Al día siguiente todo se veía feo, eran las cuatro de la mañana y Catra llevaba dos horas dando vueltas en la cama, no tenia sentido tener que despertar a las cinco y no dormir porque su cabeza no la dejaba, seguía dándole vueltas a todo.
Lonnie es una perra, ¿Por qué no me cambie de grupo? Odio a la maestra de literatura, lo único bueno de este día es que es miércoles y no tengo que verla ¿Qué le sucede? No quiero ir hoy, ni mañana.
Sus pensamientos se interrumpieron por la alarma, como ya estaba despierta se levanto y fue al baño a hacer muecas en el espejo, tenía cara de no haber dormido en siglos, se dio una ducha rápida y salió rumbo a la escuela.
Cuando llego eran las 6:30 de la mañana, demasiado temprano para su gusto. Scorpia llegó a paso tranquilo y al verla se sorprendió, ella siempre llegaba temprano y pues Catra a veces no alcanzaba a entrar a clase.
-¡Buenos días! ¿Te caíste de la cama?- Dijo sonriendo.
-No, solo se me hizo temprano.
-Espero que Adora ya este aquí, me tome la libertad de imprimir la lista de equipo- Catra le arrebato la lista, sentía curiosidad por saber con quien haría trabajos su nueva amiga – Adora Blendon, Bow Arrow, Perfuma Plumeria – Leyó con antipatía.
-Ese es mi nombre, no lo gastes – Dijo riendo una voz familiar a lo lejos.
Catra giro sobre si misma hacia el lugar donde salía aquella voz, observo salir de las sombras a una chica alta y rubia de cabello ondulado por debajo de los hombros, ojos claros, labios tersos y una sonrisa deslumbrante, vestía de negro con una playera estampada de anime, pantalones entubados y una chamarra de cuero. La chica se acerco bajando los dos escalones que le separaban de su interlocutora.
-¿Tu eres Scorpia?- preguntó dirigiéndose a la chica blanca.
-¡Si! Adora ¿verdad?- Scorpia se aproximó a ella con la lista en las manos.
Por detrás de ella Catra se perdió analizando la voz de la chica.
Era ella, esa voz tan intensa venia de la nueva compañera de Scorpia.
No podía evitar mirarla, aunque sabía que sus ojos decían algo más, parecía que la rubia ni siquiera había notado su presencia y solo se limitaba a hablar sobre el equipo y como podrían trabajar juntos.
De un momento a otro salió detrás de la rubia un chico moreno y alto que llevaba el cabello corto, vestía una chamarra azul marino y pantalones casuales; al asomarse recargo su mano en la espalda de la rubia y le dio a la castaña una mirada de extrañeza.
¿Qué se cree este sujeto? ¿Acaso trae perro guardián? O tal vez sea su novio.
La mirada de Catra se busco otro rumbo, pues no quiso seguir mirando como el chico la observaba quisquilloso y prefirió dejar de pensar en la chica de la voz aterciopelada; después de todo no era la gran cosa.
El tiempo paso y entraron a clase, cuando el maestro llego les pidió que se sentaran por equipos en una mesa pues trabajarían en varias actividades.
Scorpia se movió hacia la mesa de su nuevo equipo y Catra la siguió con la mirada para examinar al resto del conjunto, a la única que no había visto antes era una chica morena, alta, de ojos oscuros y sonrisa risueña, que parecía muy apacible y movía los pies mientras hablaba, seguramente era Perfuma.
El resto de las clase, charlo con sus compañeros pero, al único que le prestaba atención era DT, ese sujeto tenía algo. No era guapo y eso estaba muy por encima de ser cierto, pero su talento para la música cautivaría a cualquiera.
Cuando salieron de clases DT apuntó su número en la libreta de Catra.
-Envíame un mensaje y nos ponemos de acuerdo con la tarea, estaré esperando. – dijo echándole una mirada de casanova.
-Seguro, estoy muriendo de ganas- le respondio ella en tono sarcastico.
Cuando Scorpia salió se encontró con ella, a Catra le parecía un poco irritante que hablara tanto del nuevo equipo, se veían como buenas personas pero, exageraba.
Esa tarde tenían clase de psicología y la maestra solía llegar tarde, era una mujer rubia de unos sesenta años, de estatura baja, ojos azules y apariencia de vagabundo. Corria por los pasillos de la escuela platicando con gatos y perros, pero al estar en clase se transformaba en la persona más lista del mundo.
Estando afuera del salón Adora se acerco a Scorpia para comentarle unos detalles de la tarea, cuando terminó de hablar miro a Catra de reojo a la izquierda de su compañera y la observo por un segundo notando el ambiente un poco más pesado.
-Perdóname, llevas aquí todo el rato y ni siquiera te salude. -le dijo a la castaña.
-Amm, no te preocupes, no pasa nada. -contesto incómoda.
-Mi nombre es Adora -dijo agitando su mano y sonriendo alegremente- y te preguntaría tu nombre pero, tal vez se me olvide.
-… ammm no se que contestar a eso.- respondió ofendida.
-Nada – la rubia comenzó a reír y se alejo mientras gritaba -Me agradas.
Catra estaba confundida, ¿Qué clase de persona le dice a alguien que su nombre no es importante? Alguien muy grosero o alguien realmente torpe.
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Momentos - Catradora
FanficAdora y Catra se conocen en la escuela, su relacion evoluciona de conocerse a peleas y momentos incomodos ¿Cuánto tiempo tardarán en confesarse?
