Un mes, un maldito mes había pasado desde que Lev se enteró que Yaku había Sido marcado, el "alfa" de su novio lo había comentado en una revista.
Cuando se enteró casi le da un ataque, quería ir a buscarlo y matarlo por haberse metido con su Yaku, pero sabía que no podía hacer nada, aunque el se prometió que recuperaría a su Omega, comenzó a estudiar más dedicadamente, si se hacía el presidente de la empresa de su padre, ya nadie le podría decir que hacer.
Sus padres lo veían y estaban maravillados, en la preparatoria estaba adelantando las cosas de tal manera que se graduaría un año antes y estudiaría en la universidad de Moscú.
Tres meses habían pasado desde la noche que west lo había violado, se sentía asqueroso, un mes después se sentía extraño y cuando le hicieron unos análisis le confirmaron que estaba en cinta.
Se quería morir, estaba atado a ese sujeto y ahora tendrían un cachorro, aunque se repetía una y otra vez que ese niño o niña que venía en camino no tendría la culpa, él lo cuidaría con su vida.
Seguía amando a Lev, pero no quería hacer enojar a west, una noche mientras dormían, llamo al chico entre sueños y una cachetada lo despertó.
Ahora mismo tenía dos meses de embarazo, las mucamas y el chef complacían todos sus caprichos, pero tenía ganas de hacer algo diferente, se tenía que ir a humillar a dónde su supuesto alfa, pero lo haría con tal de salir un rato.
Cariño -lo llamo entrando con cuidado a su estudio-
Mi caramelito -se levanto y lo abrazo- ¿Qué trae a mi tesoro a mi estudio?
Es que -baja la mirada- me preguntaba si podía ir a comprar algo de ropa, a pesar de solo tener dos meses ya me empieza a quedar algo apretada
Amor mío -sonrió y tomo su menton- le diré a uno de los guardias que te acompañe -le dió un beso-
Gracias -dijo casi en un susurro- su Omega se sentía intimidado por west desde el día que lo violó, no lo odiaba, le tenía terror.
Yaku subió a una lujosa camioneta con su vigilante y fueron rumbo a un centro comercial, desde la vez que vio a Lev no había salido de casa.
Llegaron a un centro comercial, west le había dado una tarjeta de crédito y le dijo que podía comprar todo lo que quisiera, que el dinero no era problema.
Fue a distintas tiendas, primero a una librería dónde compro libros sobre cuidados durante el embarazo y también algunos libros para padres primerizos.
Luego fueron a una tienda de ropa, se sentía incómodo por comprar tantas cosas, jamás en su vida había gastado tanto dinero en tan poco tiempo.
Todo lo iba cargando su guardía, el pequeño vio unos waffles con helado y un antojo inaguantable lo invadió.
Compro un waffle con helado de vainilla, jarabe de fresa, chispas de chocolate. Eso era una bomba de azúcar, pero era lo que quería.
Se sentó a comerlo, apenas lo termino unas náuseas lo invadieron, antes de salir corriendo al baño le dijo al guardia que estaba bien, que ya volvía.
Corrió tan rápido como pudo, vómito en la taza, el sabor amargo había quedado en su boca, se la estaba enjuagando en el lavado, pero al verse en el espejos de sentía miserable.
Tenía unas notorias ojeras, eso era porque tenía miedo de volver a soñar con Lev y que west lo golpeara.
Se detuvo un instante y levantó su camisa, su vientre ya se veía un poco más abultado y sus caderas se veía más anchas, pensó que talvez debería comprar algunos pantalones más sueltos.
Se seguía mirando en el espejo y sus ojos se posaron en esa marca, lo único que le impedía alejarse de west, estaba tan concentrado que no se dió cuenta que alguien hablé entrado al baño.
