Bóreas
  • WpView
    Reads 35
  • WpVote
    Votes 2
  • WpPart
    Parts 3
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sat, Apr 1, 2023
-¿Bóreas?-Dije mientras reía. -Así es, como el maldito dios griego del invierno.-Por la forma en que lo dijo me hizo creer que le han dicho lo mismo a través de toda su vida.- ¿Y el tuyo es?. -Hestia, como...-Me interrumpió antes de terminar. -La diosa griega del fuego sagrado.- Terminó de decir por mí.- Creo que tenemos una cosa en común y muchas otras que no. Reí por su comentario, era verdad, antes de esto no habíamos intercambiado palabras, ya que él es un completo imbécil y todo intento de conversación terminaba en desastre, aunque estando los dos un poco borrachos todo parecía más llevadero y hasta él se me hacía más agradable.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • LUNG
  • Ares y Afrodita, un amor prohibido
  • 𝐔𝐧𝐚 𝐌𝐢𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐝𝐞 𝐂𝐚𝐧𝐞𝐥𝐚     ⁽ᴱⁿ ᴾʳᵒᶜᵉˢᵒ⁾
  • Enamorando A Poseidón.
  • Un buen amor para Hefesto (Libro 1 De La Saga "El Bar Del Olimpo")
  • Dejando Huellas
  • Como me convertí en quien soy.
  • ¿¿¿Somos Padres???
  • Las Crónicas de Ares
LUNG

Mi vida era un constante ir y venir. Era una constante lucha por todo lo que tuve que soportar en mi pasado y por lo que me esperaba en un futuro. Ser un príncipe y ser hijo de uno de los hombres más temibles de todo el Mundo, puso en mi espalda el hecho de tener que mostrarme fuerte y hacerme de piedra. Tuve que aprender a callarme para evitar que mi propio padre me martirice y me golpeara en cuanto este quisiera demotrar su dominio y fortaleza. Me odié y creo jamás cambiar ese sentimiento hacia mí. Detestaba ser lo que era y detestaba tener que fingir ser alguien que tampoco era. Aborrecía tener que vivir una vida de mentira y poner sonrisas falsas para que solo el rey y sus hombres estén contentos por alguien que no era, por alguien que tuvo que dejar atrás su inocencia para poder sobrevivir. Detestaba la vida que me tenían planeada, ya que ni siquiera me preguntaron qué era lo que quería o que era lo que me gustaba, jamás me preguntaron a que amaba. Esta era mi historia, una de la cual no estaba orgulloso de contar ni tampoco de dejar salir porque tenía miedo y eso en mi tierra estaba prohibido. La guerra es lo que te hacía ser un hombre y solo aquel que consigue salir de toda la miseria que te pone en tu camino el mundo, consigue poder ser un sobreviviente y ser considerado un valiente y fuerte guerrero, digno de ser un olímpico. Sabía perfectamente que en el mundo existían los demonios y algunos eran más fuertes que otros y estos nos daban batallas y de algunas no salimos vivos, ni siquiera los Dioses del Olimpo... Mi nombre era Jacinto kom Esparta, hijo de Amidas y de la difunta reina Diomade. Era el décimo heredero al trono de Esparta y mi vida estaba plagada de demonios y Dioses, dolor y pena pero sobre todo guerra y caos.

More details
WpActionLinkContent Guidelines