P.O.V____
Brent Valley, Colorado
15 de febrero
2017
4:50PM
¡Maldito castigo! Maldigo a las personas que lo hayan inventado, obviamente lo hicieron solo por fastidiar a los alumnos, y debo admitir, que su misión era perfectamente lograda sin ningún problema.
Nos quitaron los teléfonos, indicando que no teníamos ni una sola gota de comunicación con el exterior, claro, me lo quitaron a mí, a Levi, al otro chico, pero obviamente a Jace no ¿por qué? Porque desde que llegó a este edificio hace lo que quiere a su conveniencia, y no le importan los demás, solo él.
Faltaban 10 minutos para que nos levantaran el castigo y pudiéramos irnos, pero así como pasaron estas dos últimas horas, se volvieron una eternidad. Volteaba a ver constantemente el reloj, aunque ya saben, dicen que si haces esos cuando tienes prisa de salir de algún lugar o de que se cumpla algo, era más tardado de lo que parecía, y un minuto podían parecer 5.
Tenía mis brazos sobre la mesa, y mi cabeza enterrada en ellos, mientras la ansiedad me mataba moviendo mi pierna de arriba a abajo, la única forma en la que podía tranquilizarme y dejar de pensar en el tiempo.
–Psst, ____– susurró alguien detrás de mí –hey–.
Me giré lentamente –¿qué quieres Levi?–.
–Te propongo algo– sonrió maliciosamente –hay que escaparnos–.
–¿Y tener que venir el sábado a detención ocho horas?– encogió sus hombros –no lo creo Levi, además faltan 10 minutos–.
–10 minutos eternos–.
–Lo sé– rodeé los ojos –da igual, no quiero meterme en más problemas–.
–Tú te lo pierdes–.
No era mala idea lo que me había dicho Levi, él profesor estaba en sus propios asuntos ignorando por completo lo que hacíamos los castigados, en realidad no nos estaba haciendo caso, juraba que podía ir a la mesa donde él se encontraba y tomar mi teléfono, pero no me arriesgaría. Él chico misterioso estaba leyendo un libro, Levi hacía trenzas a mi cabello, yo jugueteaba con mis uñas y Jace... Jace estaba sentado jugando con su teléfono.
Lo miré de reojo y no pude evitar no sentirme mal al verlo, quiero decir, no en el sentido de que me sentía mal por él, sino que la forma en la que ha pasado los últimos años, ha sido todo un idiota. Un idiota para mí, un idiota al que le ha beneficiado llevar esa actitud, pues así como pudieron ver se llevaba con "Dave", lo hacía con la mitad de maestros, incluso le tenían más respeto a él que a cualquier otra autoridad.
Desde mi punto de vista, claro. Un idiota para mí.
Sacudí mi cabeza de un lado a otro sacando esos pensamientos de mi mente, recordando que me debía dar igual si lo era o no; ya había pasado por eso antes, cuando todo a penas había comenzando y me prometí a mí misma que no pensaría en eso, al menos no en mis cumpleaños... que olvidé.
"Que inteligente, ____" me maldije a mí misma por mis adentros.
Estaba mirándolo un poco perdiendo la noción de lo que pasaba, sin darme cuenta que tenía mi vista fija en él, cuando de repente su cabeza se volteó hacia mí frunciendo el ceño desconcertado, conectando por unos segundos sus ojos con los míos, rápidamente desvíe la mirada y actué como si nada hubiera pasado. Por obvias razones no quería que pensara que lo estaba viendo aunque claro eso estaba haciendo sin darme cuenta.
La cuestión era que no me hacía sentir incómoda, en lo absoluto, simplemente era extraño tenerlo en un mismo lugar sin nuestros padres alrededor o con Sam, eso era todo.
Como sea, después de eso me dispuse a seguir jugando ahora con mis uñas sobre la mesa, pero no podía evitar no sentir de nuevo sus ojos sobre mí, por obvias razones se trataba de él, sin embargo, lo mejor que podía hacer era ignorarlo, no era algo de gran importancia, más bien, he hecho eso tanto tiempo que se volvió costumbre.
