Narra Maya:
Ugh, mierda– me levanté y me toque la cabeza.– Nana?– dije algo confundida.
Te desmayaste por no dormir bien, como siempre– me miró algo decepcionada.
Lo-Lo siento– intente pararme pero Nana no me dejó.
La enfermera dijo que tienes que estar por lo menos 3 horas descansando– la ojiesmeralda me devolvió a la cama.
Pero y Claudine?– dije enojada al recordar que me abandonó.
Maya..., sabes que Claudine sol– no la deje terminar la oración.
Me abandono Nana, Me abandonó, eso pasó, no trates de defenderla– la mire seriamente.
Yo se que en el fondo ella aún siente algo por ti– Nana me dio unas cuantas pastillas– 2 cada 8 horas, me tengo que ir– Nana salió de la sala de enfermería.
Carajo, es que ahora todas son sensibles o qué?– sabía que Nana no quería hablar más conmigo por el tono que usé.
Estaba jugando con el frasco que me dio Nana cuando me di cuenta de que alguien había llegado.
Tendo– una rubia intentó llamar mi atención.
Que quieres, Judas?– levanté la mirada hacia ella.
Me prometiste que empezarías a dormir bien– la francesa estaba enojada.
Me abandonaste– la miré a la cara y por primera vez pude enfrentarme a esos ojos.
Fue Yach– intentó excusarse.
ME ABANDONASTE!!– repetí esperando al menos una disculpa.
Sabes lo que pienso Maya?– suspiró– Estas siendo muy inmadura.
Inmadura? Yo?– me reí mucho– No sabes ni lo que dices.
Te estas quejando porque practique con alguien más que no seas tú– la rubia cruzo sus brazos.– Te molesta verme con Yachiyo?
Por qué tienes que meterla en todo?– la miré muy triste– Acaso te gusta?
A que viene esa pregunta Maya?– dijo algo confundida.
Desde que ella llegó, siempre estás con ella, no hay ningún momento en los que podamos ser sólo tu y yo– seguí jugando con el frasco.
Que es lo que sientes por mi?– me quitó el frasco y me miro a los ojos.
Su mirada ahora me estaba hipnotizando, quiero decírselo, si se lo digo todo cambiará, no? Si se lo digo ella dejara de verla.
M-Me-Me gustas.....– bajé la mirada para no ver su cara.
Espero encuentres a alguien más a quien engañar– me devolvió el frasco– Maya, te pido por favor que ya no te me acerques– notaba como la rubia empezaba a llorar.
Pe-Pero es cierto Claudine– intenté levantarme y alcanzar a Claudine.
Maya, por favor, déjame– la rubia hacía un esfuerzo.
Por qué no me crees???– estaba desesperandome
MAYA, DÉJAME POR FAVOR– Claudine dio un jalón a lo que yo me caí.
Veía como se iba la persona que más amaba en la vida, sabía que Claudine no lo decía enserio, se que muy en el fondo me creía pero no quería verlo.
Vaya discusión– una pelirosa entro.
Deja en paz a Claudine– la miré muy enojada.
Ella esta de maravilla, conmigo, claro– empezó a dar vueltas mientras me veía tirada con lagrimas en los ojos.
Le estas lavando el cerebro– intenté pararme pero ella me empujo hacia la cama.
No te dijeron que debes descansar?
Que es lo que quieres con Claudine?– volví a acostarme en la cama de la enfermería.
Que sea mi novia, no es obvio?– sonrió.– y si te interpones aún que sea lo más mínimo, le haré daño– me susurró al oído.
No dejaré que le hagas daño estupida– le dije claramente.
Obviamente, por eso te pediré amablemente que abandones la elección– la pelirosa hablaba enserio.
Y si la dejo, no le harás nada a Claudine?– intenté confiar en su palabra.
Tenemos un trato?– Yachiyo me intentó dar la mano.
Te juro que si le pones al menos un solo dedo en su cara, lo lamentaras– le di la mano.
No te preocupes en hacer eso– la pelirosa sonrió y posteriormente salió de la enfermería.
