Louis Tomlinson no pudo dejar de rezongar al leer el informe detallado sobre lo que su esposo, Harry Styles, hizo en los últimos nueve días.
La mayoría de los movimientos de su esposo estaba dentro de la rutina, pero uno de ellos le llamó mucho la atención. Sin pensar dos veces, tomó el celular e hizo la llamada.
-Llame a Andrew Johnson -dijo a la recepcionista, sin mayores explicaciones.
-El doctor está atendiendo un paciente en este momento -le informo su empleada.
-Es urgente -Louis dijo con firmeza, sin identificarse. -Llámelo y él atenderá.
Así era él un ejecutivo acostumbrado apenas a ser desobedecido. Se permitía cierto abuso de poder, por lo menos cuando estaba muy ansioso. Con el médico, Louis consiguió la confirmación oficial y tomó el teléfono interno de su oficina. Pasó instrucciones claras y objetivas, queriendo colocar en ese mismo instante su plan en acción.
Casi no cabía en si cuando se levantó y caminó en dirección a la ventana, con la esperanza que la bella vista que tenía allí lo calmase un poco. Había un diseño moderno en los edificios comerciales que lo rodeaban, mezclando concreto, acero, vidrio en una enorme variedad de formas y tamaños. Entre ellos, las pocas mansiones que insistían en mantenerse firmes en su magnitud, esculpidas en las rocas, rodeadas por brillantes áreas verdes. Y, por fin, el mar, en su indescriptible tono azul. Pero la realidad era que nada de aquello le importaba, en aquel momento. Estaba preso en sus pensamientos.
Louis se casó temprano, a los 20 años, con una novia de infancia, Angelina. La unión duró muy poco. La muerte trágica de su mujer, en un accidente, ocurrió pocos meses después del enlace. Desde entonces, Louis se zambulló en el trabajo, pasando todo el tiempo disponible en la oficina, construyendo una carrera de éxito, con competencia y persistencia. Casarse de nuevo era algo que ni siquiera se le ocurría. Amara tanto, y perdiera tanto. No soportaría que aquello volviese a pasar.
En aquellos últimos diez años, tuvo apenas algunas aventuras pasajeras, todas con hombres... Sin compromisos, sin promesas vacías. Hasta la llegada de Harry. Él era hijo de uno de sus socios, y se convertiría de a poco en un gran compañero de su madrastra, solitaria desde la muerte de su marido.
Planeaban paseos y viajes, y Harry parecía divertirse con ella. Era un joven atractivo e inteligente, que poseía un delicioso sentido del humor. Y más: no estaba interesado en Louis, en su estatus ó su riqueza. En honor a la verdad, lo ignoró... Hasta que Louis comenzó a aproximarse a él.
Estuvieron de novios algunos meses, se conocieron en la cama. Y, por primera vez desde el fallecimiento de Angelina, Louis tuvo conciencia de que también era mortal y que estaba desperdiciando, sin percibirlo, su existencia. Sintió renacer dentro de si el deseo de tener un compañero, y tener hijos con él, planear el futuro... ¿Y quién mejor que Harry para ser su esposo?. A Louis él le importaba, podía darle una posición envidiable. Y sin duda Harry era más que adecuado, en todos los sentidos.
El matrimonio fue celebrado sólo entre los familiares más próximos, seguido por una luna de miel en Hawai. Después de eso, entraron con facilidad en la rutina diaria, siempre juntos. Todo iba sobre ruedas por un año, hasta la reaparición de Zack, una antigua pareja, que, después que se divorciara, parecía decidido a causarle un dolor de cabeza.
Louis apretó los dientes al recordar las varias trampas de Zack para forzarlo a estar con él. Louis siempre las trató como incidentes casuales, y, con su innegable diplomacia, hacía que se agotasen en si mismas. Pero Zack, por alguna razón, se rehusaba a desistir, y acabó volviéndose un problema para Harry, difícil de ser controlado.
Dos semanas antes, Louis y Harry tuvieron una gran discusión en el desayuno. ¡Cual no fue la sorpresa al notar, cuando volvió a la noche a casa, que Harry había hecho las maletas y partido en un vuelo para China!. Dejó una nota, en la cual decía apenas que precisaba algunos días para pensar. Pero “algunos días” se convirtieron en semanas. Los mensajes que dejaba en su celular no eran retribuidos. El padre de Harry, cuando fue confrontado, juraba que su hijo tampoco respondía a sus recados. Y su suegro tendría varias razones para no mentir. Gemma, la hermana más joven y socia de Harry en los negocios, también negaba poseer cualquier información sobre el paradero de Harry, a no ser el hecho de que, cuando partiera, hizo reservas en un resort de China.
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Telaraña
Fiksi PenggemarEsta es una adaptación sólo para entretenimiento y sin fines de lucro. La temática y los personajes no me pertenecen, los créditos son para su autor (a) original. La historia tiene variaciones de la trama original.
