La Unión de repúblicas socialistas soviéticas no había muerto en la guerra fría, simplemente se retiró y dejó el poder en manos de su hijo, Rusia. Él comenzó a vivir en una amplia cabaña en el bosque de Moscú, Rusia; allí vivía en tranquilidad y hoy debía ir con su hijo a una reunión de la ONU y estaba muy nervioso hacía décadas no salía de Rusia.
Cuando llegó allí se llevó una gran sorpresa junto a todos los presentes, allí estaba Nazi, él traidor, al que creía muerto, hubo un tiempo antes de la ruptura del tratado que realmente llegó a sentir algo más por Nazi pero cuando la segunda guerra mundial estalló, ese sentimiento se convirtió en odio y lo mantuvieron hasta la supuesta muerte de Nazi, pero con el pasó del tiempo se dio cuenta que ese odio nunca existió, llego a esa conclusión después de no dejar de pensar en el alemán, todas las noches pensaba en él y no sabía el por que hasta que le pregunto a su hijo, Rusia. Este ultimo le dijo que eso se le solía asociar con estar enamorado o que alguien te guste muy intensamente.
URSS, pensó mucho esas palabras de su único hijo y llego a la conclusión de que si estaba enamorado de Third Reich; cuando lo vio parado al lado de la ONU se llevo una gran sorpresa, no lucia como lo recordaba habían pasado décadas sin verse y al parecer el alemán había crecido en edad, cuando volvió a la realidad, observó como todos se iban en contra de Reich, esa situación lo alerto y fue a socorrer a nazi en compañía de su hijo Rusia y el hijo de Nazi, Alemania.
—Todo mundo alto, Reich no busca lastimar a nadie, durante mucho tiempo estuve interesado en mis orígenes y supe que con la muerte de Reich fui creado, por lo que desde un principio intente buscarle e intentar encontrarle y hace poco le encontré, durante un par de años se quedo en el territorio argentino y chileno; ambos decidimos que ya era hora de que Nazi volviera a la realidad y también anunciarles a todos que la URSS tampoco murió y por eso es que esta junto a nosotros hoy.
—Nazi, es un asesino, no debería estar vivo, no es posible que este vivo. -Dijo un asustado y temeroso Polonia.
—Palomita, no busco hacerte daño nunca lo busque, tu existencia solo fue un efecto colateral de la guerra que mi padre inicio, por que yo jamás quise romper ese tratado, mi mandatario y mi padre me manipulaban con la idea de gobernar y obtener más poder, ambos me decían que con eso yo podía ser grande y respetado, además, comencé desde muy pequeño a amar y adorar a la sangre, la adrenalina de la guerra, los rostros llenos de sufrimiento, tener la potestad de decidir sobre la vida de otros pudo conmigo y termine convirtiéndome en mi padre, me arrepiento del destino que le di a mi nación, ahora mismo sólo busco cambiar y jamás ser como mi padre de nuevo, no quiero seguir sus pasos.
El pequeño monologo de Nazi dejo a todos los presentes muy sorprendidos; Alemania no pudo esperar más y fue a abrazarle con todo el amor del mundo, él en un principio de niño adoraba a su padre, después lo odio y pretendía odiarlo toda su vida, pero simplemente al verlo no pudo hacerlo.
Todos los presentes sintieron un extraño sentimiento, pero nadie se atrevió a perdonar a Nazi, solo Chile, Alemania, Rusia, Argentina y URSS le perdonaron, más que todo porque los cuatro sentían algo diferente por el Nazi.
—Bien, Nazi no puede volver a Alemania y es ahora de que cambie de entorno, así que puede quedarse en la residencia de URSS en los bosques de Moscú, ¿Te molesta URSS o lo envió a Alemania y tenemos fe de que nada malo le suceda.?
—Conmigo esta bien, tengo que hablar con él acerca de algunos temas que necesitan ser aclarados.
—Perfecto, URSS y Nazi pueden esperar a fuera de la sala de reuniones, ayuda a Nazi con sus cosas que están en mi oficina, después ambos irán en el vuelo de Rusia.
Ambos asintieron y salieron del lugar sin devolverse la palabra o la mirada en todo el camino hacia la oficina de la ONU, al menos así fue hasta que ambos intentaron entrar al mismo tiempo por la puerta y ambos terminaron cayendo al suelo, URSS no le presto atención a eso, al menos hasta que escuchó un quejido de dolor y se acerco rápidamente al Nazi, pero este ultimo lo ignoro se levanto y siguió su camino, dejando sorprendido al euroasiático.
