Dos minutos

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Gilbert

Al llegar de la escuela no me podía concentrar para escribir la redacción para mañana, estuve horas tirado en la cama pensando que escribir pero no sabía cómo empezar. No nos vamos a mentir Anne Shiley es demasiado para tan solo poder resumirla en folio y medio, así que decidí bajar a cenar pronto para ver si al tener el estómago lleno encontraría un poco de inspiración.

- ¿Quién te ha tocado al final Gilbert? -

- Anne - dije cortante para que no empezarán a preguntarme cosas.

- Asi que Anne.... - dijo Bash lanzando una miradita a Mery. Odio cuando hacen eso, parece que saben todo lo que va a pasar.

- Sí, tengo que hacer una redacción describiendola desde mi punto de vista pero no sé cómo empezar -

- La verdad es que Anne es difícil de describir en tan solo una redacción - pensó Mery en voz alta.

- ¡Es lo que he pensado yo antes ! No sé cómo lo voy a hacer - solté aliviado de que alguien me comprendiese.

- Podrías escribirla narrando y describiendola desde que la conociste
hasta ahora, y así vas a ver cómo han cambiado tus puntos de vista, como pensaste que era antes de hablar con ella y muchas cosas más - me contestó Bash.

- Mmm..., ¡que buena idea ! - exclamó Mery.

- Eso podría funcionar..., muchas gracias Bash, no sabía que se te daba tan bien pensar - dije vacilándole.

- Anda vete arriba a escribir o se te hará muy tarde y mañana no lo tendrás hecho - dijo entre risas.

Después de charlar con Bash y Mery en la cena me sentía mucho más inspirado, cogí una pluma y un trozo de papel de mi escritorio y empezé.

" Tuve el placer de conocer a Anne Shiley Cuthbert una mañana de otoño cualquiera, en ese instante pensé....

~

Me desperté oliendo algo fuerte, antes de abrir los ojos intente deducir que podría ser, pero como veía que iba a tardar más de lo esperado abrí lentamente los ojos. Para mi sorpresa me encontré apoyado sobre mi escritorio, tenía la cabeza pegada al papel sobre el que estuve escribiendo. Al ver esto descubrí fácilmente que lo que me había despertado era el intenso olor a tinta del papel. Asustado creyendo que había destrozado el papel me levanté rápidamente para comprobar si esto era cierto o no, para mí alivio vi que el papel estaba intacto, bueno intacto intacto es decir mucho... si que es verdad que se me había caído un poco de babilla al dormir. Después de repasar un par de veces la ortografía me vestí rápido y bajé a desayunar.

De camino al colegio me encontré a mi pelirroja. Iba igual de entusiasmada que todos los días aunque hoy la veía ¿nerviosa? No sé si esta o no nerviosa ya que iba a un paso más rápido de lo habitual.

- ¡Ehh! Espérame - grité para que se diese cuenta de mi presencia.

- Buenos días Gilbert - dijo ella muy calmada y contenta
. Lo que me extrañó bastante...

- Veo que ya llevas mejor lo de trabajar conmigo - dije recordando como se puso ayer.

- Afirmativo, he decidido tomarme esto como una nueva aventura. No voy a mirar esto de una forma negativa, si no que todo lo contrario voy a sacar provecho de esta experiencia -

- Pues me alegro mucho, así podemos trabajar mejor y más cómodos - comenté agradeciendo su cambio de actitud.

Entramos ambos a clase y me sorprendí al ver que nadie estaba en su sitio. Me enteré que de ahora en adelante hasta que acabará la actividad iba a estar al lado de Anne durante toda la clase. La verdad es que lo agradecí, Anne es muy buena en los estudios y en las clases está igual de interesada que yo en aprender y enterarse de las cosas.

- Chicos sentaos en vuestros nuevos sitios - anunció la señorita Stacy.

- No os creáis que no vamos a seguir avanzando con las clases, tendremos una de álgebra y de literatura por día las cuales adaptaremos a estas actividades "cooperativas" si se puede decir así, por lo que haremos torneos y proyectos para que podáis formentar vuestra relación. En las demás horas de clase seguiremos con lo acordado. - explicó. - antes de todo entregarme porfavor vuestras redacciónes.

Después de pasearse por todos los pupitres empezó a explicar en lo que iba a consistir nuestra próxima actividad.

- Ya que las he recogido todas prosigamos - dijo sentándose en su propio escritorio.

- Vuestro próximo desafío será breve pero al mismo tiempo muy complicado.
Deberéis sostener la mirada a vuestra pareja al menos dos minutos. A simple vista parece muy sencillo, sin embargo el ser humano tiende a sentir vergüenza en este tío de situaciones, si no apartais la mirada en esos dos minutos pasaréis la prueba. La pareja o las parejas que lo consigan tendrán más tarde un pequeño privilegio -

- ¿Lo habéis entendido? - preguntó a la clase.

- Sí - contestamos al unísono.

Mantener la mirada a Anne tan solo dos minutos no tendría que ser tan difícil ¿no?.




































Quién me diría que fueses tú - ShilbertDonde viven las historias. Descúbrelo ahora