Capítulo 14: La enfermería.

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¡Maratón 2/3!

Narra _________.

Seguí las instrucciones de Kean y mis sospechas se confirmaron al toparme con la puerta de la dirección. "¿Que has hecho ahora Oliver Sykes?" pensé.

Apoyé mi oreja sobre la puerta y no se escuchaba absolutamente nada. Sentí como alguien se acercaba a la puerta y me alejé inmediatamente. De la sala, salió el director y me miró confundido.

-¿Necesita algo Srita. Quinn?

-No, sólo espero a que toque el timbre, director. -él asintió para luego salir en dirección a la cafetería. Luego de unos minutos salió Oliver y me sorprendí.

-¿Qué te paso? -dije al ver que tenía un ojo morado, una cortadura en el labio y sangre salía de su nariz.

-Me pegarás si te cuento. -dijo mirando al suelo.

-No te pegaré tanto como la persona que te hizo esto. -dije acercándome para ver mejor el moretón y Oliver se rió.

-¿Has escuchado mi mensaje? -preguntó.

-Te responderé si me dices que ha ocurrido.

-Digamos que Mike ha obtenido su merecido. -dijo riendo y me asombré.

-¿Por qué? ¿Te ha hecho algo? ¿Y te pegó muy fuerte?

-Por que se lo merecía, no me hizo nada a mi sino a ti y yo le pegué mas fuerte aún. Deberías ver como quedó. -dijo riendo y lo tomé de los hombros.

-Oliver no hagas nunca más eso. -dije alarmada y asintió restándole importancia. -Ven, vamos a la enfermería. -dije arrastrándolo hasta allí.

[...]

-Quédese unos minutos aquí Sykes, luego podrá ir a la asignatura que le corresponde. -dijo la enfermera para luego retirarse dejándonos a los dos solos.

-¿Has escuchado mi mensaje? -preguntó nuevamente rompiendo el muy usual silencio entre nosotros dos.

-Sí y...no quiero que te alejes. Por favor. -dije mirándolo a los ojos.

-Pero dijiste que...-lo interrumpí.

-¡A la mierda con lo que dije Oliver! -grité y él soltó una risa.

-Pero aún soy mala influen...-interrumpí al castaño por segunda vez.

-No lo eres. Recuerda que no eres mala influencia para mi y si algún día olvidas eso, yo estaré para recordártelo.

Nos quedamos mirando por unos largos e interminables minutos hasta que él se acercó más a mi. Tenía sus labios a un milímetro de los míos y podía sentir su respiración chocar con la mía. Mi corazón latía desbocado.

-Te quiero. -dijo él rozando sus labios con los míos y saltamos en nuestros lugares al escuchar el timbre.

-Ya se puede ir Sykes. -dijo la enfermera entrando a la habitación y fuimos a nuestras clases.

[...]

-Hoy estaremos juntando la clase de música con la de teatro. -dijo el profesor Bennington e hice una mueca de disgusto.

-¡Chester! Nosotros sabemos tocar instrumentos no actuar. -dijo Josh y el profesor asintió.

-Hoy haremos algo que todos podremos hacer y es cantar. -explicó el profesor Shinoda.

-¡Canta algo Mike! -dijo Chester y los dos empezaron a cantar.

-¡Oh por dios! -exclamé y Oliver me miró extrañado. -Suenan igual que Linkin Park. -Nicholls se rió.

-Son Linkin Park. Todos en música lo saben. -dijo Kean y rodé los ojos.

-Estoy en teatro cerebrito. -dije sacándole la lengua.

-Ahora ustedes cantarán. Worsnop elige a dos chicos y una chica para cantar. -indicó el profesor Shinoda.

"Mierda, no."

-Andy, Ben y..._____ Quinn. -dijo Daniel mirándome fijamente. "Te mataré después de esto Worsnop," pensé.

Las instrucciones eran fáciles, Danny y yo deberíamos cantar algo y Andrew y Ben tocarían la guitarra y la batería. Los hombres no me dejaron elegir asique cantamos una canción que yo no conocía, Sellouts de Breathe Carolina.

No solía ponerme nerviosa pero a quién engaño, temblaba más de lo normal...

[...]

-¡Has cantado genial! -dijo el profesor Michael y me encogí de hombros.

-Gracias profesor. -dije para luego retirarme.

-Hey _______. -divisé a Oliver corriendo hacia mi y sonreí. -Cantas...increíble. -dijo sonriente y le agradecí.

-Nunca te he escuchado cantar Oliver...- dije mirándolo fijamente.

-Y nunca lo harás Quinn, canto increíblemente mal. -dijo riendo.

[...]

-______ tu madre y yo iremos al cine ¿Quieres venir? -pregunto mi padre y negué con la cabeza. Quería estar a solas. Había llamado a Oliver para que viniese pero dijo que no podía...qué raro.

Leía tranquilamente el último capítulo de mi novela preferida -la cual había releído unas cinco veces- cuando de pronto escuché un ruido en mi ventana.

"Cielos, ¿Por qué no fui al cine con mi familia?," pensé. "¿Debería esconderme debajo de la cama? No, mala idea," "¿Y si me asomo a ver quién es?"

The BridgeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora