Y como fueron dichas las órdenes de Enji todoroki mejor conocido como Endeavor nadie se acercó al mar.
La guerra no acababa Pues después de dictar esa orden se dispuso a dictar nuevas y una de esas consistía en que todo aquel que ya cumplieron los 18 años era más que capaz para enfrentarse al campo de batalla por eso las familias vivían intentando pasar lo más posible con sus hijos pues ya que al cumplir dicha edad ya serían enviados al campo de batalla, quedando con la intriga y la pregunta de "volverán" o no
Izuku Midoriya un joven de 19 años, con ojos color esmeralda, con hermosas pecas regadas por toda su piel clara, y su distintivo cabello verdoso, era el centro de atención entre un montón de personas, pues a diferencia de otros días corría a más no poder haciendo caer y golpeando a unas cuantas personas -¡Lo siento!- gritaba, pero a pesar de todo eso su mirada se mantenía fija a la razón de su improvisada maratón.
Duke, un pequeño perrito que al igual que su dueño poseía ojos jade, y su cabello verdoso, e incluso si lo veían de cerca se podría asegurar que poseía pequeñas pequitas.
Izuku al cumplir los 17 lo recibió de parte de su mejor amiga Uraraka Ochako, desde ese día ha sido su acompañante durante las largas tardes. No podía perderlo
-¡Duke! Espera!- Gritó en un intento de que se detuviera -¿Por qué no lo entrené antes de sacarlo?- Se cuestionaba en sus adentros- ¡Duke! Lo siento! No volveré a ignorarte más, por favor ¡Detente!- Pues las personas tenían razón al decir : los animales necesitan atención y Duke era uno muy exigente
Izuku lo vio pasar a través de unas barras de metal -N-Noo..- formuló con esfuerzo deteniéndose por unos minutos para recuperar el aire, Alzó su cabeza logrando ver un gran letrero .
"Peligro, no entrar, no nos responsabilizamos"
Se lo pensó un momento- E-Es por una buena causa- se dijo a sí mismo, para comenzar a subir con dificultad por una puerta de barras metálicas,por su estado podía asegurar que nadie ha estado por ahí, con suerte logró caer cara al otro lado.
Aún con su cuerpo adolorido se levantó, y a pasos pequeños siguió, paso entre unos cuantos arbustos secos y cayó- Auch.. ¿Eh? ¿Arena?- se pregunto al sentir en lo que había caído- ¿A-Ah? A-Ah! Yo no debería de estar aquí! - Gritó para reincorporarse.
Empezaba a entrar en pánico, hasta que unos pequeños ladridos llegaron a sus oídos -¿Duke?- miró en todas direcciones , hasta que lo vio dando vueltas cerca de la orilla del océano sumamente feliz- Te gusta ¿No? - Dijo en su lugar formando una pequeña sonrisa, la cual desapareció al ver a un lobo más grande cenizo, con ojos color rubí, acercarse a Duke- Aahh! ¡Duke corre!- sin pensarlo mucho corrió hacia este con intención de salvarlo de un fatal destino-¡Te va a comer!- Aunque que se lo comiera era algo que no era posible que pudiera suceder, el peliverde creia lo contrario.
Lo tomó en brazos alzando sobre su cabeza- ¡Tranquilo, Ya estoy aquí!- Aunque creyó haberlo salvado, esto aún no acababa.
El cenizo se le abalanzo, haciéndolo caer, ignorando los gritos de Izuku avanzo hacia Duke, que había caído unos cuantos metros lejos-¡Nooo!¡Duke!-
Los gritos del peliverde cesaron al oír una pequeña risita, que provenía del agua -¿Eh?- dirigió su vista a su alrededor, y se fijó en una red de pesca varada en la orilla, se puso de pie encaminándose hacia ella, al estar cerca pudo ver una cabelleraceniza- Pero que...
Tomó una pequeña vara que se encontraba cerca y a pasos pequeños se acercó, con un poco de temblor en sus manos alzó levemente una parte de la red logrando ver claramente algo, o más bien alguien.
-Ah ...¿Ah?......¡Aaahhh! E-e-es alguien!- Dejó la vara a un lado para acercarse completamente y caer de rodillas junto al joven en la red, sus extremidades inferiores se hayaban mucho más enredadas que la parte superior, así que lo único que pudo hacer fue quitar la red hasta la cintura, rápidamente pegó su rostro al pecho del de la red, aún respiraba, y estaba ¿Tibio?, Esto desconcertó mucho a Izuku, pues alguien que estuvo enredado en una red quien sabe por cuánto tiempo y con el agua chocando a cada instante debería de estar ya sin latidos.
-De-Debo de pedir ayuda, pero no puedo dejarlo solo- asustado llevó su mirada al rostro del otro, tenía cabello cenizo, con piel clara, totalmente empapado, parecía estar dormido.
-¡Debo de ayudarlo!-Se dió animo a si mismo y con fuerza de quién sabe de dónde saco jaló la red para poder liberarlo completamente, intento por varios minutos hasta que lo logró, volteó a ver al ya liberado con una gran sonrisa pero esta al momento desapareció
En reemplazo de piernas tenía una hermosa aleta rubí, resaltaba con los rayos del sol-¿Qué.. Qué es esto?- Sudó
Quiso salir corriendo.
Rápidamente volteó empezando a correr, pero un fuerte jalón en su pierna lo hizo caer de cara contra la arena, alzó su vista hacia el frente encontrándose con su pequeño perrito verdoso corriendo desde la lejanía a su rescate siendo seguido por el mismo lobo cenizo de hace rato -¡No!-
Sintió un fuerte tirón en su brazo derecho volteando bruscamente dejándolo cara a cara con unos ojos color sangre, al instante sintió unas manos sosteniendo fuertemente su cuello.
Llevó sus manos a las del contrario tratando liberarse, pero fue en vano, el aire lentamente le comenzaba a faltar, bajó su mirada para luego alzarla mirando fijamente a la rubí, esperaba que tuviera una expresión totalmente sería y desafiante, pero no, llevaba una sonrisa, una gran sonrisa, con su mirada puesta en él, volteó buscando a su pequeño amigo canino, lo vio siento sujetado de su pelaje por el otro "can".
Nuevamente dirigió su mirada al causante de su falta de aire, pequeñas lágrimas comenzaban a salir sus ojos debido a la falta de aire, su rostro comenzaba a cambia de color, esto hizo que el Cenizo apretara más su agarre y ampliará más su sonrisa, esto no paso desapercibido por el peliverde. ¿Acaso creía que sus lágrimas eran hacia él?¿Que era una manera de suplicarle que lo soltarse?
-Vamos pequeña mi&rdecilla Pídeme que te suelte, ¿Acaso no quieres volver a tu casita?
Izuku con su rostro ya de color y con enormes lágrimas lo miró a los ojos.
Con sus últimos esfuerzos logró fórmula palabra.
-"Primero muerto a suplicarle."
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Por Ti A La Guerra
Fanfiction.Siglo XX, tiempo de guerras. Una de las épocas que marcan historia. "Esto no podría empeorar", era lo que todos decían, pero todo cambió al oír las últimas órdenes dictadas por el General, entre estas se encontraba la que perturbó a más de uno: ...