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Jaden

Se separó del abrazo y bajó la mirada nuevamente.

Ella miró mis brazos, cubiertos de cortes que me había hecho. Me olvidé por completo de que los tenía, por eso siempre uso camisa de manga larga o chamarras.

—Jaden... —dijo con voz temblorosa.

—Alma, mmm... eso es algo que no debiste haber visto. Me tengo que ir.

Me puse la camisa, tomé la chamarra y salí de la casa de Alma. Caminé hasta la mía y, al llegar, me encerré en mi cuarto sin salir en todo el día.

Alma

Jaden se fue de mi casa sin dejarme hablar. Ver sus cortes me recordó todo el daño que yo me hice, los cortes que hacía en mi brazo cuando estaba deprimida, cuando mi familia no estaba y yo llegaba llorando de la escuela por las burlas que me hacían.

Quise ir tras de Jaden, pero cuando salí de la casa ya no lo vi. Tenía pensado ir a su casa y hablar con él, pero sé que sería pasar por eso otra vez y que él quiere estar solo en este momento.

Al día siguiente

Alma

Salí de mi casa camino a la escuela, esperando encontrarme con Jaden, pero no lo hice. Después de caminar llegué a la escuela.

Entré al salón y no lo vi. Miré hacia la cafetería y tampoco estaba. Supuse que había faltado a clases. Tomé mi mochila y me escapé.

Jaden es mi amigo... bueno, lo conozco desde ayer, pero igual. No me importa que no quiera contarme lo que le pasa, no lo obligaré, pero lo quiero cuidar. No quiero que pase lo que yo pasé, un intento de suicidio.

Tengo un pasado muy feo y ahora que estoy bien me gustaría ayudar a quien esté mal para que salga de ello.

Salí de la escuela y me dirigí a la casa de Jaden.

Jaden

Estaba acostado en mi cuarto, con lágrimas en los ojos. Ella descubrió lo que me hago; vio las heridas que me hago a mí mismo.

Tocaron la puerta. Mi mamá no estaba y mi hermano fue a la escuela, así que bajé a abrir. Me encontré con Alma.

—¿Por qué no estás en la escuela? —le pregunté.

—Porque no te vi ahí, y tú eres más importante para mí. ¿Me vas a dejar entrar?

Me hice a un lado para que ella pasara. Entró a mi casa y se sentó en el sillón de la sala.

—¿Y bien? ¿Qué pasa?

—Jaden, entiendo perfectamente que nos conocemos apenas desde ayer y que no me tienes confianza, y créeme que haré todo para ganármela, pero quiero que me escuches y no me interrumpas.

Me senté a su lado en el sillón y vi cómo comenzó a levantarse las mangas de su blusa, dejándome ver sus cortes.

—Hace unos años yo también me hacía daño a mí misma. Me sentía sola, no tenía amigos, mis papás nunca estaban en casa y no tengo hermanos. Mis abuelos y tíos viven en otro estado, así que nunca los podía ver. Todos en mi escuela me hacían burla. No tenía idea de lo que hacía, pero un día me harté de la vida miserable que tenía e intenté quitarme la vida. Mis papás me encontraron a punto de hacerlo y me detuvieron. Jaden, no quiero que te pase nada malo. No quiero que nadie pase por eso.

Mientras ella hablaba, intentaba procesar todo lo que me decía. Pensar que aquella chica hermosa que tenía frente a mí en algún momento llegó a querer quitarse la vida me hacía sentir mal.

—Alma, ¿puedo? —pregunté, y ella asintió.

Me acerqué a ella...

TWO MONTHS - Jaden HosslerDonde viven las historias. Descúbrelo ahora