Y cuando menos me di cuenta, los 10 minutos habían pasado, no volando, no, para nada, en realidad fueron los 10 minutos más largos de mi vida. Definitivamente era una de esas veces cuando uno desea que el tiempo corriera, pero el universo estaba en la contra y se hacía más lento.
Él profesor regresó su atención a nosotros, nos dedicó una sonrisa junto con un ligero movimiento de desaprobación con la cabeza y para finalizar, nos señaló al chico que hacía trenzas en mi cabello y a mí.
–Fitzgerald y Coyle Jeffrey– el segundo nombre de Levi –me informaron que tienen detención mañana también–.
Lo había olvidado por completo, mierda, dos días seguidos de detención, cosa que jamás me había sucedido desde que llegué a este edifico, no obstante, al menos lo agradezco a que no fuera en sábado. El sábado tenía fama de guardar a los alumnos "criminales" para detención, ocho horas en horario escolar en fin de semana, no me daba miedo, pero sí me daba escalofríos.
–Los espero en la cafetería a los dos a las 2:45, si llegan tarde otro día más de castigo– ambos asentimos –vengan por sus teléfonos y pueden irse–.
Me levanté de mi asiento, para después tomar mi mochila del suelo, la colgué sobre mis hombros y caminé hasta el tope de la fila de mesas donde se encontraba él profesor, con una caja roja de plástico llena con 3 teléfonos.
–Al menos estaremos juntos otro día, Fitzgerald– comentó Levi.
Suspiré –no me emociona, pero sí, es algo bueno–.
–Te entiendo– golpeó mi hombro –por cierto feliz cumpleaños–.
–Gracias Coyle– respondí amable.
Agarré mi teléfono de la bandeja del profesor, lo puse dentro de mi pantalón, cuando de un momento a otro recordé que había dejado una libreta sobre la mesa en la que dibujé durante la hora para no aburrirme; puse los ojos en blanco desesperada porque quería irme, y de la mala gana volví ahí. El día de hoy estaba más despistada, más de lo normal.
Abrí mi mochila y guardé la libreta dentro de esta, no sin antes asegurarme de que tuviera todo, y cuando lo hice, volví a caminar a la salida, había sido la última solo por unos segundos, no era la gran cosa, si fuera por mi viviría en esa biblioteca, pero para nada estando de castigo.
Iba atravesando la puerta de la biblioteca mientras sacaba mi teléfono para llamar a Sam a que viniera por mí, a órdenes de mamá, cuando inesperadamente una figura que dominaba reconocer a la perfección, pasó a un costado de mí, sin despegar en ningún momento su profunda mirada de mi cabeza.
–____– reconocía esa voz en cualquier lado.
Me giré lentamente hacia él, tenía esa mirada que había desarrollado con el paso de los años, estaba parado en el marco de la puerta de la biblioteca, con su mochila sobre el hombro, una mano en su barbilla y la otra en la bolsa de su chamarra. Esa estúpida chamarra.
–¿Si?– pregunté fría.
Jace me miró de arriba a abajo, asintió lentamente y soltó una pequeña risa burlona.
–¿Qué quieres?– cuestioné con fastidio.
–Feliz cumpleaños–.
–Gracias– respondí sin emoción alguna.
No dijo nada, simplemente se quedó ahí parado como si fuera una estatua importante. Alcé mis cejas despreocupada y volví a hacer mi camino a la salida de la escuela, dejándolo ahí sin más que decir, aunque debo de admitir que me sorprendió un poco su felicitación, y es que eran de las pocas palabras que había cruzado con él desde hace ya tiempo.
ESTÁS LEYENDO
Lovestruck || Jace Norman
Fanfiction❥ 𝐋𝐎𝐕𝐄𝐒𝐓𝐑𝐔𝐂𝐊 || "Solía mirarte como si fueras la estrella más brillante en el cielo... y creo que aún lo sigo haciendo". Ellos dos se conocieron cuando apenas eran unos niños, inocencia y solo felicidad pura que lograron encontrar al inst...
