El reloj marcaba casi las nueve de la mañana, era lunes, así que Mingi debía ir a trabajar a la regalaría donde trabajaba su abuelo, la cual también le dejó, no era como si ganara mucho al mes, pero le servía al menos para mantenerse y poder vivir solo cubriendo sus gastos sin problemas. Mingi había despertado unos minutos antes, lo cuál agradeció para poder apagar la alarma y evitar que Hongjoong se despertara con la ruidosa melodía del aquel odioso aparato. Sobre todo, porque Hongjoong dormía tan plácidamente que no quería hacer ni el mínimo ruido para despertarlo, se levantó, se duchó y dejó una notita para que sepa en donde se encontraría.
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"Olvidé decirte que debía ir a trabajar, no estoy lejos, pero de todas maneras no salgas y no le abras la puerta a nadie. Te preparé algunos panqueques y chocolate caliente antes de irme para que desayunes. Por favor cuidate, volveré pronto Honggie"
Luego de terminar de leer sonriente la nota que Mingi había dejado junto a la mesita de luz, se levantó de la cama y se vistió con la ropa que le había comprado, pensó que Mingi tenía buen gusto para elegir su ropa, así que estaba contento con eso. Se dirigió a la cocina y vió sobre la mesa los panqueques ya hechos tal y como Mingi le había dicho. Calentó el chocolate y desayunó, sin dejar ni una miga. No sabía muy bien que hacer, ya se sentía mejor y no quería seguir en la cama, Mingi estuvo tan ocupado ordenando las cajas de mudanza que no tuvo tiempo de limpiar, así que pensó que sería buena idea por lo menos ayudarlo con eso ya que no pudo hacerlo anteriormente, y así lo hizo. Estuvo al rededor de media hora barriendo por completo la casa, pero su limpieza fue interrumpida cuando el timbre sonó, lo había ignorado al principio, ya que Mingi le pidió que no le abriera a nadie, pero era insistente, el timbre volvió a sonar, pero esta vez acompañado de una voz.
- ¡Mingi! - se escuchó del otro lado de la puerta, logrando que Hongjonog se sobresaltara del susto y dejara caer la escoba que llevaba en sus manos - Mingi se que estas ahí ábreme -
- Idiota - dijo para sus adentros, al haber logrado que la persona que se encontraba afuera escuchara el golpe de la escoba cayendo al suelo.
- Mingi te he escrito durante todo el día ayer ¿por qué me ignoras? - sonó preocupado.
- ¿Y ahora que hago? - se preguntó bajito.
- ¿Vas a seguir ignorándome? ¿qué te hice? ya abreme se que estás ahí - insistió - voy a tirar la puerta abajo si no me abres idiota -
- No no no - frustrado se acercó hasta la puerta, y sin abrir decidió responder, porque claro, no quería que cuando Mingi llegara tuviera que ir de urgencia a comprar otra puerta - M-mingi no está - dijo finalmente, y un silencio inundó el ambiente.
- ¿Quien eres? - preguntó extrañado, al escuchar aquella vocecita, en lugar de la ronca voz de Mingi.
- Mingi se fue a trabajar - dijo ignorando la pregunta - me pidió que no le abriera a nadie, lo siento -
- ¿Eres un niño? -
- ¡No! -
- Está bien... dile que vino Yunho - añadió, y Hongjoong escuchó como los pasos alejaban de la puerta de entrada.
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Abandonado - Minjoong
FanfictionMingi acaba de mudarse recientemente a la casa de su difunto abuelo, le gustaba la idea de irse a vivir solo al fin, lo que no sabía es que no debía aprender a cuidar solamente de él mismo sino también a alguien más. --- Aclaro que esta historia est...
