Visual Volkov
(presente)
Escuche como aquel timbre de la habitación sonaba, sin esperar corrí a abrir y encontrarme con aquel chico que amaba, que no pensaba en volver a soltar tan fácil, lo amaba a él y no a nadie más.
-Horacio creí que no ibas a ven…- fui callado por un beso apasionado dado por mi acompañante-.
El beso era manejado por Horacio, dejandome inmovil de todos lados, excepto mis labios que danzaban con los de él, sin previo aviso Horacio tomó mis manos, haciéndome recorrer cada parte de su cuerpo, desde su abdomen definido hasta llegar a su creciente erección, haciéndome soltar un pequeño jadeo. Sin despegarse en ningún momento de mi, cerró la puerta y comenzó a empujarme ligeramente hacia atrás, haciéndome caer en la cama. Sin espera alguna, se posicionó encima mío volviendo a unir nuestros labios en otro beso más apasionado que el anterior, esta vez sin detenerme posicione mis manos en su trasero, haciendo que soltara un gemido sonoro.
-Oh, no Comisario, esta vez no será como tu digas,¿se va portar mal?¿Quiere que lo castigue? - sin previo aviso se levantó de encima mío caminando a aquella mochila que había traído con él, sacando de ella dos pares de esposas, regresando a mi, tomo mis manos y sin poder protestar esposo mis manos a la cabecera de aquella cama - listo , te ves tan indefenso así y eso...- volvió a acercarse a mi, subiendo lentamente sobre de mi, para detenerse en mi cuello y soltar pequeños besos en conjunto de mordidas pequeñas, haciendo un camino hacia mi oreja -...excita demasiado, tenerte todo para mi - mencionaba mientras con sus manos recorría mi abdomen - cuanto deseaba esto y nunca me había atrevido - soltó un gemido en mi oido para alejarse de él mismo y regresar a mi cuello -.
Con sus manos quitaba esos estorbosos botones de mi camisa delicadamente, mientras seguía en mi cuello, en pequeños ratos soltaba gruñidos, necesitaba tocarlo, sentirlo y desvestirlo para mi, pero quería tener aquel juego suyo.
-Por favor dejame tocarte - jale de aquellas esposas, intentando soltarme de ella, sin triunfo alguno- Horacio necesit…. - me interrumpió colocando su dedo en mis labios, para después levantarme levemente y quitarme aquella camisa, que quedó atorada en mis brazos por las esposas, pero poco le importó a mi amado -.
- Sigue hablando y voy a castigarte otra vez - toco mis pezones con sus dedos, pellizcando un poco, haciéndome soltar un jadeo - eso es lo único que puede salir de tus hermosos labios y puede salir acompañado de mi nombre, Comisario - sin previo aviso bajo sus labios para atrapar un pezón mio con ellos, mientras el otro era estimulado con dos dedos suyos, pellizcando a la vez que soltaba una ligera mordida en el otro-.
Mi erección crecía con cada segundo, implorando un poco de atención, haciéndome hacer movimientos pélvicos, intentando rozar con el trasero de mi amado, que seguía igual de concentrado con mis pezones, haciéndome sentir esa mezcla entre el dolor y el placer, jadeando y gimiendo su nombre pedía un poco de compasión por mi. Alejándose de mi pecho mientras dejaba un hilo de baba, pudo ser la mejor imagen de mi día, acercándose a mis labios para ser mordidos levemente, mientras sus manos iban a mi pantalón, dándole atención a mi erección por encima de la tela, generando un gemido por su parte, sin espera alguna quito mi cinturón y desabrochando mi pantalón, para inmediatamente ser retirado de mi con todo y los boxer.
-Bien comisario, aquí es donde ponemos a prueba su sentido del tacto - alejando sus labios de los míos, tomo mi camisa y con las mangas tapo mi ojos, dejándome nervioso y ansioso - ¿Le van los juegos?, vamos a divertirnos un poco - sentí como se levantaba de mi para dejarme en la cama -.
-¿Horacio? - empecé a sentirme más ansioso, por no tener respuesta alguna, hasta que sentí como mi miembro estaba atrapado, para sentir como empezaba a masturbarlo lentamente, haciéndome soltar el nombre de mi acompañante en un gemido - ¡HORACIO! -.
ESTÁS LEYENDO
Two Ghosts ( Volkacio)
FanfictieTodos soñamos con el amor, soñamos con encontrar a él amor de nuestra vida, vivir todo lo que nos resta de vida con el. Pero la cruel realidad nos juega sucio muchas veces. Todos conocemos al amor de nuestra vida, pero eso no significa que sea con...