¡YAKU-SAN ! -dijo entre llanto-
Ese llanto lo conocía a la perfección
Lev -lo miró sorprendido-
Te amo -se acerco y lo acuno en su pecho- perdón por no poderte cuidar -seguia llorando-
Las feromonas de Yaku trataban de calmar a Lev, pero era casi imposible, se separó un poco y le dió un beso
También te amo, pero no podemos estar juntos -bajo la mirada- tengo un alfa y estoy esperando un cachorro -dijo con sus ojos llenos de lágrimas-
Eso no importa, yo te amare a pesar de todo -trataba de volver a besarlo-
No Lev -lo separó- ya no soy un Omega para ti, busca a alguien que te haga feliz -salio corriendo del baño-
El guardia lo estaba esperando dónde lo había dejado, al verlo con los ojos llenos de lágrimas le pregunto si algo andaba mal, el Omega nego y dijo que quería ir a otro lugar, que las tiendas de ese centro comercial ya no le llamaban la atención.
Unas 5 horas después llegó con todo lo que había comprado, trato de correr al bañó, quería sacarse el olor de Lev, sabía que west se enojaría mucho, pero por lo visto tenía mala suerte.
West lo estaba esperando en su habitación
Caramelito -se acerco a besarlo pero apenas lo vio, reconoció ese olor- por eso era que querías salir
Le tomó nuevamente del cuello, aunque no con la misma fuerza de la vez pasada, lo colocó en la cama y se puso encima de él, buscó la marca que había echo y nuevamente la mordió, la presionaba con más fuerza de la necesaria, Yaku daba gritos de dolor y sus manos trataban de apartar al alfa.
Agradece que estás esperando a mi cachorro -se limpio la sangre de la boca- todos los omegas siempre andan de putos buscando quien los folle.
Le bajó los pantalones a Yaku y lo penetro sin preparación, el Omega gritaba y se retorcía, pero a pesar de todo eso, se daba cuenta que west estaba siendo menos violento, de seguro era por el bebé, cuando se corrió se levantó y lo miró.
Ve a bañarte, para ver qué fue lo que compraste -dijo serio-
Yaku se metió a la tina y comenzó a llorar, todo era una pesadilla, pero debía ser fuerte, su cachorro dependía de él.
Unos 30 minutos después salió de la tina y se puso un camisón, comenzó a mostrarle a west lo que había comprado.
Mi caramelito quiere leer mucho -sonrió- me dijeron que tuviste náuseas luego de comer un postre, el doctor vendrá mañana a hacerte una revisión.
Yaku asintió.
Eres la mejor compra de mi vida -sonrió- los otros que había comprado jamás soportaban estar conmigo -suspiro- pero tú eres diferente mi caramelito -lo beso- los otros siempre se rompían cuando jugábamos -paso sus manos por los costados de Yaku- pero tú eres tan pequeño, pero fuerte a la vez.
Yaku tenía ganas de llorar, pero se contuvo y mostró una sonrisa
Eres mi alfa -lo beso-
Sabía que esa era la única manera de que no lo volvieran a golpear.
Lev llegó a su casa con el corazón roto, como era posible que Yaku dijera que no era el indicado.
Pero no sé iba a dar por vencido, su plan de ser el jefe seguía en pie y ver a Yaku y que le dijera que aún lo amaba, sencillamente le daba más fuerza para seguir.
Haiba Lev estaba decidido en ser más fuerte y poder valerse por si mismo, dejaría de ser ese bobo grandulon
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Siento tanta pena por Yaku, como puedo hacerlo sufrir tanto
Espero Sus comentarios y sugerencias
Compartan está historia.
Nos vemos
Un beso y hasta pronto
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ALFA IDIOTA (OMEGAVERSE)
Fanfictionbueno escribiré esto primero como un one shot, pero por si Algo quiero dejar claro que quizás pueda extenderse, todo depende de lo que pida el público aclaración: Yaku estará en tercero y Lev en segundo, eso para que los tiempos cuadren Yaku y Lev...
