Capitulo 4

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Cuando el auto cruzo el letrero de "Bienvenido Fitzyrthon "realmente no sabía que me esperaba, y sigo sin saberlo, mi respiración creaba vapor contra la ventana, miraba a la nada y pensaba en la mala suerte que me había dado la vida. La frase de "Algunos nacen con estrellas, y otros nacen estrellados· jamás había tenido tanto sentido hasta que yo nací.

La mitad de mi infancia viví atemorizada y deseando lo que no podía tener, los demás niños tenían muchos juguetes mientras yo tenía casquillos de una Hammerli tac r1, corrían con helados y lloraban cuando se los terminaban, al contrario de mí, yo no conocí lo que era un helado hasta mis 14 años, pero, sobre todo, la mayoría de ellos tenían amor y atención.

Saber que para mi madre había sido un estorbo y un mal aborto no había sido novedad, nunca conocí a mi padre, ella nunca habló sobre él, debería recalcar que ella tampoco me dirigía la palabra, al menos que tuviera ganas de gritarme y echarme la culpa de sus desgracias.

No éramos pobres, recuerdo vivir en una enorme casa, llena de hombres armados hasta por los codos, una habitación llena de armas y un sótano para torturas, usualmente ella me obligaba a mirar como asesinaban a alguien, muriendo lento o rápido, dependía de sus crímenes hacia la organización, se podría decir que la mayoría eran los comunes, mutilación, degollamiento, cortes en donde colocaban sal o limón y volvían a repetir el procedimiento cientos de veces, ahogamiento, violación etc.

Pero hubo uno en particular que nunca olvidaré, el día en que uno de sus hombres de confianza intentó robar mercancía, sinceramente me había alegrado cuando realizaron un corte a lo largo de su pene, cubrieron la herida con cocaína y entre risas empezaron a esnifar, como dije, se sentía bien ver sufrir al hombre que se coló en mi habitación e intentó abusar de mí, era la primera vez que me había alegrado que Cynan apareciera, ella no se enfadó , todo lo contrario se burlaba de él y se lo llevó diciendo "Vamos te buscaré algo mejor". Como ven yo nací estrellada.

Pero volviendo a la realidad, lo que hay ahora, la casa, las personas son solo una ilusión, en unos meses dejaré todo esto atrás y tendré que seguir huyendo bajo mi responsabilidad.

-Oye-alguien me saca de mi ensimismamiento- ¿estás bien?

Sacudo levemente la cabeza y miro a Damián que me mira extrañado

-Si-asiento-solo estaba pensando

Asiente levemente, abre el refrigerador saca una botella de agua, le da un sorbo y añade

-Si bueno-señala con la mano en la botella-parecía como si estuvieras planeando un asesinato

Suelto una risita, mientras el empieza a salir de la cocina

-No estas lejos de la realidad

Se detiene a medio camino y me mira con horror, suelto una carcajada y me levanto para salir junto a él, este chico me agrada un poco, después de desempacar estaba sedienta, así que baje a tomar un poco de agua mientras me sentaba en una de las sillas de la encimera para poder pensar un poco, pero a veces se me cruzan un poco los cables, hasta tal punto donde me pierdo de la realidad.

Mientras caminábamos hacia las escaleras, veo a un hombre bien vestido con un traje gris, es alto y bien parecido, puedo ver de quien sacó los buenos genes Ashton. Mira molesto su teléfono, pero cuando nos ve sonríe, estoy acostumbrada a las sonrisas lastimeras de las personas, pero el me sonríe de una manera diferente, me mira como si estuviera feliz de verme.

-Hola Señor M-Damián choca su puño con el de él y empieza a ir escaleras arriba

El Señor Marshall desvía su mirada hacia a mí, y me extiende su mano

-Hola, soy Lucas-dice mientras estrecho su mano-ya debes saber quién soy

Asiento un poco incomoda como siempre, cuando conozco a alguien por primera vez

-Soy Jayma. Sonrío levemente

-Oh cariño, veo que ya conociste a mi esposo-la Señora Marshall llega inesperadamente y coloca un mano en mi hombro-justo hace un momento le comentaba a Lucas que te veías como una joven maravillosa, y bien parecida, ¿No lo crees Lucas?

Ella le sonríe con complicidad

-Claro que si- él sonríe suavemente-espero que te sientas en casa, cualquier cosa que necesites no dudes en pedirla

-Le agradezco mucho Señor Marshall

Asiente y cuando estaba a punto de agregar algo más su teléfono empieza a sonar, la mira la pantalla y frunce el ceño, mira a su esposa y ella asiente.

Y yo que decía que Mel era rara

-Disculpa querida-me mira- asuntos del trabajo. Empieza a subir las escaleras mientras me dice con el cuerpo un poco volteado-Mañana te dejaré unas cuantas cosas personales, son tuyas, las hicimos especialmente para ti. Se despide con la mano y desaparece en la planta alta.

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