El ruso comprendió que probablemente le odiaba y no lo culpaba por mas enamorado que estuviera el también sentía rencor y de la noche a la mañana ese rencor no iba a desaparecer y al menos por parte del ruso iba intentar mejorar su relación paso a paso, quería de vuelta esa felicidad que tuvo en los tiempos en donde el tratado seguía en pie, no pensaba volver a esos tiempos, por que es imposible volver a lo que fue, pero si iba a ser feliz al lado de alguien que le entendiera y estuviera siempre con él.
—URSS, yo lo siento por todo, yo no debí seguir los pasos de mi padre, terminé lastimando a mi primer amigo, lo siento mucho Unión.
El ruso levantó la mirada y observó como el Alemán tenía su mirada hacía el suelo y pequeñas lágrimas surcaban sus mejillas, el ruso se sintió melancólico, nunca creyó que alguien tan orgulloso fuera capaz de pedir disculpas.
—¡Eh! Viejo no pienses cosas raras, si te pedí disculpas fue porque lo pensé mucho todo este tiempo y tenía que decirlo porque no podía más con la culpabilidad
—Lo sé enano, es bueno verte de nuevo, aunque te notó diferente
—Es la edad, cuando firme ese tratado tenía doce, cuando morí tenía entre dieciocho y diecisiete años, creo.
—¿Cómo estás vivo? Yo te mande a quemar.
—No tuve el valor de disparar, mi mandatario si tuvo ese valor, lo que mandaste a quemar fue el cuerpo de mi mandatario no el mío.
—Vivirás conmigo enano, así que no rompas mí tranquilidad
—Viejo amargado...
Ambos soltaron la carcajada, hace décadas no reían y de esa alegría ambos tuvieron un pequeño roce entre sus manos, sintiendo un escalofrío, que ambos curiosos de esa nueva sensación volvieron a juntar sus manos, el otro sintió esas cicatrices y callos de la mano del otro o al menos así lo sintió Nazi, porque URSS no pudo tocar más allá de la tela de los guantes del alemán.
Ambos se miraron a los ojos, URSS quedó profundamente enamorado de esos hipnóticos ojos negros azulados, había escuchado que el líder del alemán tenía ojos azules y ya de por sí el ruso había visto muchos ojos azules en su vida, pero ninguno como los de Nazi.
En cambio el Alemán amó ese ojo tan dorado y con matices rojizos que poseía el ruso, tanto así que sus mejillas se tornaron de un rojo muy bonito; ese pequeño sonrojo el euroasiático lo encontró terriblemente adorable, ambos dejaron de observarse, no porque fuera incómodo. Si no por la cuestión de tiempo, después tendrían más tiempo para observarse a los ojos por largas horas.
Nazi continuó empacando sus cosas que no eran muchas, sus pinturas, uniformes de guerra y algo de ropa de hace unas décadas, que le gustaba por el estilo de las mismas, era lo único que el Alemán conservaba. Con todo listo y todavía de la mano con el ruso, ambos salieron de la oficina de ONU y esperaron al ruso, minutos después los tres entraron al avión, el ruso llevó consigo al hijo de Nazi y a su propio padre al avión.
Alemania abrazo a su padre con tanto amor que el nazi no pudo evitar llorar, al separarse le dijo que a partir de ese momento se verían más seguido a lo que ambos alemanes se sonrieron mutuamente, mostrando esos puntudos dientes de tiburón.
Ya en la nave aérea, el ruso actual hablaba por teléfono con América y China, en cambio el fascista y el soviético volvieron a tomar sus manos, sus miradas se encontraron, la electricidad en sus palmas y dígitos, las miradas y la calidez del otro, ambos estaban volviendo a sentir ese sentimiento de cariño por el otro que alguna vez sintieron en el pasado y creían perdido.
Nazi siempre admiro al soviético y URSS siempre quiso proteger y cuidar al alemán.
Las horas pasaron y a su destino llegaron, en la cabaña de los bosques de Moscú se despidieron del primogénito de URSS y este último ayudando a el Alemán a llevar sus cosas, con una fugaz y contundente mirada a los ojos, entraron a la cabaña aún tomados de la mano; ambos estaban dispuestos a mejorar su relación, sanar heridas y responder preguntas que tanto habían soñado sanar y responder.
La Unión de repúblicas socialistas soviéticas y el tercer Reich empezarían una nueva vida, una realidad diferente en donde la soledad no sería su única compañía, ambos estaban dispuestos a enfrentar de la mejor manera posible esa nueva realidad que empezaban a vivir.
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Las aventuras de los CountryHumans.
AléatoireTe imaginas si los países fueran humanos, con cabello y sentimientos humanos, quieres saber sobre ellos. Bueno estás en el lugar correcto. Aquí encontrarás muchas historias dedicadas a los countryhumans. Las ideas son totalmente mías, a excepción...
