Capítulo 7.

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POV Aitor.
Poco a poco me fui acercando a ella, quedé a escasos centímetros de ella, podía notar como su respiración se había vuelto un tanto pesada.
- Esto...
Antes de que pudiera decir nada sentí como la cabina se balanceó un poco y como Leticia se alejó de mí.
Leticia: - Mira, ya funciona, han tardado menos de lo que pensaba.
Me incorporé un poco mientras ella miraba hacia otro lado sin decir nada.
Perfecto Aitor, ya la has cagado...
Lentamente fuimos bajando hasta llegar a la parte inferior, nos abrieron la cabina y salimos sin decir ni una sola palabra.
- Ya... Ya se ha hecho un poco tarde, mejor te llevo a la residencia...
Leticia: - Oh... Si, lo veo bien.
Caminamos hasta las taquillas para recoger los cascos, una vez subidos en la moto noté como por unos segundos dudó sobre como agarrarse, pero finalmente me abrazó, pero esta vez se sentía muy diferente a la primera vez.
Definitivamente la he cagado...

POV Leticia.
No lo voy a negar, por un momento pensé que me iba a besar, pero quizás solo era mi imaginación, sin embargo permanecí en silencio hasta llegar a la residencia.
- Muchas gracias por traerme, me lo he pasado muy bien, espero que nos volvamos a ver pronto
Aitor: - Por supuesto, estaremos en contacto.
Me despedí de él dándole dos besos, los cueles resultaron ser un tanto incómodos.
- Bye...
Sin decir nada más se subió a la moto y se fue, solté un largo suspiro y fui directa a mi habitación.
Verónica: - ¿Y bien?
Apenas me dio tiempo a abrir la puerta cuando me encontré a mi amiga sentada en su cara, mirándome expectante, ansiosa por saber cada uno de los detalles, pero yo preferí hacerme la tonta.
- ¿Bien qué?
Verónica: - Venga Leti, no te hagas de rogar, sabes perfectamente de lo que te estoy hablando, cuenta.
Me saqué los zapatos y puse mi móvil a cargar para después tumbarme en mi cama.
- Bien...
Antes de que pudiera darme cuenta mi amiga ya estaba sentada a uno de mis costados esperando a que hablara.
- Fue... Bien.
Verónica. - ¿Cómo qué bien? ¿Sólo eso?
- A ver, no hay mucho que contar, fuimos a un parque de atracciones, subimos a muchas atracciones, comimos algunos dulces, nos sacamos algunas fotos, creo que casi me besa en la noria...
Lo último lo dije tan bajo que a penas era perceptible al oído humano, pero mi amiga lo había escuchado y empezó a gritar como una loca.
- Ya Vero, no grites, tampoco es para tanto...
Verónica: - ¿Cómo qué no es para tanto? Casi te besa, osea, Aitor casi te besa, él no suele..
Se quedó callada y no dijo nada más, me llamó la atención el hecho de que no terminara la oración por lo que me incorporé lo suficiente como para poderle ver la cara a mi amiga.
- ¿Él no suele...?
Verónica: - Emmm nada, osea, es vuestra primera cita oficial, no me lo esperaba, eso es todo.
Terminé incorporándome del todo y le di con un cojín.
- No era una cita Verónica, no inventes, solo habíamos quedado como amigos, como de costumbre.
 Verónica: - Ajam, si tu lo dices...
Se levantó de mi cama mientras se reía cogió el cojín del suelo y me lo lanzó.
- Maldita...
Cuando Verónica se fue cogí mi teléfono y me puse a ver las fotos  mientras sonreía inconscientemente.

[...]

Pasaron varios días y no recibía ninguna señal de vida de Aitor, le había mandado un par de mensajes, los cuales no recibieron respuesta alguna.
- ¿Qué mosca le ha picado a este chico?
Dado a que no hubo respuesta por su parte decidí pasar del tema, quizás estaba ocupado estudiando o con su hermana, le resté importancia a la situación y comencé a mover los papeles que necesitaba para mi traslado.
- Un nuevo comienzo no estará tan mal... De todas formas tengo a Vero conmigo, también podré ver a Aitor.

