Te he echado de menos.

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Darío se había acercado a mi, me miraba tiernamente con esos preciosos ojos color verde oliva, me cogió las manos, yo me empecé a poner nerviosa, estaba tan cerca... mi corazón se empezo a acelerar, y cuando creía que todo acabaría con un beso que yo intentaría rechazar, soltó mis manos y me abrazó, durantes unos segundos no dijo nada, pero sentía que cada vez me abrazaba más fuerte.

-Dejame conocerte, Akane, lo necesito... -aquellas palabras me sorprendieron, y sin darme cuenta y sin saber porque, de mi mejilla brotó una lágrima y los dos nos quedamos en silencio abrazados.

Sonó el timbre, y Darío y yo nos separamos.

-Mejor que vayamos para clase, te acompaño.

Yo estaba confusa por lo que había pasado, ¿Como es que..., por que?

No dijimos nada en el trayecto a clase, se despició y todo parecía de lo mas normal, entré en clase y no atendí en toda la mañana lo que decía el profesor.

A la salida del instituto, me esperaban Inma y Saira, para ir a casa.

-Sale quedó con Bruno, irá mas tarde a casa.-Dijo Saira, y yo afirme con la cabeza, nos pusimos en rumbo a nuestras casas.

-Nos ha contado Cris, y Ner que cuando nos fuimos Darío fue a junto tuya, ¿que pasó?- preguntó muy interesasa In.

- Me ha pedido algo que me ha sorprendido... La verdad...

-Dios tenéis algo, ¿verdad?- se ilusionó Sai.

-NO, no tenemos nada... Pero me tiene confusa... Solo me pidió que le deje conocerme, y que no me  crea lo que dicen de el.

-¡QUE MONO!-Gritaron a unisón.

Llegamos a mi casa y me despedí de ellas, Sai me dijo:

-Yo que tu me replantearía las cosas sobre el.

Y entraron en sus casas, ya que somos vecinas, Saira, siempre ha sido muy guapa y madura, ahora en estos momento está con uno de 22 y eso le genera muchos probleas y rayaduras de cabeza, pero se la ve bien, todos se fijan en ella porque tiene una sonrisa perfecta, su pelo ea genial, rizo con reflejos dorados, y con un cuerpo increible, ella aun que parezca mentira no se lo tiene nada creido, es muy humilde, por eso seguí su consejo, y me replantería las cosas.

En el salón estaba Sale, se la veía muy contenta, estaba algo sonrojada, así que creí que sería un buen momento para que me contara la historia de Bruno.

-Vaya, te veo muy feliz.

-Si... Bruno me acompaño hasta casa, y se puso cariñoso... Quiso entrar en casa... Pero lo veo muy antivipado.

-Pero haber... Cuentame toda la historia.

-Bueno... Empezamos a hablar hace dos meses, y hace un tiempo me empezó a considerar como su novia, y bueno yo acepté,  no se como nos irá, por no lo conozco mucho, y no me hablan muy bien de el, porque dicen que solo busca acostarse con las chicas y que sabe camelarselas...

-La verdad... No me parece muy buen chico, voy a informarme sobre el, no quiero que mi hermanita ande con un gilipollas.

-No se si es un gilipollas... Y bueno... ¿Tu que tal con Darío? Pues bueno... Me tiene algo confundida, pero te digo que de momento no va a surgir nada.

-Yo veo que vais a acabar juntos.

-Pue...-Mi teléfono empezó a sonar y lo cojí sin saber quien era.

-¿Si?

-¡KAN, se ha presentado en mi casa alguien que dice conocerte, ven!

-Salgo para allí.-colgué el teléfono y salí para casa de Inma, dejando a mi hermana en espera.

Llame a la puerta, In me abrió y fuimos al salón, era un chico, alto y rubio, miró para mi y creía saber quien era.

-Hola Kan, cuanto tiempo.
{No puede ser... Es...}

-Hazel... ¿Que haces tu aquí?

-¿Pero de que os conocéis?-Preguntó confusa In.
{El es... Mi primer amor que nunca llego a nada}
-Un buen amigo...

-Voy a ir a tu instituto, creo pero aun no se mucho, y por aquí ando un poco perdido, me vas a tener que enseñar toda la ciudad- rió- Te he echado de menos Kan.

Me quedé en shock, se acercó y me abrazó, mientras mi amiga se quedaba alucinada ante la situación, menos mal que In me conoce muy bien y interrumpió el momento.

-Me tengo que ir así que por favor.- Señaló la puerta y nos dirijimos los tres hacia ella.

Salimos y lleve a Hazel a mi casa para que saludara a Sale, me despedí de In, y habrí la puerta de mi casa.

-Sale... Tenemos visita-y Hazel saludó a Sale.

Ella se quedó a cuadros.

-Como has crecido.-dijo Hazel.

La verdad... Sale había crecido mucho y estaba mucho más guapa, por fin se había quitado las gafas, y se había puesto lentillas de forma que resaltaban mucho más sus ojos color chocolate, estaba alta, y su pelo estaba muy largo y liso, y había madurado mucho.

-Emm, si... Perdona pero es que nos has sorprendido, a las dos.- dijo Sale en referencia a mi y ella.

-No importa, la verdad os había echado mucho de menos, hacía un año que no os veía, y me gustaría quedar hoy con tu hermana para ponernos al día,¿ me concedes el honor, Sale?

-S-si...

Hazel se dirigió a la puerta, me cogió la mano y nos fuimos a dar una vuelta por el barrio.

Llevaba la cabeza baja, estaba nerviosa, ibamos en silencio, yo solo podía mirar nuestraa manoa agarradas, levanté la vista, y el miró para mi y me sonrió, así que volví a bajar la vista raápido, aun que ya era tarde, ya había vistó el color miel de sus ojos que durante tanto tiempo me tuvo hechizada.

-Bueno, te veo muy guapa, ¿que tal te ha ido en este año?

-…

-Aun me acuerdo cuando nos tirabamos al agua, y le gastabamos bromas al señor del banco

Intenté aguantar la risa, pero no pude.

-Jajajaja era muy divertido echo de meno esos tiempos.

Y sin darme cuenta volvimos a estar como hace un año,  reamos nos mirabamos y todo parecía perfecto, la tarde se pasó volando y se empezó a hacer de noche, tenía frío pero no quería que se notara mucho, no quería que esa tarde acabara, pero noto que temblaba.

-Estás temblando, y estás helada- soltó mi mano y se quitó la chaqueta, me la puso por encima- Como te reafries voy a tener que ir a cuidarte, prefiero que me enseñes todo estoy que no conozco a nadie.

Froté mis manos para intentar calentarlas, pero el me las cogió.

-No has cambiado nada- me abrazó, y me sonrojé.

No quería que me soltara.
{¿Que es esto? Mi corazón se esta acelerando... No Akane, otra vez no...}

-Ya es hora de volver, venga te acompaño.

Y volvió a cogerme la mano, y fuimos hacia casa.

                           Hazel había vuelto.

Y... ¿Sientes mariposas?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora