7

4.1K 600 31
                                        

Hoy era viernes, lo que significaba que Hyunjin se iría en la noche y no volvería a verlo posiblemente hasta el lunes.

Paz.

La relación entre ambos era como si fueran perro y gato, pero no de esos lindos en los calendarios. Sino que de esos que no se soportan y se odian.

Hyunjin era como el perro, ruidoso e hiperactivo, siempre intentando molestar al gato por lo que sea. En este caso Seungmin era el gato, no molestaba a nadie y solo quería un poco de silencio, no pedía demasiado ¿verdad?

Pero desde que había puesto esas “reglas" el de cabellos platinos se volvió más molesto. Tal vez si no hubiese dicho nada, todo hubiese seguido como antes -no tan irritante-. A veces se preguntaba si no era un niño de cinco años en el cuerpo de un joven de veintidós.

Ahora Seungmin se encontraba sentado en su cama dibujando un bosque, en sus tiempos libres dibujaba, no creía que fuera un gran artista pero después de tantos años haciéndolo podría decirse que mejoro en el rubro del dibujo.

Estaba tan ensimismado dibujando su paisaje, que se asustó cuando escuchó el ruido de la puerta cerrarse.

Hyunjin entraba con varias bolsas de tiendas de ropa. Dejó tres de esas bolsas en su propia cama y dos en la cama de Seungmin.

—Pruebate, no sé que talle eres pero espero que te queden.— Dijo Hyunjin señalando las bolsas.—Esta noche vendrás conmigo, no te ví salir de aquí desde que te conocí.

¿Qué?

—Dejame entender, ¿Me compraste ropa para que vaya a no sé dónde contigo sin siquiera saber si voy a querer ir y sin saber mi talle?—La duda en la cara de Seungmin hizo presencia. Este chico está loco ¿como siquiera va a comprarme ropa? Además querrá que lo acompañe a una fiesta, Tengo miedo de ver esas bolsas pero ¿que habrá comprado?

—Sí, pero revise tu armario y déjame decirte que hasta un anciano tiene ropa más colorida y juvenil.— El alto se reía del mal gusto para algunos y perfecto para probablemente un abuelo amargado y Seungmin.—En fin, mira la ropa.—Le hizo señas para que abriera las bolsas.

—No iré.—Dijo el menor mientras abría una de las bolsas que le dió el más alto y sacaba una de las tantas prendas.

Lo primero que sacó era un pantalón de símil cuero negro y ajustado -demasiado ajustado a decir verdad- que Seungmin dudaba poder entrar ahí.

—Saca esa cara de perrito asustado, toma y pruebate aunque sea.—El mayor le tendía una camiseta, una caja de zapatos y el mismo pantalón que antes tenía en sus manos.

—Pero... ¿Si me lo pruebo me dejaras en paz?—Seungmin lo miró expectante.

Silencio.

El más bajito suspiro rendido—Sí iré.—Concluyó el menor.

STFU ☾︎ hyunminDonde viven las historias. Descúbrelo ahora