Oráculo

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Una foto

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Una foto.

¡¿Cómo una fotografía pudo dejarme tan ansioso?! Mientras bajo la misma escalera que he bajado antes, no puedo evitar pensar en que nunca la he sentido más empinada y peligrosa. Y junto con la fría sensación del sudor en mi cuello, mi respiración agitada y el fuerte agarre que mantengo en el brazo de Norman mientras corremos hacia la salida, me pregunto... ¿Debería llamar a Ford? ¿Será mejor avisar a los otros? ¿Tengo el celular conmigo? ¿A dónde corremos?

La sensación claustrofóbica no me permite concentrarme en mi siguiente paso. Afortunadamente la frialdad del pomo de la puerta, al entrar en contacto con mi mano, me hace despertar del terror entumecido que me invadió durante mi huída... aunque también me hace notar la fuerza, casi dolorosa, con la que he agarrado el brazo de Norman. Suelto de inmediato mi agarre. Norman, casi por instinto, se soba el área que había estado sujetando.

—Lo lamento —le murmuro, el portazo de la puerta invadiendo el ambiente.

Me mira un instante, abriendo y cerrando su boca un par de veces antes de soltar un suspiro. Y bajando su vista, me pregunta nervioso.

—¿Estás bien, Dipper?

—¡¡NO!! ¡No estoy bien! ¡Nada de esto está bien...! —finalmente suelto mis pensamientos, tal vez más fuerte de lo que debería.— Se suponía que estas serían vacaciones tranquilas, nada más... ¡¿Por qué se nos ocurrió investigar asesinatos en primer lugar?! ¡¡SOMOS NIÑOS!! ¡¡No nos corresponde!! Deberíamos estar por ahí, haciendo cualquier otra cosa, en lugar de lidiar con ese maldito... demonio... de nuevo...

Me detengo al notar lo que acabo de gritar. También noto la expresión de Norman, claramente de preocupación (y podría decir, de miedo). Aún así, intenta calmarme, acercándose a mí y poniendo con reconfortante suavidad sus manos en mis hombros. Ante su gesto, hago un esfuerzo mínimo por sonreír, resultando más en una mueca de cansancio que una sonrisa.

—Busquemos a Cor, ¿sí? —me dice en voz baja, sin apartar su vista de mis ojos—. Tal vez ella sepa qué podemos hacer.

Con un asentimiento de cabeza mutuo iniciamos nuestra marcha hacia Coraline. Pero en silencio, pues ¿de qué podríamos hablar en un momento como éste? Pienso, irónicamente "¡Hola! ¿Cómo estás ahora que sabes que tu tío es la siguiente víctima?" 

"Estoy de maravilla, gracias por preguntar." No es una buena conversación para estrechar lazos de amistad.

—No había una foto de Stanford cuando añadí cosas en el pizarrón —susurra Norman, con su vista en el suelo y un temblor en su labio.

Mis deseos de simplemente asentir y seguir en silencio no ayudan ahora. Y después de todo, la escena en la cabaña no parece tener ningún sentido. Aún así sin voltearme a verlo, le hablo...

—De cualquier forma,—con un rápido vistazo de reojo, pregunto— ¿Qué pasó? ¿Por qué te quedaste?

—Yo... Aún si te lo digo... —puedo escucharlo cómo traga saliva, antes de continuar— ...no me creerías...

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⏰ Última actualización: Oct 14, 2021 ⏰

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Mystery Kids: SAMHAINDonde viven las historias. Descúbrelo ahora