Lincoln había despertado a la mitad de una fría lluvia completamente empapado. Este aún no había reaccionado del todo; solo seguía ahí, inmutado aun con las fuertes ráfagas de viento. No podía oír absolutamente nada, solo veía cómo las hojas del árbol se desprendían y eran llevadas por el viento...
Era otro momento de calma y soledad por el que pasaba nuevamente, aunque este momento no le duraría mucho, ya que un sonido inquietante invadió aquel instante junto a un destello de luz que iluminó todo el panorama. Un rayo había caído en las cercanías, ocasionando que el peliblanco reaccionara y reagudizara sus sentidos, volviendo a escuchar los estragos que ocasionaba aquella tormenta. A lo lejos podía ver cómo la van familiar se estacionaba y bajaban ajetreadas gran parte de sus hermanas, pero entre ellas no se encontraba Leni, y hasta ahí llegaba su curiosidad: su mente deprimida no podía pensar en otra cosa...
Casa Loud (3 años atrás)
Era un día especial para cierto joven de 12 años que apenas había despertado. Viendo a sus alrededores, aquella habitación estaba casi vacía; solo había un pequeño ropero donde tenía su ropa y alguno que otro póster por sus puertas. Eso, además de una pequeña cama vieja, era todo lo que tenía en aquella pequeña habitación. Sin dudas, aquel estrecho lugar era lúgubre y deprimente, y esto no era porque él lo hubiera querido así, sino porque toda su vida se vio privado de sus "lujos" por sus propios padres pese al desprecio que estos le tenían. La razón no era desconocida: este era uno de los rasgos más resaltantes de su persona, su distintiva cabellera blanca, un símbolo de desgracias y sufrimiento visto así por su propia madre. Mientras que, por otro lado, para su padre, quien solo quiso tener hijas, su simple existencia le traería muchos problemas en su matrimonio, restándole importancia con el pasar de los días...
A
quel niño vivió toda su vida pensando que solo era un error, intentando compensar la carga que él era para sus padres al tratar de demostrarles algún tipo de talento como la mayoría de sus hermanas, pero solo terminó empeorando las cosas. Este había desarrollado una gran habilidad hacia la música y el canto, pero no imaginó que eso desataría cierta rivalidad de su hermana mayor hacia él, cosa que no le gustó a sus padres, dejando en claro que nada de lo que él hiciera podría hacerlos cambiar de opinión. Con el desprecio de sus padres hacia él, no faltó que algunas de sus hermanas se aprovecharan de su posición para obligarlo a hacer lo que quisieran, pero eso no llegaría muy lejos pese a que una de estas siempre le tuvo un cariño incondicional. Ella siempre solía escuchar el desprecio de sus padres hacia el pequeño niño; sin embargo, nunca le pareció una verdadera razón para que lo trataran así.
Ella era Leni, la segunda hija mayor de la familia, quien siempre velaba por el bienestar de todas sus hermanas menores, a diferencia de su hermana mayor que solo buscaba el orden sin importar si las cosas fueran justas o no; ella siempre cumplía con los estándares de sus padres, cosa que siempre le traía problemas con la mayoría de sus hermanas y, especialmente, con su hermano menor, al cual Leni siempre protegía...
Su vida tal vez no era la mejor, pero nunca le faltó el aprecio de algunas de sus hermanas, y eso era todo lo que necesitaba, hasta aquel día donde todo se vendría abajo.
Ese día era su cumpleaños. Este apenas se había despertado observando su pequeña habitación; con algo de pereza, se levantó para observar el piso y ver que cerca de su cama se encontraba una guitarra con una nota:
Feliz Cumpleaños Link!!
Lamento no darte esto en persona pero tuve que ir a trabajar temprano otra vez, espero que esto sea suficiente para alegrarte el día.
—Con amor, Leni
Esas palabras habían hecho que algunas lágrimas se le escaparan, pero su felicidad no acabaría ahí. Este, sin perder un segundo, comenzó a afinar aquella guitarra y, posteriormente, al intentar tocar algunas notas, estas poco a poco se tornaban sinfonías; pero justo antes de que este comenzara a cantar, alguien había tocado su puerta para luego abrirla abruptamente. Esta era Lynn Jr., que mientras murmuraba palabras agarró del brazo a Lincoln para llevarlo hacia la sala. Con algo de prisa, este logró dejar su guitarra en la cama puesto que no entendía lo que sucedía.
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Notes of a Whole
Hayran Kurgu¿Qué hubiera pasado si el mundo no hubiera condenado mi suerte? ¿Como hubiera sido mi vida...si hubiera sido parte de otra familia...? Da igual lo que piense, nada cambiara las cosas... este siempre será mi destino... Ya he muerto más de mil veces p...
