amo, y estoy feliz, enserio." Antes de que algo estúpido saliera de mi boca el me silencio con un suave beso, empezó a acariciar mis mejillas rechonchas y húmedas. "Tu padre probablemente me mate. Dime que el rifle que guarda en la sala es demasiado viejo y no sirve."
Me reí y lo abrace a mi cuerpo, Shawn nos envolvió con fuerza pegando mi pecho al suyo.
Seriamos tres a partir de ese entonces.
...
"¡Voy a matarte hijo de puta!" Jim grito de un modo tan exagerado, el rostro de Shawn se tenso y salió corriendo por la sala. "¡Nadie toca a mi calabaza! ¡Nadie!"
Antes de que pudiera asimilarlo Shawn ya estaba fuera de la casa y Jim siguiéndolo junto a un... Paraguas. Me senté sobre el sillón junto a Monic quien me miraba con ojos brillosos, y enorme sonrisa, esa reacción realmente no me la esperaba. Ella abanico sus ojos con sus manos y limpio su nariz con la muñeca importándole poco la manga del su suéter cashmere.
"Un bebé." Dijo con una sonrisa.
"Un bebé." Le repetí de una manera amistosa, sonreí después, no había podido disfrutar la idea.
Había venido a mi la imagen de un pequeño cuerpo que llegara a caber en mis brazos, un bebé, suave y con ese aroma dulce que los caracteriza, con los ojos de Shawn. Si, un bebé suyo y mío.
"Era unos años mas joven que tu cuando tuve a Danna." Me saco de mis pensamientos. Ella me sonrió. "Mi mundo se sacudió, lo mantuve en secreto por un tiempo porque tenía tanto terror, me sentía tan sola..." Monic por un momento parecía perdida. Chasquee mis dedos regresándola a la realidad. "Y-Yo lo siento." Dijo limpiando una lágrima traicionera que resbalaba por su mejilla. "Solo quiero que sepas que no estas sola mi amor, mis padres me apoyaron y aunque se que esto cambiara nuestras vidas y sobre todo la tuya y la de Shawb, las cosas saldrán bien."
Ella tomo mi mano por encima de mi pierna y yo no renegué al contrario la apreté mas fuerte y mamá me sonrió antes de echarnos a reír por los gritos de Jim pidiendo ayuda y algo de agua, no había podido atrapar al corredor del equipo, y aun si lo hiciera no seria capaz de dejar a su primer nieto sin padre.
...
"¿Y donde vivirán?" Un Jim mas tranquilo con un té para calmarle los nervios nos pregunto.
David y Gabriela guardaban silencio sobre la mesa mientras Monic les servía café. Lo único que se podía escuchar era el balbuceo de Frank sobre su sillita de bebés, tendría que acostúmbrame a esos sonidos.
"En Pensilvania, supongo que en el departamento." Respondí.
"¿Supones?" El rodó los ojos. "¿Dejaras la escuela?"
"N-no, no tengo idea." Gavin y yo nos dimos una mirada. "¿Tal vez?"
"Entendemos si ya no quieren apoyarnos con la colegiatura, si es así yo también me saldré de la carrera y empezaré a trabajar, buscare un mejor trabajo para Emma y nuestro bicho."
"¿Bicho?" Repetí y Shawn me dio una enorme sonrisa. "¿Acabas de llamar a nuestro hijo bicho?"
"Y así se empieza." Murmuro David con diversión. "No pensamos dejar de apoyarte hijo, si lo hiciéramos ¿Qué clase abuelos seríamos? Si no se preparan ¿Qué futuro le podrían ofrecer a nuestro nieto? Seguirás en la escuela, y trabajando también."
"¿Y tu Emma quieres seguir estudiando?" Asentí rápidamente a la pregunta de Jim.
"En algún momento tendrás que parar..." Esa fue Gabriela hablándome a mi. "Estudiaba mi maestría cuando estaba embaraza de Connor, se de lo que hablo, tu cuerpo y tu mente probablemente te pidan un respiro, y cuando el bebé nazca va a necesitar toda tu atención pero estoy segura que podrán acomodar sus tiempos para que ambos terminen la universidad."
"No quiero dejar la universidad, ni tampoco quiero descuidar al bebé." Le asegure.
"Al bicho." Murmuro Shawn, voltee a verlo y le advertí solo con la mirada que si volvía a llamar a nuestro bebé así lo golpearía, el solo acaricio mi vientre por encima de la ropa, lejos de la vista de los demás. "Te amo bicho, no importa lo que diga tu mami."
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OTOÑO
Fanfiction(SEGUNDA TEMPORADA DE VERANO) Otoño de 1992, Filadelfia. La ciudad en muy pequeña para Emma y Shawn. Iniciada 10 Marzo del 2020
