Memorias: 28 de Febrero

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Febrero 28 del 2018
Aspen; Colorado

Miedo.

Siento el miedo recorriendo cada lugar de mi cuerpo mientras veo como él se acerca lentamente hasta mi con una mirada aterradora, quiero correr pero las piernas me tiemblan y me arrepiento del momento en el que comencé a obsesionarme con este chico.

Nada es lo que parece.

De eso estoy muy segura ahora mismo cuando veo sus ojos desorbitados mirándome con enojo mientras se acerca a mí.

El último mes ha sido una completa pesadilla, no quiero ni pensar en todo lo que ha sucedido y todos los episodios que aunque antes estaba dispuesta a soportar por él, ahora me parecen una auténtica locura.

Debí correr a tiempo, antes de que esto se me saliera de las manos.

Cuento en mi mente todas las veces en las que mi alarma se debió encender pero nunca sucedió.

La vez que llegó borracho, el incidente cuando me lastimó el brazo, todas las veces que me empujó... Y así se repiten una y mil veces todas y cada una de estas ocasiones que lenta y dolorosamente se convierten en mi tortura.

Deseo con todas mis fuerzas poder gritar pero me encuentro paralizada, sólo puedo rezar pidiendo que todo esto sólo sea un mal sueño, pero si lo fuera no creo que estaría tan arrepentida de haber hecho tanto para estar a su lado.

—Po... Por favor... no— logro pronunciar con la voz quebrada buscando una pizca de compasión en su fría mirada, pero con eso sólo obtengo una carcajada que me hace saber que ese no es el chico del que me enamoré, tal vez nunca lo fue.

Me enamoré de la idea de una relación con el chico perfecto e hice todo lo que estuvo en mis manos para alcanzar esto, planee cada segundo, controlé cada detalle excepto uno. Nunca tomé en cuenta su verdadera personalidad, sólo como imaginé que era.

Esto se salió de mis manos y aquí, temblando del miedo, sudando frío, me culpo, y me seguiré culpando porque esto es y siempre será mi culpa por poner a un loco por encima de mi y si vamos aún más allá, me culpo por meter a la fuerza a un psicópata en mi vida.

Cierro los ojos con fuerza al sentir su respiración en mi cuello. Quiero que esto se detenga, por favor que ya pare.

—He soñado muchas veces con poner mis manos en ese cuello tuyo, gracias por dejarmelo tan fácil pequeña acosadora.

Su sonrisa macabra hace que la respiración que antes era agitada ahora abandone por completo mi cuerpo.

—Sarah... —la manera en la que pronuncia mi nombre me hace estremecer, pero no termino de procesar la sensación cuando ya estoy sintiendo sus manos al rededor de mi cuello y la adrenalina recorriendo mi cuerpo de pies a cabeza.

Debo salir de aquí.

Intento escapar pero su agarre en mi cuello se intensifica y el aire comienza a faltarme, entierro mis uñas en sus brazos y hago todo lo que puedo por soltarme pero solo logro que aprete con más fuerza y poco a poco todas mis fuerzas desaparezcan.

Lo último que veo antes de que todo se vuelva negro es su mirada, sus ojos desorbitados y su rostro lleno de satisfacción.

Definitivamente, nunca debí conocer a este chico.

...

Espero que comiencen a entender un poco todo lo relacionado con la venganza lectores de mi corazón ❤️

February 28thHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora