A pesar de lo ocurrido, el resto de la fiesta transcurrió normal. A las nueve todos se encontraron en las puertas de la cafetería, los niños habían salido a una última dinámica de despedida en la que todos habían terminado por darse el abrazo grupal más grande de la historia, o ñoño a opinión de Sawer (de él cual Kat estuvo segura de que solo quería guardar las apariencias delante de los pequeños cuando le vio los ojos llorosos tras las gafas de pasta negra), a las diez (un poco más tarde de lo planeado) los campistas se fueron a las cabañas luego de presenciar un emotivo discurso por parte de los directivos, quienes les deseaban lo mejor y les pedían que organizadamente recogieran una constancia y un pequeño cuadro con una foto de todos sonriendo al tiempo que los pequeños (y no tan pequeños) lloraban a moco saltón. A las diez y veinte minutos Dan prendió el karaoke debutando con una impresionante interpretación de Paquita la del barrio en rata de dos patas, a las diez y veintitrés Eli le apago el micrófono. Pero las cosas se pusieron peor después de las doce: La mayoría estaba bailando o cantando, a excepción de algunos como Maggie, quien buscaba a Oliver a paso apresurado. Al parecer la castaña quería pasar tiempo extra con él antes de regresar a su casa que quedaba a cuatro horas de distancia, pues sin importar cuantas veces lo sugiriera su novio, ella estaba segura de que los viajes astrales no eran una opción de convivencia, mientras tanto él estaba escondido bajo una mesa tomándose el gel desinfectante de Parker, quien por cierto entro en pánico luego de perder su segunda botella y decidió salirse de la fiesta a respirar, Zack lo acompaño.
Para las doce y media Kat estaba sentada junto a Eliot entrelazando las manos bajo la mesa. Estar ahí era extraño justamente porque no se sentía de esa forma, pero si se veía así, sobre todo porque nunca habían estado tan cerca públicamente. Eliot por su parte se mantenía en silencio dirigiendo una mirada divertida a la pista de baile donde Ann y Dean habían comenzado a hacer una interpretación de hip hop en el karaoke nunca esperada, de vez en cuando giraba hacia la chica a la que le tomaba la mano, se sonrojaba y regresaba la vista al frente. Luego de quince minutos Kat se cansó y subió las manos de ambos aun entrelazadas a la mesa, peso que el castaño iba a reclamar por no avisarle, pero esté no dijo nada, solo le sonrió y apretó su agarre. Media hora después todos se habían enterado de que eran novios, quizás por sus manos entrelazadas o porque luego de un rato Kat se había recostado sobre el hombro de Eliot y le había dado un beso en la mejilla. De cualquier forma, la noticia fue bien recibida y esperada, sobre todo esperada.
Ambos se habían molestado en un principio cuando nadie se sorprendió, pero finalmente se rindieron cuando les recordaron que días atrás se habían besado delante de todos, entonces ninguno dijo nada.
Cuando dio la una de la mañana Maggie pasó hecha una furia delante de ellos. Tenia el cabello alborotado y se había quitado los zapatos. Por un segundo Eliot pensó en hacerse el dormido, pero supo que no podría cuando vio que a su lado, Tom parecía estar pensando exactamente lo mismo, un chico dormido en una fiesta: bien. Que hubiera dos solo los haría evidenciarse.
Pero de pronto era tarde para pensar cualquier cosa, ella ya estaba delante.
- ¿Seguros de que no lo han visto? - Pregunto a penas llegar. Se retorcía las manos, llevaba al menos media hora buscando a su novio en todo lo que comprendía el interior del comedor y los alrededores.
Tom se encogió de hombros. -Quizá este meditando o algo así.
A juzgar por la cara de Maggie, esa no había sido la mejor respuesta.
-¿Con quién?- Se alarmó la castaña. - Con Amanda, ¿verdad? Sabia que no se había puesto esos ridículos tacones de edificio por nada.
Pocos segundos después se escuchó un suspiro de indignación tras ella, que sonó más parecido a un globo aspirado que otra cosa. Casualmente la pelinegra acababa de aparecer justo al ser nombrada. - Pues sí, pero te aseguro que no fue por tu chaman alcohólico. Él se está atascando de desinfectante olor a naranja en la mesa de allá – Señalo a una de las mesas del fondo con fastidio.
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Hey! Tu, perdedor (Kat & Eliot)
Teen Fiction"Superar al otro en todo", eso es justamente lo que está en la mente de Eliot y Kat al momento en que son escogidos como asesores en un campamento infantil. Con niños como camaradas para sus bromas y guerrillas, además de unos distraídos y conocidos...
