Tic, tac.
Tic, tac.
Tic, tac.
El segundero del reloj le relajaba.
Soul estaba en su turno de noche en la emisora de radio y, entre corte y corte del programa "Noches con Liz", podía pegar la oreja al reloj y escuchar cómo los minutos pasaban con calma. Unos minutos y unas horas en las que no había sabido nada de Maka.
No la vio esa mañana en la esquina de costumbre, provocándole un vacío inmenso por dentro. Una sensación de tristeza. ¿Qué estaría haciendo ahora? Ni idea. ¿Y por qué le importaba ahora tanto si antes no sabía ni que existía? Dio un largo suspiro y se dejó caer con cuidado sobre la mesa de mezclas. Debería haberle dado mi teléfono, pensó. Qué estúpido. A pesar de que fuesen vecinos, ¿qué esperaba? ¿Que Maka se presentara en su puerta sólo para saludar, o quedar? Si es que quería. Nadie había querido nada con él y ella era demasiado guapa, simpática y lista como para fijarse ni siquiera un poquito en su deprimente persona.
Maka... Hasta su nombre sonaba dulce. Prácticamente se le hacía la boca agua si lo mantenía flotando en su mente; si lo pronunciaba como un idiota en voz baja, mientras su mirada se perdía en la pared de enfrente.
Un par de golpes fuertes en el cristal lo sacaron de su ensimismamiento. Su jefa, Liz, una rubia despampanante de ojos claros lo miraba con reprobación desde el otro lado. Señaló la mesa de mezclas y Soul espabiló. Movió varios botones, ajustó el audio, y añadió unas cuantas pistas musicales. Finalmente, dio paso a los anuncios y Liz aprovechó para salir por la puerta del estudio insonorizado.
—¿Se puede saber qué haces? —lo reprendió en condiciones con su tono autoritario.
—Joder, Liz. Me he despistado un segundo. Tranquila, ¿vale?
Pero la rubia echó su melena hacia atrás, cubriéndole medio hombro y bufó, amenazándole con un dedo.
—Ándate con ojo de no volver a pifiarla. Para soñar despierto, te quedas en casa, ¿está claro?
—Transparente —le mantuvo la mirada, hasta que se volvió a internar en el estudio de grabación.
Liz daba miedo. O, al menos, la mayoría se lo tenía; él no. Podía ser encantadora en la radio, pero con los empleados era despiadada. Soul, por supuesto, no era ninguna excepción. La vio girar la cabeza en su dirección mientras se colocaba los auriculares y le hizo un gesto con la mano. Le mostró un dos con los dedos. Soul resopló. Eso significaba que añadiría dos horas más a su horario de salida como castigo.
La noche iba a ser condenadamente larga.
Soul llegó a su apartamento a las ocho y media de la mañana, cansado y muerto de sueño. Necesitaba dormir al menos doce horas para recuperarse de la sesión intensiva en la radio. Sabiendo que sólo disponía de seis, abrió la puerta con pesadez para dejar las llaves en el recibidor. Se quitó la chaqueta de cuero negro que cayó de cualquier forma sobre el oscuro sofá, y fue a darse una ducha.
Bajo el chorro de agua caliente volvió a pensar en cuánto echaba de menos su Harley, que del día siguiente no pasaba sin que el maldito taller se la devolviese. En Maka, con la que tampoco se había cruzado en el descansillo aquella mañana, y había sido el principal motivo por el que estuvo atolondrado casi todo el día. Tendría que plantearse en serio dejar de pensar en ella, en que tenía posibilidades, si no quería volverse loco. ¿Qué diablos tenía esa chica para que perdiese la cabeza así?
En la cocina se hizo después una suculenta cena-desayuno a base de huevos revueltos con champiñones y un par de tostadas. Añadió un vaso de zumo de naranja natural con una generosa taza de café y se dispuso a ir a su habitación para dormir unas cuatro horas antes de regresar al trabajo. Pero cuando pasó por el recibidor vio algo extraño en el suelo. Blanco, pequeño, con algo escrito. Soul se acercó con el ceño fruncido para recoger la servilleta. Ni se había dado cuenta. Lo más seguro es que pasara antes por encima. ¡Vaya empanada! Desplegó la "nota" y leyó. No reconocía la letra, pero sí la firma. Maka. Escrito con lo que se le antojó lápiz de ojos negro, y olía a ella, a cerezas.
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Just Love
Fanfiction* Universo Alterno. * Posibles Out Of Character. * Fancfic corto. * Los personajes de Soul Eater son propiedad del gran Atsushi Ōkubo. * La historia de "Just Love" me pertenece. * Siempre por y para fans. Sin ánimo de lucro. * El Fanart no es de mi...