¿Qué pasaría si Sasuke decide dejar de lado su venganza al último momento?
¿Qué pasaría si el conoce a una persona que lo cambia totalmente?
A veces la vida da segundas oportunidades para hacer bien las cosas, aunque Sasuke desde el principio no hay...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
. 3 años atrás.
Narra ____
Desperté poco a poco, estaba desorientada, y mi cuerpo apenas podía moverse, como si no tuviera fuerzas. Traté de mirar a mis costados, estaba en una habitación blanca, conectada a varios cables, maquinas a todo mi alrededor, escuchaba una voz, una voz que no conocía.
- Despertó, solo falta que esté estable - levanté un poco mi cabeza y alcancé a ver a un chico de cabellos grises y lentes redondos, de alguna manera su aspecto era familiar, pero aún no podía recordar.
- ¿K-konan?... - pregunté con un tono de voz a penas audible.
- Aquí estoy ____, todo está bien, confía en mí - respondió la voz de ella. Mis ojos se abrían y cerraban en cámara lenta, pero es como si tuviera que usar lentes, veía todo doble y distorsionado. Miré a mi izquierda y allí estaba mi compañera de cabellos azules.
- ¿Qué hacen conmigo? - pregunté mientras temblaba.
- Kabuto accedió a examinarte, solo falta que descanses - dijo rápido la peli azul para acercarse a tomar mi mano.
- No quiero descansar, estoy bien... - con las pocas fuerzas que tenía desconecté los cables de mi brazo.
- Pueden quedarse en una habitación hasta que los resultados estén listos - dijo aquel chico mientras anotaba algunas cosas en un pergamino.
- ¿Cuánto tiempo sería eso? - pregunté seriamente.
- Dos o tres días quizás - respondió sin mirarme.
- No podemos fiarnos el estar con ustedes tanto tiempo - dijo Konan dedicándole una mirada desafiante.
- Ustedes tampoco son de fiar, sin embargo acepté ayudarlas - dijo con una sonrisa algo falsa - Además, se que tienen a varios Akatsuki vigilándonos por si algo llegara a pasar - dijo Kabuto dejando el pergamino de lado.
- Si deciden quedarse les traeré comida para regenerar las fuerzas de ambas, tu compañera gastó mucho chakra en ti niña, también necesita descansar - me señaló con un dedo - ¿Entonces, cuál es su decisión? - preguntó Kabuto mirándonos a ambas. Konan me observó por unos segundo, y luego volteó a Kabuto.
- Nos quedaremos - dijo seriamente - Pero llega a ocurrirnos algo y tengan por seguro que es su fin - Konan me ayudó a levantarme. Cuando mis pies tocaron el suelo es como si tuviera que aprender a caminar otra vez, un recuerdo llegó a mi mente, y por instinto sonreí.