𝟷𝟶

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-Ah, Volkov, b-basta por favor.-suelta Horacio con la respiración agitada.

-¿Por qué?-dice Volkov con un puchero.

-Me estás dandp cosquillas, por...por favor jajaja, basta Viktor.

La pareja se encontraba en el patio de la escuela, estos dos haciéndose cosquillas, pero Volkov por impulso hizo que su novio estuviera abajo de él teniendo el control.

-Que sea la última vez que me haces esto.-hace un puchero, dándole la espalda.

-Amor, por favor...no fue para tanto, ¿me perdonas?-dice Volkov empezándole a dar besos húmedos en el cuello.

-El sexo en la escuela no hará que te perdonde mi pequeño ruso.-dice el mayor besándole la nariz.

Horacio se levanta del césped, voltea hacia su novio y le tiende ambas manos para ayudarlo a levantarse.

-Por poco y comienzan a coger en medio de la escuela.

Voltean y ven que la voz provenía de su amigo Greco.

-Si él quisiera que lo hicieramos, todos los dias, en todo momento...tal vez en el baño, o al terminar las clases en el escritorio de la vieja profesora.-contesta Volkov mientras abrazaba a su novio.

Horacio le dió un golpe en el brazo y bajando la mirada por el leve sonrojo que se le estaba formando.

-Pues, que bueno que a tu novio no le da la gana de coger aquí.-suspira Greco-Vamos, ya empezarán las clases.

-En el salón-

-Ahora, ¿alguien me puede decir quén pasó el 31 de Agosto, y el día siguiente de 1923 en Japón? Espero que hayan investigado ya que eso fue una parte de la tarea.-habló la profesora Alvarez.

Todos en el salón brincaron y abieron los ojos como platos al escuchar lo que había dejado dde tarea, otros "disimuladamente" tomaban su celular y buscaban en su celular la respuesta.

Volkov era de los que buscaba en su celular de manera rápida.

Horacio levantaba levemente la mano mientras estaba apenado, ya que era el único que levantaba la mano y/o sabía la respuesta.

-Perez, ya que eres el único que hace TODAS mis tareas, dime la respuesta por favor.-hablo con una sonrisa.

-En una zona amplia de Japón en 1923 muchos...o miles de perros aullaron durante horas, sin motivo aparente.
Y al día siguiente, el cual sería 1 de septiembre moririan 142,385 personas en uno de los terremotos más devastadores de la historia.

-Tienes 10 Horacio, ¡gracias por hacer la tarea!-dijo la profesora un tanto sarcástica para todos los alumnos.

Volkov miró con un puchero a su novio.

-Eres muy inteligente mi amor.-le susurra Volkov.

-No es eso, solo que si estudio y no me la paso jugando con la consola.-le conesta el otro con un susurro.

Horacio le pasa la mano por el cabello a su novio lentamente haciendo que el peligris empezara a sentirse relajado.

-Volkov, en mi clase no se duerme.-habla la maestra, la cual se encontraba de espaldas por escribir en el pizarrón.

-Lo siento.-contesta.

"¿Esta doña tiene ojos en la espalda o qué?" Se dijo en la mente el ya antes mencionado.

Horacio suelta una leve risa, acercándose a Volkov para darle un beso discreto en la mejilla.
Al recibir el beso, Volkov se sonrojó y le tomó las mejillas a su novio.

-Que lindo novio tengo.-dice Volkov, apachurrando sus mejillas para así poner los labios del contrario como un pez.

Le dejó un beso en los labios y tomó la mano izquierda de su novio para que pudiera anotar lo que la profesora ponía en el pizarrón. Comenzó a acariciar su mano, y de repente le vino un deja vú.

-¿Puedo tomar tus manos?-dijo Volkov.

-¿M-mis...mis manos?-dijo Horacio tomando su mano izquiera con la otra.-Amm, ¿por qué quieres agarrar mis manos?.

-Se ven suaves y...

-Volkov, cállate, no lo asustes y ponte a escribir lo que la profesora está poniendo en el pizarrón.-habló su compañera Michelle.

Volkov hizo un puchero y abrió su cuaderno y tomó la pluma para hacer los apuntes.

Horacio estaba nuy nervioso y un poco sorprendido por lo que le había pedido el chico de voz hermosa que estaba a su lado.

Porque Horacio no lo ha visto a la cara, pero de reojo puede ver que está usando unos pantalones deportivos negros y una camisa de manga larga algo holgada igual color negro.

Pasaron diez minutos y aún seguían escribiendo la segunda parte del apunte.

Horcio llevó su mano izquierda a la mesa de el chico que estaba a su lado, ¿Volkov? Ni siquiera lo recuerda.

Volkov al ver una mano regordeta en su mesa, sonrió mucho y volteó a ver a Horacio.

-Solo...no le lastimes, por favor.-habló bajo Horacio un tanto tímido.

-No lo haré, lo prometo.

Al volver a la realidad, Volkov sonrió.
Él sabía perfectamente desde el inicio que podía tener a ese chico como novio, tal vez como esposos, con un perrito, con una casa grande, un patio grande para que se la pasaran jugando con sus hijos y perrito y una cama grande para poder-

-Viktor Volkov, ¿sería tan amable de empezar a escribir en su cuaderno lo que ya está en el pizarrón?-dice la profesora interrumpiendo sus fantasías.

"Maldita señora". Se dice en su mente, haciendo un puchero.

Horacio al ver el puchero de su novio, le acarició la mejilla.
Se acercó a su oído y le susurro.

-¿Lo de coger en el escritorio de la profesora depués de clases era broma, mi amor?-al terminar de decir eso, le muerde el lóbulo de la oreja al menor.

Y pues claro, Volkov feliz de la vida empezando a sentir su miembro resaltar en sus pantalones.







♤ 𝐅𝐞𝐞𝐝𝐞𝐫𝐢𝐬𝐦𝐨 ♤ •Volkacio• +18Donde viven las historias. Descúbrelo ahora