❛ Si tuviera que describirle con una palabra sería imprescindible. Necesitaba al Hyuga en su vida para ser feliz y no dejaría ir sus sentimientos fácilmente. Porque Aki era como el mismo otoño para Sasuke; su estación preferida. ❜
─ Sasuke Uchiha x...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
─ Sangre maldita. ─
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
La mañana se le hacía pesada al pelirrojo, después de todo apenas había dormido y se había despertado bastante pronto debido a su insomnio. Tenía falta de sueño desde hacía varios años y no estaba para nada orgulloso de ello, además de que las ojeras bajo sus ojos a veces se notaban demasiado y eso le preocupaba a su abuela. Sin embargo eso no le impidió levantarse algo aturdido y realizar su rutina de cada mañana.
Vistió con ropa sencilla que la mayor le había tejido hace poco tiempo y se refugió en su abrigo de siempre y la bufanda roja que compró con los pocos ahorros que tenía desde hace un tiempo. Le gustaba cómo combinaba con su pelo y eso le hacía sentirse bien entre todo lo malo que le sucedía.
━Luego vuelvo Oba-chan, ¿le digo algo a Kaa-chan de tu parte?━preguntó ladeando su cabeza y sonriendo levemente cuando esta acarició su cabeza con cariño.
━Tan solo que la quiero y que siga cuidándonos desde dónde quiera que esté.━respondió correspondiéndole y ajustando su ropa, pues su nieto a veces era muy descuidado e insistente cuando iba con prisas.━Recuerda llegar pronto Aki, tu tío quiere que entrenes con Hinata.
━Vale... Pero no me gusta hacer caso a ese ogro, me trata mal.━la contraria rió con tristeza y le dio un beso en la mejilla, despidiéndose con la mano y dejando ir al único recuerdo vivo que su hija le dejó. Realmente la echaba de menos.
Salió con prisa de la mansión Hyuga para encontrarse con un ambiente frío y cuando expulsó el aire se sorprendió al ver vapor en el aire. Sin dudas la imagen era muy tierna.
En el camino se encontró con varios Hyuga que lo miraban con asco y muecas de desprecio, pero el heterocromático no hizo el más mínimo caso y corrió con ilusión por las calles de la villa. A pesar de estar despierto bastante pronto ya había varias tiendas abiertas y tenía la intención de comprar en una en específico.
Contó con la mano los billetes que su abuela le había dado y frunció el ceño al no saber si sería suficiente con ese dinero. Negó con la cabeza y se resguardó de nuevo bajo su bufanda para acercarse a una de las calles principales de la aldea, y miró a su alrededor buscando con atención un establecimiento en especial.