Mi mente ecoa entre los lirios muertos, campo deshonrado, combatido por palabras duras, pesadas, habladuría sin calma, lo gris desciende del cielo regalando algo de cordura, la tierra seca corta las raíces de mis pensamientos, la luz ya no se hace presente y la oscuridad tampoco quiere un momento, están sumergidos en letras sin sentido en una hoja arrugada, ya no sale la belleza criminal de las rosas ni el perfume mortal de las gardenias, ya no sale la tinta de la pluma de metal, quema los dedos inertes en la mesa, el té del sueño se enfrió y el sueño abandona mis ojos, jazmines bailan sin vida en el escenario del fin, los girasoles cantan su última canción, todo lo que las letras retratan sucede sin misericordia, los pétalos caen, las lágrimas son banales ahora mismo, las sonrisas ya no hacen mejor el día, si las flores pudieran hablar, una sonrisa tímida seria escuchada, los toques delicados serian la medicina, pero ¿quien dijo que hablo de flores?, la cuestión no son las flores, ni el bello paisaje ,ni el caos inexistente de las rosas, no ,no hablo de lo que se puede ver, hablo de lo que los ojos no veen ,hablo del caos interior, de un alma cayendo a pedazos, de una vida siendo asesinada adentro, hablo del jardín precioso, el cual no hay flores físicas, ni paisajes bellos, hay flores de sentimientos, hay un alma muriendo ,hay colores presos en un corazón temeroso, hay ríos secando, adentro, hay hojas arrugadas y poemas que destruyen la perfección de un rostro, no hablo de la belleza que puedes ver, ni de lo cursi de los poemas, no ,no hablo de lo esperado, hablo del jardín que nadie ve, de las flores que nadie toca, de los poemas que nadie le, de la canción que nadie entiende, hablo del grito que no se escucha, del latido persistente, hablo del jardín sin flores...