POV Aitor.
Después de ese día fui incapaz de hablar de nuevo con ella, me había mandado varios mensajes, pero yo era un cobarde y los había ignorado todos.
Silvia: - Aitor, ven a ayudarme.
La voz de mi hermana me sacó de mis pensamientos y me acerqué a ella.
- Dime enana, ¿qué pasa?
Ella frunció el ceño, no le gustaba demasiado ese mote, pero enseguida se relajó y me enseñó una hoja en blanco.
Silvia: - Necesito hablar sobre una enfermedad alimenticia y no sé me ocurre nada, ayúdame anda hermanito.
- Justamente tengo una amiga que...
Me quedé callado al recordar que llevaba días sin hablar con ella.
- Bueno, sé de alguien que te puede ayudar en eso mejor que yo, sólo dame un momento.
Me alejé de allí antes de que pudiera hacerme alguna pregunta la cual no quería responder.
Llamé a Verónica esperando a que no me gritara por no responder a su amiga.
Verónica: - ¿Si?
- Esto... Verónica, soy Aitor,  necesito un favor, ¿podrías venir a mi casa?
Verónica: - No prenderás nada raro, ¿no? De lo contrario no iré.
- ¿Qué? ¡No! Solo... Agh.
Guardé silencio por unos segundos.
- Mi hermana tiene que hacer un trabajo sobre problemas alimenticios y pues pensé que tú le podías ayudar mejor que yo, sólo eso.
Verónica: - De acuerdo, en un rato voy para allá.
Pasó cerca de media hora y sonó el timbre de la puerta y mi hermana abrió.
- ¿Quién es Silvia?
Verónica: - Pues yo, ¿a quién más esperabas?
Me giré para encontrarme con la pelinegra.
- A nadie, gracias por venir, ella es Silvia, mi hermana, ella es Verónica, es...
Silvia: - ¿Eres su novia?
Abrí los ojos como platos al escuchar a mi hermana pronunciar esas palabras.
- ¿Qué?
Verónica: - No, se puede decir que somos amigos.
Mi hermana se quedó callada por unos segundos, lo que me daba verdadero terror, esta niña tenía demasiadas ocurrencias.
Silvia: - Ya decía yo, eres demasiado guapa para estar con mi hermano.
Mi invitada se puso a reír y yo le fulminé con la mirada.
- Oye mocosa, que soy tu hermano mayor, deberías decir que yo soy demasiado para ella.
Silvia: - Hermanito, tú me enseñaste a que no tenía que decir mentiras, ahora si nos disculpas, tenemos un trabajo por escribir.
Verónica se puso a reír aún más fuerte y ambas desaparecieron de mi campo de visión.
- Maldita mocosa...

POV Leticia.
- Por fin vuelvo a las clases, pero esta vez será diferente... 
Verónica: - Hey, ¿todo bien?
Miré a mi amiga que me miraba desde la puerta.
- Sí, no te preocupes.
 Verónica: - Pues venga vamos, si no saldremos ya llegaremos tarde.
Cogí mi mochila y solté un largo antes de empezar mi camino hacia esta nueva aventura.
Durante el camino estuve hablando con Verónica sobre la planificación de mi horario y dónde estaban todas las aulas ya que no en todas las clases estaríamos juntas.
Verónica. - Espero que ya lo hayas entendido todo porque yo ya me voy, adiós, te quiero amiga.
Antes de que pudiera siquiera despedirme ya había desaparecido entre la aglomeración de jóvenes estudiantes.
- No han empezado las clases y ya estoy sola... En fin, allá vamos.
Caminé por los pasillos intentando recordar dónde estaba el aula de mi próxima clase cuando a lo lejos pude ver a Aitor con sus amigos y unas chicas.
- Mierda...
Vi como él estaba pasando uno de sus brazos por los hombros de aquella chica y en ese mismo momento sentí un gran nudo en mi garganta, el timbre del comienzo de las clases sonó y los pasillos empezaron a vaciarse, había perdido de vista al grupo de Aitor.
- Mierda, llego tarde...
Caminé lo más rápido que pude, para mi suerte no había llegado el profesor y me senté en un asiento vacío al fondo de la clase, empecé a colocar mi material ordenadamente sobre la mesa cuando fui interrumpida.
X: - Ese es mi sitio, así que quítate.
Levanté la mirada para encontrarme con la chica a la que Aitor estaba abrazando en el pasillo.
- Aam, no veo que ponga tu nombre, así que dudo que sea tu sitio, por lo cual no me moveré, mejor búscate otro sitio y ya.
Al parecer mi comentario le molestó, todos mis compañeros habían puesto la atención en nosotras, incluso...
Mierda... Aitor está en mi clase...
X: - ¿De qué vas novata? 
- No creo que debas hablarme así, hay algo que se llama educación y por lo visto a ti te falta y mucha para ser sincera.
X: - Deja de ladrar perra.
Con su mano tiró todo mi material al suelo y yo me levanté de golpe.
- ¿¡Cuál es tu problema?!
X:- Tú eres mi problema.
X: - Todos a sus asientos, usted incluida señorita Sánchez, busque un sitio libre.
Levanté la vista para encontrarme con el profesor de literatura, le analicé por unos segundos antes de ponerme a recoger mis cosas del suelo.
X: - Oh, a usted no le conozco, debe ser la nueva alumna, venga aquí.
Bastante tímida me acerqué.
X: - Yo soy Roberto Martinez, tu nuevo profesor de literatura, por favor, preséntate a la clase.
- Aam si, soy Leticia García y vengo del instituto privado de...
X: - Otra pija tenía que ser...
R.M: - Ya está bien, puedes volver a tu sitio.
Haciendo caso al profesor me fui a donde estaba sentada anteriormente, ignorando las miradas y murmullos de mis compañeros.

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Hasta aquí el capítulo de hoy, espero que os guste 💙
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